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Apocalipsis Capítulo II

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Apocalipsis - Capítulo 2

<<Las cosas que son >>

La Iglesia (1ª parte)

 

Introducción

Las siete iglesias fueron seleccionadas con el propósito de describir los rasgos más sobresalientes de la Iglesia en el curso de su avance. Aunque las cartas van dirigidas a siete iglesias, su destino es UNIVERSAL (ver 2: 7, 11, 17, 29; 3: 6, 13, 22), donde se repite como un estribillo: << el que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias>> . Claramente vemos aquí que el mensaje no va dirigido solamente a las siete iglesias de Asia de aquel tiempo, sino a todo el que tiene oído para oír ; es decir, a quien le corresponda. Por lo tanto, se dirige el Señor a todos los creyentes de todas las edades de la Iglesia para que se vean reflejados, aprendan, sean corregidos, animados, exhortados, reprendidos, etc. con, y acerca del ejemplo de las siete iglesias mencionadas.

Podemos decir que estas siete iglesias, representan siete tipos históricos y siete retratos proféticos, tanto de las iglesias del pasado, como de las del presente en adelante. En el comentario de Matthew Henry, Muratorio dice: <<Aunque escribe a siete, lo dice para todos>> . Por tanto, debemos entender varias cosas que son importantes: Cada iglesia local actual y anterior, tiene y ha tenido mensaje de parte de Dios de lo escrito y enviado por parte de Juan a las siete de Asia Menor. ¿Por qué el Señor se dirige a siete iglesias?; porque así como menciona a los siete espíritus aludiendo a  la plenitud del Espíritu de Dios en (1: 4; 3: 1), de esta manera, el Señor se dirige a la plenitud de Su Iglesia. Así como los siete espíritus son la plenitud del Espíritu Santo, las siete iglesias son la plenitud de la Iglesia de Cristo de todos los tiempos. En otras palabras, tanto lo bueno, como lo regular, como lo malo que vemos en esas siete iglesias y en su conjunto, es, ha sido, y será la realidad de la Iglesia Universal de Jesucristo aquí en la tierra. De antemano, podemos ver, por tanto, algunas de las cosas que están bien en la Iglesia; y las que están mal:

Las que están bien : Arduo trabajo y paciencia (2: 2); descubrimiento de los mentirosos (2: 2); aborrecimiento de las herejías (2: 6); riqueza espiritual a pesar de la pobreza material (2: 9); perseverancia en la fe a pesar de las dificultades (2: 13); obras, amor, servicio, paciencia (2: 19); fidelidad (3: 8).

Las que están mal: Falta del primer amor (2: 4, 5); permisividad (2:14, 15); tolerancia de la maldad (2: 20); apariencia de espiritualidad (nominalismo, hipocresía, negligencia) (3: 1, 2); tibieza (3: 16); justicia propia, autosuficiencia, orgullo espiritual, autoengaño (3: 17).

Lo que está bien, y lo que está mal, todo ello, es la suma de lo acaecido en la Iglesia universal a lo largo de su historia.

Acerca de las promesas

No obstante, el Señor Jesús ha dado a los que venzan una serie de promesas que un día se cumplirán. De parte de Jesús, el vencedor: Comerán del árbol de la vida (2: 7). No sufrirán daño de la segunda muerte (2: 11). Les dará de comer del maná escondido (2: 17). Les dará una piedrecita blanca, y en ella escrito un nombre nuevo que ninguno conoce sino el que lo recibe (2: 17). Tendrán autoridad sobre las naciones (2: 26, 27). Les dará la estrella de la mañana (2: 28). Serán vestidos de vestiduras blancas (3: 5). No borrará sus nombres del libro de la vida (3:5). Jesús confesará sus nombres ante Su Padre y ante Sus ángeles (3: 5). Los hará columna en el templo de Dios (3: 12). Jesús escribirá sobre ellos el nombre de Dios, y el nombre de la ciudad de Dios y Su nombre nuevo (3: 12). Les dará que se sienten con Él en Su trono, así como Él se ha sentado con Su Padre en Su trono (3: 21). Las promesas a los fieles vencedores son muchas y diversas, y son, no para las iglesias en sí, sino para los individuos santos de entre las iglesias.

Cosas en común

Por otra parte, las siete cartas tienen en común algunos elementos:

1. Una comisión y destinatario: <<Escribe al ángel...de Efeso>>

2. Un saludo y presentación de Jesucristo: <<Estas cosas dice el que...>>

3. Una alabanza (excepto Laodicea): <<...has guardado mi palabra...>>

4. Uno o varios reproches (excepto Esmirna y Filadelfia): <<Pero tengo contra ti...>>

5. Una o varias directrices para arrepentirse: <<Mira de dónde has caído y arrepiéntete>>

6. Una invitación a oír: <<El que tiene oídos...>>

7. Una promesa: <<El que venciere...>>

Comentario

(V. 1-7) El mensaje al ángel de la iglesia en Efeso

La ciudad de Efeso era la más importante de la provincia romana del Asia proconsular; centro postal y administrativo, casi tan importante como Antioquía. Para los paganos de la época, dicha ciudad era llamada <<Guardiana del Templo>> , el dedicado a la diosa Artemis (o Diana, en latín) (ver Hchs. 19: 23-41). No f ue, si no hacia el año 52 de nuestra era, que el cristianismo penetró en la ciudad por el ministerio de Priscila y Aquila, siendo Pablo el fundador de aquella iglesia. Pablo se afincó en Efeso por espacio de dos años (ver Hchs. 18 y 19). Posteriormente a Pablo, fue Juan quien se afincó allí, teniendo bajo su apostólica supervisión tanto esta iglesia, como las otras seis de Asia a las cuales se les dirigen respectivas cartas.

( V. 1) << 1 Escribe al ángel de la iglesia en Efeso...>> : El Señor le da mandato expreso a Juan de que escriba a la persona que tiene la responsabilidad de la iglesia de Efeso, diciéndole seguidamente: << ...El que tiene las siete estrellas en su diestra, el que anda en medio de los siete candeleros de oro...>> : El verbo tener habría que traducirlo mejor por << sujetar con firmeza>> ( <<ho kratón>> ). Cristo tiene el dominio de las iglesias porque es Su Señor. Cristo es también el que se pasea por en medio de los siete candelabros (es decir, de las siete iglesias; y por extensión, de toda Su Iglesia). Ese "pasearse" tiene el sentido de estar en constante vigilancia. Es interesante constatar que es a la iglesia en Efeso, la primera, y en un sentido natural, la principal (ya que Efeso era la ciudad más importante de todas) a la que Cristo se presenta como el que tiene el domino y potestad sobre los pastores y las iglesias. Una vez dicho, ya no requiere el ser repetido más a las demás iglesias.

(V. 2) << 2 Yo conozco tus obras, y tu arduo trabajo y paciencia...>> : Lo primero que hace el Señor, es señalar lo positivo de las iglesias, siempre que eso sea posible. Aquí el Señor le dice al enviado a Efeso (a su autoridad o pastor), que conoce de primera mano acerca de sus obras y de su trabajo constante y duro, así como de su paciencia; es decir, aguante ante las circunstancias adversas.

( V. 2b, 3) <<...; y que no puedes soportar a los malos, y has probado a los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos; 3 y has sufrido, y has tenido paciencia, y has trabajado arduamente por amor de mi nombre, y no has desmayado>> : Evidentemente, la iglesia (incluido el pastor y ancianos) había sufrido a causa de gentes que sólo tenían <<apariencia de piedad pero que negaban la eficacia de la misma>> (2 Timoteo 3: 1-5), es decir, falsos obreros. En su día, tuvieron en Pablo el mejor ejemplo de cómo debía ser un siervo de Dios (Ver Hchs. 20: 17-21). Querían a Pablo con un amor difícilmente superable (ver Hchs. 20: 37, 38). Pero Pablo, cuando se despidió de ellos definitivamente, en su camino hacia Jerusalén (ver Hchs.20 y 21), les advirtió lo siguiente: <<Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño. Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos. Por tanto, velad, acordándoos que por tres años, de noche y de día, no he cesado de amonestar con lágrimas a cada uno>> (Hechos 20: 29, 30). Pensaron ingenuamente que todos los que se decían siervos de Dios lo eran, porque pensaban que todos serían como su amado Pablo, muy a pesar de que el propio Pablo les había advertido de que eso no era así. Y de hecho, lo que Pablo les advirtió en su día, ocurrió. Los falsos obreros y apóstoles afloraron. Unos tenían falsa doctrina (entre otros, judaizantes y gnósticos); otros buscaban su propio provecho, aun y siendo algunos de ellos de "entre ellos mismos" (Hchs. 20: 30). <<... y has probado a los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos...>> : Este "probar", es en griego "epeírasas" , y se emplea en el sentido de experimentar una prueba, ordinariamente amarga. No es que pusieron a prueba a los que se llamaban apóstoles, por lo cual se emplearía el verbo "dokimazo" , es decir "poner a prueba", sino que experimentaron la amarga prueba de hallarlos falsos. En otras palabras, que confiaron en ellos, y se sintieron lógicamente defraudados y traicionados cuando se dieron cuenta de que eran falsos hermanos. Lo que debían haber hecho era precisamente dokimazo , es decir, poner a todos a prueba antes de aceptarlos como tales <<...sean sometidos a prueba primero...>> (1 Timoteo 3: 10a) . Una vez se dieron cuenta de que eran falsos obreros, no los soportaron ( bastásai: cargar a cuestas ), es decir, no cometieron la insensatez de cargar con ellos. En eso demostraron firmeza y lealtad al Señor. No obstante, como resultado de su ingenuidad, se habían sentido traicionados, decepcionados por hombres que se decían servidores de Dios. Desafortunadamente, ante la adversidad y el dolor de sentirse engañados, su reacción final no fue la correcta. Su corazón, paulatinamente, se endureció.

(V. 4) << 4 Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor>> : Cuando uno se ve traicionado por ciertos llamados hermanos, especialmente, si esos hermanos se supone que son siervos de Dios, ante el dolor que es inevitable y lógico, sólo existen dos caminos: 1) El perdonar y bendecir al adversario, y el apoyarse en el Señor y en Su gracia a pesar del dolor. 2) El amargarse. La consecuencia de esto último es SIEMPRE la pérdida del primer amor. El ángel de Efeso había perdido el primer amor a causa de la amargura y el consiguiente endurecimiento del corazón. Expliquemos mejor esto: Ante una situación de continuo dolor, que genera en amargura, la carne del hombre dice: << Ya no voy a darme más ni a confiar más en nadie , de esta manera no volveré a sufrir>> . Una vez heridos, ya no queremos ser heridos más, y buscamos el aislarnos del mundo exterior creando una coraza que nos "proteja" de la gente, para no experimentar de nuevo dolor. Este es el razonamiento típico; la búsqueda de una autoprotección. El problema es que, cuando obramos así, lo hacemos en el espíritu contrario al amor (ver 1 Corintios 13), ya que el amor siempre espera, cree y sufre, en total dependencia de la gracia del Señor. Nos convendrá entender que, si bien hay individuos que una vez habiéndolos perdonado, de ellos nos deberemos apartar (ver 2 Timoteo 3: 5); no hemos de caer en el error de pensar que todas las personas son iguales que ésos.  Cuando caemos en el error mencionado arriba, la incredulidad hace acto de aparición: No creemos que, de hecho, Dios vaya a hacer nada al respecto, por lo tanto nosotros nos tenemos que proteger. De esta manera, la gracia de Dios no puede operar en el individuo, y esa amargura sigue creciendo, enfriando el amor. Se "sirve" al Señor, pero sin el espíritu correcto: El amor. De esta manera, a la postre, estas obras son correctas en su forma, pero muertas en sí mismas. A causa del vacío por no experimentar ese primer amor o amor genuino que se solía experimentar, uno se vuelve activista. Hacer y hacer cosas "para Dios" con el fin de llenar el hueco que surge con la partida del genuino amor. De nada sirve esto.

Maniático, perfeccionista, criticón, paranoico, etc.

A causa de la pérdida de la confianza, uno se vuelve hipercrítico , este es el espíritu de constante censura hacia lo que hacen los demás. Nunca nada es suficiente bueno de nadie. Otro aspecto es el de la paranoia ; uno cree que todo el mundo le critica y le rechaza (porque uno hace lo mismo con los demás). El efecto que se produce con todo ello es el de " bola de nieve "; cada vez todo va a más.

(V. 5) << 5 Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras; pues si no, vendré pronto a ti, y quitaré tu candelero de su lugar, si no te hubieres arrepentido>> : El Señor le urge al responsable de la iglesia que vuelva al inicio de todo. El lugar es en su propio corazón. Allí es de dónde surge la amargura, y allí es dónde la sanidad es necesaria. Para ello, deberá arrepentirse, es decir, cambiar de manera de pensar, y pensar como Dios piensa: Perdonando a los ofensores y buscando de Dios Su gracia para volver al primer, o genuino amor.

El Señor le da un plazo; esa es Su paciencia. Vemos que como plazo de tiempo que es, conlleva en sí una limitación de dicho tiempo. Una vez cumplido el plazo, si no ha habido un cambio, el Señor le promete que quitará el candelero o candelabro de su lugar. Esto no puede significar otra cosa que la remoción de la presencia del Espíritu Santo de dicha iglesia, y que tal iglesia deja automáticamente de ser de Cristo. Desafortunadamente, no se hizo caso a la Palabra del Señor, y el candelero fue quitado una vez cumplido el plazo de tiempo. Sólo queda de aquel templo cristiano de Efeso, ciertas ruinas a muchos metros bajo tierra.

(V. 6) << 6 Pero tienes esto, que aborreces las obras de los nicolaítas, las cuales yo también aborrezco>> : En ese momento, no quiere el Señor terminar con un reproche, sino con algo positivo y meramente alentador. El Señor alaba el aborrecimiento de las obras de los llamados nicolaítas que el ángel de Efeso profesa. No se sabe a ciencia cierta quienes eran esos nicolaítas. Parece ser que se trataba de falsos cristianos llamados gnósticos , los cuales pretendían establecer una división del pueblo de Dios en castas, lo cual había de derivar, andando el tiempo, en el establecimiento de la casta sacerdotal dentro de la Iglesia oficial del Imperio, la Iglesia de Roma. Además, los gnósticos tenían su particular creencia que les era muy conveniente. Dice así J.I. Packer: <<Los que sostenían esta doctrina, mantenían que el cuerpo era físico, y por lo tanto malo, que sólo lo que hacía el espíritu era importante. Por tanto, se sentían libres de pecar sin miramiento de ninguna clase en relaciones sexuales, comer lo ofrecido a los ídolos y hacer lo que quisieran con sus cuerpos>> . Conque el cuerpo iba a morir y desintegrarse, no importaba lo que hicieran con él, mientras conservaran "puro" el espíritu que es eterno. Así pues, se creían con la suficiente licencia para "pecar con el cuerpo y no con el espíritu". Esta doctrina es diametralmente opuesta a la cristiana.

(V. 7) << 7 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere, le daré a comer del árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso de Dios>> : El Espíritu de Cristo se dirige a las iglesias y a los fieles de las iglesias; los que tienen el oído dócil. Este mensaje es para los creyentes individuales, tanto de Efeso como los del resto de la Iglesia Universal.

El que venciere; éste, es el cristiano que es fiel hasta el final. Como dijo Pablo de sí mismo: <<He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida>> (2 Timoteo 4: 7, 8). La promesa aquí es que: <<... le daré a comer del árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso de Dios>> : La referencia a ese árbol la encontramos en Génesis 2 y 3. El fruto de ese árbol es el de la inmortalidad (ver Gn. 3: 22, 23). El vencedor nunca morirá.

(V. 8-11) El mensaje al ángel de la iglesia en Esmirna

Esmirna en griego significa mirra . Y el nombre le viene bien a la iglesia de dicha ciudad, ya que la mirra es símbolo de sufrimiento y de muerte. La mirra formaba parte del perfume de la unción sagrada (ver Exodo 30: 23-33). Fue profético el acto de entrega de mirra del rey del oriente al recién nacido Salvador del mundo; la mirra declaraba que Jesús era el Siervo Sufriente. Ya en la cruz, Jesús rechazó el vino con mirra que hubiera aliviado sus sufrimientos.

Esmirna es la única ciudad de las siete mencionadas que todavía subsiste, bajo el nombre de Izmir, en la actual Turquía, a unos 60 Kms. de las ruinas de Efeso.

En el tercer viaje misionero de Pablo (años 53-56), el apóstol llevó allí el Evangelio, y las primeras personas se convirtieron al Señor. Luego, Juan, extendió posteriormente su supervisión apostólica. El que Esmirna (mirra), haya quedado hasta nuestros días, parece indicar el hecho de que habrá sufrimiento en este mundo hasta el final del mismo tal y como lo conocemos.

(V. 8) << 8 Y escribe al ángel de la iglesia en Esmirna...>> : De nuevo, el destinatario de la carta es el ángel o el responsable, cuidador, pastor, esta vez, de la iglesia sita en la ciudad de Esmirna.

<<... El primero y el postrero, el que estuvo muerto y vivió, dice esto>> : Cristo se presenta a sí mismo con el título que le caracteriza: el Primero y el Ultimo, es decir: El Alfa y la Omega (letras primera y última del alfabeto griego). Cristo es el que dio su vida en la cruz, y resucitó.

( V. 9) << 9 Yo conozco tus obras, y tu tribulación, y tu pobreza (pero tú eres rico)...>> :

De nuevo, el Señor declara que es totalmente consciente y sabedor de: Las obras de la iglesia en Esmirna; y de su tribulación y de su pobreza en lo natural, aunque en lo espiritual eran muy ricos. Encontramos la siguiente declaración al respecto en el comentario de Matthew Henry: <<La fidelidad a Cristo comportaba, no sólo tribulación, sino también  pobreza, ya que los creyentes solían surgir más bien entre las gentes de condición humilde (ver 1 Co. 1: 25-29). Se añadía a esto el que, al profesar la fe cristiana, eran despedidos de sus oficios y trabajos...venían el hambre...y con frecuencia, la persecución y la muerte violenta>> . Esta era la realidad de aquellas gentes en aquellos tiempos cuando el Evangelio se hacia paso en medio de un mar de paganismo, idolatría y brujería; ¿difiere mucho la situación aquella de la actual? ¿Cuán lejos estamos realmente de todo ese antagonismo hacia la Iglesia de Jesucristo por parte de la sociedad que nos rodea? Por otra parte, ¡qué lejos está la realidad de aquellos primeros creyentes y de sus vivencias de sacrificio y entrega a Cristo de todos estos de hoy en día que sólo buscan en el Evangelio su propia comodidad, confort y bienestar personales! ¡Qué lejos está la enseñanza y vivencia apostólicas de toda enseñanza actual que apela al confort del cuerpo, haciendo un abusivo énfasis en el bienestar material por encima de todo lo demás. Existe una promesa en la Biblia que en muchos sectores, raramente es enseñada  porque se opone frontalmente a su mensaje: <<Todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución>> (2 Timoteo 2: 12). Cuando el cristiano vive conforme al Evangelio, la persecución es síntoma de una vida consagrada a Cristo. Por consiguiente, si no padecemos persecución, deberíamos preguntarnos si nuestra vida es de auténtica piedad en Cristo Jesús, o no. La tribulación nos ayuda en nuestra consagración a Cristo. Como dice Jimmy Dowds, el que quiera andar en verdadera consagración, deberá entrar en la <<Universidad de la Adversidad>> . Ese es el mejor instituto bíblico que existe. Por esa universidad de la adversidad pasaron todos los reverenciados apóstoles de nuestro Señor Jesucristo, y allí aprendieron el valor que Cristo tiene, el cual está muy por encima de las cosas de este mundo.

(V. 9b) <<... y la blasfemia de los que se dicen ser judíos, y no lo son, sino sinagoga de Satanás>> : Los de Esmirna habían experimentado el ataque blasfemo por parte de falsos creyentes; de falsos hombres y mujeres de Dios. Sólo eran de nombre siervos de Dios; pero en realidad eran servidores de sí mismos, y por tanto, miembros de la sinagoga de Satanás. Los aludidos en la carta, eran judíos sólo de nombre, posiblemente eran judaizantes, muy numerosos en aquel tiempo y que, curiosamente, hoy están resurgiendo. Eran y son judaizantes: Sus enseñanzas están basadas en parte en la ley y en parte en la gracia. Una salvación parcialmente por gracia y parcialmente por obras. Pablo reprende esa doctrina (ver Epístola a los Gálatas), llamando a esas enseñanzas << diferente evangelio>>, y al que lo predica: << anatema> > (Gál. 1: 8, 9). Hoy en día, ese tipo de persecución, la interna, promovida por falsos hermanos (judaizantes o no) es muy común y muy dolorosa, porque sabe a traición. No hay nada más doloroso que saberse traicionado por las personas a las que más amas. No obstante,  la Biblia describe a los que parece que son, pero no son, de esta manera: <<Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo. Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras (2 Corintios 11: 13-15) . No olvidemos, que son falsos hermanos en la fe, porque no sirven al Señor, sino que se sirven a sí mismos. En la medida en que se sirven a sí mismos, sirven a Satanás. Los de Esmirna habían gustado la persecución, tanto desde afuera, como desde adentro, pero a diferencia de los de Efeso, no se habían amargado, y consecuentemente, no habían perdido el primer amor. Pero el Señor da ánimos a la iglesia en Esmirna:

(V. 10) << 10 No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí, el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación por diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida>> : Había de padecer, pero la consoló diciendo que no temiera ese padecimiento. El diablo es aquí el protagonista de la persecución contra la iglesia en Esmirna (ver Efesios 6: 12). Comenta Watchman Nee: <<Los diez días citados no se refieren a diez días y diez noches literales. Simplemente les dice que el sufrimiento va a tener un límite en el tiempo. Puede también tipificar las diez grandes persecuciones que fueron llevadas a cabo por el Imperio Romano>> . La décima persecución, la de Diocleciano, fue la más cruel y duró diez años. El Señor les insta a no temer el padecimiento y de ser fiel hasta el extremo de morir, porque iban a recibir la corona de la vida. El cristiano que es perseguido hasta morir, recibe la corona de la vida; sea que literalmente muera, o que esté dispuesto a dar su vida por cristo llegado el caso. 

(V. 11) << El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. El que venciere, no sufrirá daño de la segunda muerte>> : El anuncio que se da a los fieles de todas las congregaciones de Cristo de todos los tiempos; a los mártires en potencia: <<No os importe tener que afrontar la muerte física por Cristo (hoy en día existen muchos mártires de Cristo), ya que la segunda muerte (la que envía a la gente al lago que arde con fuego y azufre  21: 8), no tiene ningún efecto sobre vosotros>>.

(V. 12-17) Mensaje al ángel de la iglesia en Pérgamo

Pérgamo estaba situada a unos 70 Kms. al norte de Esmirna y a unos 30 del mar. Ciudad próspera y grande a principios del siglo III a. C. Tenía una gran biblioteca compuesta por unos 200.000 pergaminos, la cual podía competir con la de Alejandría. Allí se fundó la industria del pergamino, que vino a sustituir al papiro en la composición de libros y escritos. De ahí el término pergamino, de Pérgamo. No obstante, Pérgamo era centro de la idolatría y del paganismo. Entre otros, tenía un templo dedicado a Zeus Soter (Zeus salvador); otro dedicado a Esculapio, el dios de la medicina, cuya insignia era la serpiente enrolándose en un palo y que todavía figura como emblema de la Farmacia de nuestros días, y que para los cristianos era (y es) el símbolo de Satanás. Fue la primera ciudad que erigió un templo al emperador (Augusto); fue en el año 29 a. C. Después erigieron templos a Roma, y a los emperadores Trajano y Severo. También era venerada Venus. En Pérgamo se hallaban el centro del culto imperial, el colegio de los sacerdotes paganos y la mayor abundancia de templos paganos. El mismo Señor dijo que ahí estaba <<el trono de Satanás>>. Realmente, la iglesia sita en Pérgamo podría decir que pasaba continuamente por el valle de sombra de muerte (S. 23: 4).

(V. 12) << 12 Y escribe al ángel de la iglesia en Pérgamo: El que tiene la espada aguda de dos filos dice esto:>> : Ahora Cristo da orden a Juan de que dirija Su misiva al responsable de la iglesia en la ciudad de Pérgamo. Se presenta a sí mismo como el que tiene el poder para destruir a sus enemigos. Esa espada de dos filos la utilizará en Su venida (Ap. 19: 15, 21). Esa manera de presentarse es la adecuada según el contexto de la ciudad donde Su iglesia está; una ciudad dedicada a Satanás.

(V. 13) << 13 Yo conozco tus obras, y dónde moras, donde está el trono de Satanás...>> :

El Señor es perfectamente consciente de la realidad en la cual Su iglesia está: En la ciudad que albergaba el mismísimo trono del diablo. Hoy en día, cuando estamos tan al final de los días, el diablo y todas sus huestes pululan operantes por cualquier parte del Globo porque saben que les queda poco tiempo. Una ciudad europea como Madrid, sería muy similar a la Pérgamo de entonces, espiritualmente hablando. Evidentemente, el trono de Satanás, hoy en día ya no está en Pérgamo; Pérgamo no existe. Ha estado en Roma (ver Ap. 17),  durante muchos siglos. Pero volviendo otra vez a la iglesia de Pérgamo, a pesar de estar en un lugar tan antagónico a la fe, el Señor es consciente de que retiene el Nombre de Jesús; en otras palabras, es fiel a Él.

(V. 13b) <<...pero retienes mi Nombre, y no has negado mi fe, ni aun en los días en que Antipas mi testigo fiel fue muerto entre vosotros...>> : Este Antipas, fue el pastor de la iglesia tiempo atrás. Según parece, padeció bajo el dominio del emperador Domiciano, poco antes de que Juan recibiera el Apocalipsis, quemado dentro de un buey de bronce. Ese fue un tiempo de colosal turbulencia para la iglesia, pero no negaron la fe ni el Nombre.

(V. 14) << 14 Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que tienes ahí a los que retienen la doctrina de Balaam, que enseñaba a Balac a poner tropiezo ante los hijos de Israel, a comer de cosas sacrificadas a los ídolos, y a cometer fornicación>> : Después de haber enfatizado lo bueno de la iglesia, ahora el Señor reprocha al pastor de la iglesia algunas cosas. No dice que sean pequeñas, sino que son pocas; y son graves. La primera de las cosas es acerca de los que tiene el pastor en su iglesia (gr. <<ékheis>>) . Algo así como diciendo: <<lo tienes en medio de ti como un tumor>> . Estos que tiene , retienen la doctrina de Balaam. El verbo en griego es ( <<kratteín>> ), y significa : Agarrar, asir, sujetar, retener. Es decir, eran personas que no se querían arrepentir de sus falsas y perjudiciales creencias.

Balaam, que significa en hebreo, << dueño del pueblo>>, fue un vidente que usando el nombre de Dios, profetizaba con el fin ulterior de sacar provecho material. Para servir a los propósitos de Balac, rey de Moab, indirectamente, sedujo a los príncipes de Israel, y consecuentemente al pueblo, para que la gente pecara contra el Señor (Nm. 25: 1-3). Para entender acerca de Balac y de Balaam, ver Números caps. 22-25. En la literatura judaica, Balaam quedó como el prototipo del inductor al mal. Así pues, debemos entender que los que  retenían la doctrina de Balaam, eran personas que se llamaban a sí mismas cristianas pero que seguían el ejemplo de Balaam: Inducían al mal con sus palabras y malos ejemplos. Querían sacar provecho personal de todas las circunstancias, espiritualizándolo todo (como hacía Balaam), y que obviamente constituían gran piedra de tropiezo a los demás, especialmente a los más jóvenes y débiles en la fe. Entre otras cosas que hacían, era inducir mediante ejemplo o acción: << a comer de cosas sacrificadas a los ídolos, y a cometer fornicación>> : Los que participaban en comer cosas sacrificados a los ídolos (demonios), lo hacían no sólo para alimentarse, sino para tener comunión con los demonios ( dioses , como les llamaban); aunque el motivo real para los de Balaam fuera el quedar bien con los paganos que les rodeaban, y no ser acusados de raros, y no sentirse despreciados o dejados de lado. Querían lo bueno de Dios y lo bueno del mundo. Es por ello que el cristiano no puede tener comunión con Dios y al mismo tiempo buscar tener comunión con el espíritu del mundo (ver 1 Juan 2: 15-17).

( V. 15) << 15 Y también tienes a los que retienen la doctrina de los nicolaítas, la que yo aborrezco>> : La doctrina de los así llamados era << gnóstica >>. Hablamos anteriormente de las obras de los nicolaítas, las cuales eran aborrecidas por los de Efeso; no obstante, los de Pérgamo eran condescendientes, no con la doctrina, sino con los que retenían dicha doctrina y obras. Los gnósticos , creían que podían usar su cuerpo para cometer actos pecaminosos y con ello no pecar porque no lo hacían "espiritualmente", sino sólo con el cuerpo. Dado que el cuerpo iba a corromperse con la muerte física, lo consideraban bajo y hasta malo; algo así como un estigma que había que soportar. Por la tanto, consideraban que les era lícito usarlo para cosas bajas y sucias, como la fornicación, la embriaguez, las orgías, etc. etc. En otras palabras, creían que en cada uno de ellos había dos seres; el malo, es decir el cuerpo, y el bueno, es decir el espíritu. El uno no podía dejar de pecar, mientras que el otro, se mantenía ajeno al pecado del primero porque era básicamente puro; y como era eterno, quedaría eternamente libre de los pecados que serían enterrados con el cuerpo que los cometió cuando éste muriera. Esto resultaba ser una buena excusa para seguir pecando sin freno. No hace mucho escuché un ejemplo moderno de gnosticismo por la televisión. Un misionero católico-romano, español, en Etiopía defendía a las prostitutas de ese lugar diciendo esto: <<Estas mujeres ejercen la prostitución para ganarse la vida: Ellas no quisieran hacerlo, y no disfrutan haciéndolo. Sus almas están sin pecado porque sólo participan con el cuerpo>> . Esa doctrina es la de los nicolaítas: Es puro gnosticismo; por otro lado, muy impregnado en la Iglesia de Roma. Era evidente que la iglesia en Pérgamo permitía cierto compromiso con el mundo. Había falta de santidad y de temor de Dios. Por lo tanto, el Señor le insta al pastor:

( V. 16) << 16 Por tanto, arrepiéntete; pues si no, vendré a ti pronto, y pelearé contra ellos con la espada de mi boca>> : Esas palabras declaraban una urgencia a la obediencia. Ese arrepentimiento debía plasmarse en obra. Debía aplicarse la disciplina necesaria como para atajar ese mal endémico. Primeramente, se les debía instar al abandono de esas falsas y destructivas doctrinas y obras. Si no se hacía así, el Señor iba a enviarles juicio; se entiende, a los profesantes de esas herejías. Aquí podemos ver el celo que el Señor tiene por su Iglesia, y de qué manera la quiere limpia: pura y sin mancha ni arruga. Por todo ello, debemos manifestar en amor el máximo celo nosotros también, buscando esa limpieza; primeramente, en nosotros mismos, y luego, en los demás.

(V. 17) << 17 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere, daré a comer del maná escondido, y le daré una piedrecita blanca, y en la piedrecita escrito un nombre nuevo, el cual ninguno conoce sino aquel que lo recibe>> : Este mensaje, no es sólo para aquellos de Pérgamo, sino para todos los que se pueden identificar con él. ¡Seamos sensibles a la Palabra de Dios!

<<... daré a comer del maná escondido...>> : El maná, estaba escondido dentro del Arca (Ex. 16: 32-34). La promesa es acerca del maná, como alimento espiritual, que Dios va a dar a los que venzan. Es la auténtica comunión que nunca iban a poder obtener en la mesa de los ídolos. El Señor nos promete que si no nos dejamos seducir por los compromisos mundanos, tendremos un banquete continuo en Su presencia; y ¡esto ya podemos experimentarlo ahora si vivimos como vencedores!

<< ... y le daré una piedrecita blanca, y en la piedrecita escrito un nombre nuevo, el cual ninguno conoce sino aquel que lo recibe>> : En la antigüedad, los romanos (probablemente lo copiaron de pueblos más antiguos), tenían la costumbre llamada << señal del huésped >>. Consistía en lo siguiente: Esa señal era una piedrecita blanca, oblonga, que servía como de billete de identificación personal al ser invitado a un banquete. Previamente, se había partido en dos por la mano, a fin de evitar una perfecta simetría. En una de las mitades, figuraba el nombre del anfitrión; en la otra, el nombre del invitado. Al llegar éste al lugar del banquete, presentaba su mitad, y el delegado del anfitrión la juntaba con la otra mitad que obraba en su poder; si encajaban, la identificación quedaba garantizada. Nosotros somos llamados a la Cena de las Bodas del Cordero. Como vencedores, perfectamente esta piedrecita blanca que se nos ha de dar llevará nuestro nuevo nombre. Dios nos dará un nuevo nombre de acorde con Su llamamiento para cada uno en la Eternidad. Ya tenemos ejemplos aquí en la tierra, cuando a Abram (padre excelso), Dios le cambió el nombre por el de Abraham (padre de multitudes); o el de Jacob (engañador), por el de Israel (el que lucha con Dios).

Por otro lado, se nos dice que ese nuevo nombre <<...ninguno conoce sino aquel que lo recibe>> : Esto nos habla de una relación de estrechísima intimidad con Dios: Es, entre el Señor y cada uno.

(V. 18-29) El mensaje al ángel de la iglesia en Tiatira

La antigua villa de Tiatira, ya desapareció, y en su lugar actualmente, se levanta la ciudad de Akhisar, que tiene como 50.000 habitantes. Está situada a 65 Kms. al sureste de Pérgamo, y está abierta a una muy fértil llanura. La ciudad fue fundada por Seleuco I Nicanor (355-280 a. C.), uno de los cuatro generales de Alejandro Magno entre los cuales repartió éste su imperio antes de morir. Seleuco la pobló con soldados suyos y sus familias. Cayó en poder de Roma el año 190 a. C. La ciudad era célebre por su comercio, sus hilaturas de lana y su tintorería. De Tiatira era Lidia, la vendedora de púrpura de Hchs. 16: 14 que se convirtió al Señor por mano de Pablo: < <...una mujer llamada Lidia, vendedora de púrpura, de la ciudad de Tiatira, que adoraba a Dios, estaba oyendo; y el Señor abrió el corazón de ella para que estuviese atenta a lo que Pablo decía. 15 Y...fue bautizada...>> . No obstante, según Plinio, los habitantes de Tiatira en general tenían fama de ser gente deshonrada. Había allí un templo erigido a Apolo; otro a Artemisa, la Diana latina. Había mucho acercamiento por parte de la gente a las mujeres sibilas (eran brujas) para que les dieran la buena fortuna, etc. Por lo tanto, en esa ciudad había un gran auge de pecado: Brujería, ocultismo y hasta satanismo. Además todo estaba muy entremezclado: Todo se centraba en cultos y banquetes idolátricos; el que participaba y comía en esos festivales, tomaba alimento como un regalo del dios correspondiente al gremio u oficio al cual pertenecía y desempeñaba. Por lo tanto, el creyente tenía una posición muy difícil porque se esperaba de él que hiciera como los demás para no "ofender a los dioses". El que se mantenía fiel  a Cristo, arriesgaba su empleo, su prestigio y su vida misma. Era una sociedad abiertamente pagana y totalmente hostil al cristianismo.

( V. 18) << 18 Y escribe al ángel de la iglesia en Tiatira: El Hijo de Dios, el que tiene ojos como llama de fuego, y pies semejantes al bronce bruñido, dice esto>> : Como es costumbre, la orden de Jesús a Juan es que dirija su carta esta vez, al responsable de la iglesia sita en Tiatira. Se presenta Jesús manifestando su condición divina: <<Hijo de Dios>> . El Señor declara lo que Juan ve en 1: 14. Sus ojos son como llama de fuego; con ellos, Él lo puede ver todo; escudriñarlo todo. Con ellos puede ver el corazón del hombre sin que se le escape nada. Sólo Dios puede hacer eso, por eso se presenta como el Hijo de Dios. Los << pies semejantes al bronce bruñido>> , ya declarado por Juan cuando vio al Señor glorificado en 1: 15, expresa el poder Suyo para hollar a Sus enemigos. Felizmente, el Señor nos ha dado Su misma potestad y orden para hacer lo mismo en Su Nombre (ver Lc. 10: 19).

( V. 19) << 19 Yo conozco tus obras, y amor, y fe, y servicio, y tu paciencia, y que tus obras postreras son más que las primeras>> : Siempre el Señor comenta lo positivo con el fin de edificar. El conocía las obras del pastor de la iglesia de la ciudad que estaban basadas en amor y fe, así como en paciencia y servicio. También le reconoce que sus obras han aumentado. Aquí hay que entender que el Señor no sólo se refiere a las obras en sí, sino a la motivación y actitud al hacerlas, señalando que éstas han mejorado. El servicio al que el Señor alude, es algo más que trabajo, porque, como dice José Grau, <<servir representa algo más que el simple hacer. Requiere de comprensión, ternura, disponibilidad, atención, etc. y no simple actividad>> . O como dice Campbell Morgan (Matthew Henry): <<Hacer mucho sin amor no es servicio, sino vanagloria>> .

(V. 20) << 20 Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que toleras que esa mujer Jezabel, que se dice profetisa, enseñe y seduzca a mis siervos a fornicar y a comer cosas sacrificadas a los ídolos>> : Ahora el Señor tiene que reprochar lo que está mal. Evidentemente su nombre real no era Jezabel , pero su actitud y obra sí lo era, por eso el Señor la llama así: Jezabel. Sabemos quien fue Jezabel, la esposa del rey Acab, rey de Israel; una mujer pagana, dominante, manipuladora y controladora que usó a su marido para hacer su voluntad en Israel. Lo que hizo en Israel fue directamente la obra del Diablo: Introducir la injusticia, la corrupción y la idolatría en la nación. Primeramente llevó a su marido a los cultos idolátricos, y luego  a toda la nación: El culto a Baal (el diablo), a Astarté o Astarot (actualmente es el culto dirigido a la falsa María), entre muchos otros. El problema es que el pastor << toleraba >> a esa mujer en su obra de falsa enseñanza, falsa profecía y seducción dirigida a los fieles, extraviándolos a prácticas de pecado: Fornicación y participación en la mesa de los demonios (1 Co. 10: 21). Esa mujer, como Jezabel, obraba con presunta autoridad, y por tanto, ordenaba a los demás lo que quería al tener gran influencia en muchos, y todo, era tolerado por el pastor, el cual, era evidente que no se daba perfecta cuenta de lo que estaba ocurriendo (si no nunca hubiera alabado el Señor lo relatado en el v. 19). Esa mujer Jezabel, tenía una gran apariencia de espiritualidad y de piedad en sus maneras y palabras, especialmente de cara al pastor, de modo que pasaba desapercibida su maldad. Tenía más preparación que los demás, gentes de muy sencilla condición, y pretendía interesarse por los problemas de ellos; así de este modo, ganaba sus corazones para sí, y ella podía satisfacer su insaciable sed de poder y de control: ¡Necesitaba almas a quien poder "bendecir"! Este tipo de personas, las que son manejadas por el espíritu de Jezabel, tristemente abundan en las iglesias; y no son sólo mujeres, también ese espíritu está en algunos hombres. Tienen don para ocuparse de las personas, pero usan ese don para satisfacerse a sí mismos, llegando a controlar, manipulando, a los que caen en sus redes. Para ellos, el gran adversario es el verdadero profeta de Dios (caso de la primera Jezabel y su enemigo, Elías, profeta de Dios). En realidad, su adversario es aquél que representa a la autoridad de Dios; el delegado por Dios para dirigir una congregación o iglesia local: El pastor. Si no pueden enfrentarse directamente, intentarán hacerlo sutilmente, tal y como lo hacía la Jezabel de Tiatira.

(V. 21) << 21 Y le he dado tiempo para que se arrepienta, pero no quiere arrepentirse de su fornicación >> : El Señor informa al pastor de la iglesia que ya le ha dado la oportunidad de que se arrepienta de su pecado (fornicación espiritual), pero no lo ha hecho. Es muy difícil que una persona con ese espíritu se arrepienta. No es a causa del espíritu en sí, sino por cómo es su corazón. El espíritu maligno sólo se aprovecha de la condición del corazón perverso de Jezabel. Además, la persona cree a ese espíritu, que se hace pasar como que es de parte de Dios. Jezabel llega a creer que tiene la verdad y que los demás están equivocados porque llega a creer que es el mismo Espíritu Santo el que le está hablando y guiando, y no se da cuenta de que, debido a su perverso corazón, no es Él quien está ahí, sino un demonio religioso poderoso. La Jezabel profetisa cree que tiene línea directa con Dios, por lo tanto, siempre menosprecia las razones de los demás cristianos, aun del pastor, a los cuales ve como que son de inferior calidad espiritual y compromiso. A pesar de su apariencia espiritual, Jezabel no es más que la personificación del orgullo y de la rebeldía.

(V. 22) << 22 He aquí, yo la arrojo en cama, y en gran tribulación a los que con ella adulteran, si no se arrepienten de las obras de ella>> : Llega un momento en que los plazos se cumplen, y el Señor actúa con juicio. Jezabel siempre será, a la postre, castigada, porque es incompatible con el Espíritu Santo y Su obra en la Iglesia. Y no sólo ella, sino los que acaban bajo sus garras y después de un plazo extra, no se arrepienten. Esa mujer, Jezabel, tiene un paralelismo muy concreto a lo largo de la historia de la Iglesia: La falsa iglesia católico romana. Escribe al respecto Watchman Nee: <<Hay muchas deidades extrañas que han sido tomadas y etiquetadas con nombres cristianos, y la más notable de ellas es la imagen de María. Los griegos tenían la diosa Venus, los países orientales tienen la diosa de la misericordia, los egipcios tenían la diosa del otro mundo, pero sólo el verdadero cristianismo no tiene ninguna diosa. Por amor a poseer una diosa, por tanto, María fue introducida. Esto es idolatría...Sólo hay una mujer en todo el mundo que haya matado a los profetas, y ésta es Jezabel. A lo largo de siglos ha habido innumerables hijos de Dios que han sufrido la muerte de la mano de la Iglesia Católico Romana. Esa iglesia insiste en que ella decide y juzga lo que es recto, y trata de controlar la mente del hombre. No va a arrepentirse>> . Al igual que la Jezabel de Tiatira, tipo de la iglesia de Roma, ésta tampoco se arrepentirá y será destruida por fuego (ver Ap. 17).

( V. 23) << 23 Y a sus hijos heriré de muerte, y todas las iglesias sabrán que yo soy el que escudriña la mente y el corazón; y os daré a cada uno según vuestras obras>> : Duro castigo para el que no se arrepiente: <<Mataré con muerte>> , dice el original, hebraísmo con el que suele designarse una muerte terrible, pestilencial, como la de Ezequiel 33: 27. Con todo, se trata de un castigo admonitorio; es decir, para amonestar con él: <<a todas las iglesias...>> , las cuales entenderán que Dios sigue escudriñando la mente y el corazón para dar a cada uno lo que es justo (ver Salmo 7: 9; Jeremías 11: 20). Dios quiere que todas las iglesias se desprendan de todo espíritu de Jezabel, de ahí dicha amonestación. Se cumple aquí la Palabra de Dios cuando dice: <<¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo!>> (Hebreos 10: 31), y eso está en el siguiente contexto: Cuando el creyente se enreda en practicar pecado, menospreciando, no necesariamente de palabra, pero sí de hecho la sangre de Cristo en la cual fue santificado, y haciendo afrenta al Espíritu de gracia (ver Hebreos 10: 29, 30); cuando uno se desvía en su corazón a causa de  egoísmo u orgullo.

( V. 24, 25) << 24 Pero a vosotros y a los demás que están en Tiatira, a cuantos no tienen esa doctrina, y no han conocido lo que ellos llaman las profundidades de Satanás, yo os digo: No os impondré otra carga; 25 pero lo que tenéis, retenedlo hasta que yo venga>> :

El Señor no iba a enviar ese juicio a los fieles de la iglesia, sino sólo a aquellos que tenían la doctrina de esa mujer, tipo de Jezabel, aquellos que se jactaban de "conocer" las <<profundidades de Satanás>> . Esas "profundidades" o "profundos secretos" del diablo, según los mismos seguidores de Jezabel lo llamaban, debería tratarse de misterios reservados a los iniciados en el ocultismo de la <<gnosis>> que Jezabel enseñaba, y de lo cual se sentían muy ufanos. Esos falsos hermanos pensaban que podían estar por encima del bien y del mal; que eran algo así como inmunes a todo ya que se creían perfectos, y por tanto, todo les era lícito: Podían participar de las obras de las tinieblas sin recibir ningún daño; eso creían. Sin caer en legalismos, hoy en día, podríamos llevar esto, entre otras muchas cosas, a participar en cualquier evento ocultista, leer publicaciones y ver películas de por sí depravadas y malvadas; practicar cualquier tipo de artes marciales; escuchar y saborear música especialmente diabólica, y un larguísimo etcétera. A muchos, pensando que están por encima de estas cosas, el diablo les tomaría ventaja, y ellos no se darían siquiera cuenta; por ignorar un principio que es básico en la Palabra: <<Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas; porque vergonzoso es aun hablar de lo que ellos hacen en secreto>> (Efesios 5: 11, 12) . < <Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar>> (1 Pedro 5: 8). La persona que está llena del Espíritu Santo, no desea, ni quiere " disfrutar" de las cosas que antes solía. Ya no le divierte ver ciertas películas, leer ciertas publicaciones, ir a ciertos lugares, participar en ciertas reuniones, o realizar ciertas prácticas que son malas o incluso vacías y estériles, nada edificante, en sí mismas. <<No os impondré otra carga; 25 pero lo que tenéis, retenedlo hasta que yo venga>> : El Señor tiene por fieles a todos los demás, y les insta a no perder nada de lo que han ganado para el Señor hasta Su venida. Esto último tiene dos lecturas: El mensaje va dirigido a esos creyentes en particular. El mensaje va dirigido a todos los creyentes vivos cuando el Señor vuelva. De hecho, la enseñanza es la misma: Retengamos todo lo bueno, y no lo perdamos, para el día en que comparezcamos ante el Señor.

( V. 26-29) << 26 Al que venciere y guardare mis obras hasta el fin, yo le daré autoridad sobre las naciones, 27 y las regirá con vara de hierro, y serán quebradas como vaso de alfarero; como yo también la he recibido de mi Padre; 28 y le daré la estrella de la mañana. 29 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias>> : Aquí llega la promesa, que no es sólo para los de Tiatira, sino para todos los creyentes en Cristo. El que guarda las obras de Cristo, es el que hace el tipo de obras que Cristo hizo; las que Dios ya preparó desde antes de la fundación del mundo (ver Jn. 14: 12; Ef. 2: 10). Al que así hace, Cristo le dará autoridad sobre las naciones, como Cristo recibió esa autoridad de manos de Su Padre (Ver Salmo 2: 8, 9). Deberá ser esto durante el Milenio (ver Ap. 20; 12: 5; 19:5). Deducimos aquí que no todos los cristianos tendrán esa autoridad, sino sólo se les dará a aquellos que hayan realizado obras conforme a la voluntad de Dios (ver 1 Corintios 3: 12-15).

(V. 28) << 28 y le daré la estrella de la mañana>> : Esa estrella de la mañana, que en su interpretación natural es el sol, el cual hace brotar el nuevo día, representa a Aquél que es la luz; a Cristo. Aquí el Señor está diciendo que al que venciere le hará partícipe de Su gloria (Ver Ap. 3: 21).

(V. 29) << 29 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias>> : De nuevo, este mensaje es para todos los que oyen la voz del Espíritu Santo. No pueden ser sino lo hijos de Dios de todos los tiempos de las <<cosas que son>> : La Iglesia de Cristo .

Apocalipsis - Capítulo 2

<<Las cosas que son >>

La Iglesia (1ª parte)

 

Introducción

Las siete iglesias fueron seleccionadas con el propósito de describir los rasgos más sobresalientes de la Iglesia en el curso de su avance. Aunque las cartas van dirigidas a siete iglesias, su destino es UNIVERSAL (ver 2: 7, 11, 17, 29; 3: 6, 13, 22), donde se repite como un estribillo: << el que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias>> . Claramente vemos aquí que el mensaje no va dirigido solamente a las siete iglesias de Asia de aquel tiempo, sino a todo el que tiene oído para oír ; es decir, a quien le corresponda. Por lo tanto, se dirige el Señor a todos los creyentes de todas las edades de la Iglesia para que se vean reflejados, aprendan, sean corregidos, animados, exhortados, reprendidos, etc. con, y acerca del ejemplo de las siete iglesias mencionadas.

Podemos decir que estas siete iglesias, representan siete tipos históricos y siete retratos proféticos, tanto de las iglesias del pasado, como de las del presente en adelante. En el comentario de Matthew Henry, Muratorio dice: <<Aunque escribe a siete, lo dice para todos>> . Por tanto, debemos entender varias cosas que son importantes: Cada iglesia local actual y anterior, tiene y ha tenido mensaje de parte de Dios de lo escrito y enviado por parte de Juan a las siete de Asia Menor. ¿Por qué el Señor se dirige a siete iglesias?; porque así como menciona a los siete espíritus aludiendo a  la plenitud del Espíritu de Dios en (1: 4; 3: 1), de esta manera, el Señor se dirige a la plenitud de Su Iglesia. Así como los siete espíritus son la plenitud del Espíritu Santo, las siete iglesias son la plenitud de la Iglesia de Cristo de todos los tiempos. En otras palabras, tanto lo bueno, como lo regular, como lo malo que vemos en esas siete iglesias y en su conjunto, es, ha sido, y será la realidad de la Iglesia Universal de Jesucristo aquí en la tierra. De antemano, podemos ver, por tanto, algunas de las cosas que están bien en la Iglesia; y las que están mal:

Las que están bien : Arduo trabajo y paciencia (2: 2); descubrimiento de los mentirosos (2: 2); aborrecimiento de las herejías (2: 6); riqueza espiritual a pesar de la pobreza material (2: 9); perseverancia en la fe a pesar de las dificultades (2: 13); obras, amor, servicio, paciencia (2: 19); fidelidad (3: 8).

Las que están mal: Falta del primer amor (2: 4, 5); permisividad (2:14, 15); tolerancia de la maldad (2: 20); apariencia de espiritualidad (nominalismo, hipocresía, negligencia) (3: 1, 2); tibieza (3: 16); justicia propia, autosuficiencia, orgullo espiritual, autoengaño (3: 17).

Lo que está bien, y lo que está mal, todo ello, es la suma de lo acaecido en la Iglesia universal a lo largo de su historia.

Acerca de las promesas

No obstante, el Señor Jesús ha dado a los que venzan una serie de promesas que un día se cumplirán. De parte de Jesús, el vencedor: Comerán del árbol de la vida (2: 7). No sufrirán daño de la segunda muerte (2: 11). Les dará de comer del maná escondido (2: 17). Les dará una piedrecita blanca, y en ella escrito un nombre nuevo que ninguno conoce sino el que lo recibe (2: 17). Tendrán autoridad sobre las naciones (2: 26, 27). Les dará la estrella de la mañana (2: 28). Serán vestidos de vestiduras blancas (3: 5). No borrará sus nombres del libro de la vida (3:5). Jesús confesará sus nombres ante Su Padre y ante Sus ángeles (3: 5). Los hará columna en el templo de Dios (3: 12). Jesús escribirá sobre ellos el nombre de Dios, y el nombre de la ciudad de Dios y Su nombre nuevo (3: 12). Les dará que se sienten con Él en Su trono, así como Él se ha sentado con Su Padre en Su trono (3: 21). Las promesas a los fieles vencedores son muchas y diversas, y son, no para las iglesias en sí, sino para los individuos santos de entre las iglesias.

Cosas en común

Por otra parte, las siete cartas tienen en común algunos elementos:

1. Una comisión y destinatario: <<Escribe al ángel...de Efeso>>

2. Un saludo y presentación de Jesucristo: <<Estas cosas dice el que...>>

3. Una alabanza (excepto Laodicea): <<...has guardado mi palabra...>>

4. Uno o varios reproches (excepto Esmirna y Filadelfia): <<Pero tengo contra ti...>>

5. Una o varias directrices para arrepentirse: <<Mira de dónde has caído y arrepiéntete>>

6. Una invitación a oír: <<El que tiene oídos...>>

7. Una promesa: <<El que venciere...>>

Comentario

(V. 1-7) El mensaje al ángel de la iglesia en Efeso

La ciudad de Efeso era la más importante de la provincia romana del Asia proconsular; centro postal y administrativo, casi tan importante como Antioquía. Para los paganos de la época, dicha ciudad era llamada <<Guardiana del Templo>> , el dedicado a la diosa Artemis (o Diana, en latín) (ver Hchs. 19: 23-41). No f ue, si no hacia el año 52 de nuestra era, que el cristianismo penetró en la ciudad por el ministerio de Priscila y Aquila, siendo Pablo el fundador de aquella iglesia. Pablo se afincó en Efeso por espacio de dos años (ver Hchs. 18 y 19). Posteriormente a Pablo, fue Juan quien se afincó allí, teniendo bajo su apostólica supervisión tanto esta iglesia, como las otras seis de Asia a las cuales se les dirigen respectivas cartas.

( V. 1) << 1 Escribe al ángel de la iglesia en Efeso...>> : El Señor le da mandato expreso a Juan de que escriba a la persona que tiene la responsabilidad de la iglesia de Efeso, diciéndole seguidamente: << ...El que tiene las siete estrellas en su diestra, el que anda en medio de los siete cande

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Comentarios Apocalipsis Capítulo II

Jesucristo hace una revelación a las 7 iglesias, teniendo en cuenta que cada persona somos la Iglesia de Cristo en la tierra de lso vivientes, en vez de criticar debemos buscar y examinar en nuestro interior, si estan estas 7 iglesisa, talentos o dones y en que condiciones los tenemos; los dogmas, la religiosidad o las doctrinas no nos conducen a su verdad.
Miriam Pintos Miriam Pintos 17/04/2010 a las 17:00
TE INVITO A LEER EL MISMO TEMA EN   JUAN291   
JUAN291 JUAN291 07/03/2012 a las 03:38

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