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Apocalipsis Capítulo V

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Apocalipsis - Capítulo 5

Antesala de las <<cosas que sucederán después de éstas>>

El Rollo y el Corderito

 

Introducción

Después de la descripción de Juan en su visita en espíritu al trono de Dios, y de hacernos entender que todo está bajo el perfecto control de Aquel que se sienta en él; que no hay nada que suceda que Dios no sepa o permita (capítulo 4), en este siguiente capítulo, Juan nos narrará lo que tiene que ver con la voluntad de Dios acerca de los eventos que ocurrirán después de las <<cosas que son>> ; es decir, después del tiempo de la Iglesia y de su posterior partida a los Cielos. El protagonista en exclusividad aquí es el Hijo del Hombre, también llamado el León de la tribu de Judá, o la raíz de David (v. 5); definitivamente llamado el Corderito (v. 6), haciendo alusión a su ministerio Redentor de nuestras almas. El León-Cordero, Cristo Jesús, Señor-Salvador. La voluntad de Dios acerca de <<las cosas que han de suceder después de estas>> (4: 1) está contenida en un Rollo (o libro) sellado; sellado con siete sellos (5: 1); y sólo el Corderito es digno de abrirlo; veremos por qué. <<Las cosas que han de suceder después de estas>> nunca podrían llegar a ser si en el Cielo no se encontrara a Alguien digno de abrir ese rollo.

Comentario

(V. 1) << 1 Y vi en la mano derecha del que estaba sentado en el trono un libro escrito por dentro y por fuera, sellado con siete sellos>> : Eso es lo que Juan vio. Un librito; un rollo de pergamino pequeño sujeto por la mano derecha de Aquél que está sentado en el Trono, el Padre. La mano derecha es la mano del honor, del poder y del gobierno (ver 1: 16, 17, 20; 2: 1). Los libros de entonces, eran muy diferentes a los de ahora. Consistían en una larga tira de papiro o de pergamino, escrita en columnas, que se enrollaba en torno a una varilla vertical (ver 6: 14), y se iba desenrollando sucesivamente y volviendo a enrollar conforme avanzaba la lectura. Generalmente estaba escrito sólo por la cara interior, pero a veces se escribían también por la exterior. El nombre que recibían esos rollos entonces era: Opistógrafos (del griego ópisthen , que es el vocablo que aquí figura para significar <<del revés>> ). ¿Por qué el rollo estaba completamente escrito del todo (por delante y por detrás), de modo que no hubiera ya más espacio? Por que en ese rollo estaba escrita la voluntad de Dios; el decreto de Dios para la humanidad y el diablo y sus demonios, de forma completa, total e inapelable. NO HABÍA ESPACIO PARA QUE PUDIERA AÑADIRSE NADA Y TAMPOCO QUITARSE (ver 22: 18, 19).

El rollo y sus siete sellos

En el momento en que el Padre sostiene en su mano derecha el rollo sellado, aún no abierto, significa que en ese momento el plan de Dios acerca de las <<cosas que han de ser después de estas>> (ver 1: 19; 4: 1) no había sido revelado a nadie. Si el rollo permaneciera cerrado, el plan de Dios no iba a ser revelado ni ejecutado. Abrirlo, pues, significa no sólo revelarlo (darlo a conocer), sino también ejecutarlo (ponerlo por obra). El libro o rollo, estaba sellado con siete sellos. Deducimos al estudiar el capítulo seis, que cada sello cerraba una sección del rollo.

(V. 2-5) El León de la tribu de Judá es el digno

(V. 2) << 2 Y vi a un ángel fuerte que pregonaba a gran voz: ¿Quién es digno de abrir el libro y desatar sus sellos?>> : Surge un pregonero celestial. Un ángel poderoso que, de parte de Dios Padre preguntaba si había alguien DIGNO de tomar la voluntad del Padre para el fin del fin, escrita en un libro sellado, y ponerla por obra.

(V. 3) << 3 Y ninguno, ni en el cielo ni en la tierra ni debajo de la tierra, podía abrir el libro, ni aun mirarlo >> : A priori, no se podía encontrar a nadie que fuera digno o capacitado de abrir el contenido de ese rollo; ¡ni siquiera de mirarlo! Si el Padre no encontraba a alguien que fuera digno de abrir el rollo, la voluntad de Dios no podría realizarse en este mundo al final de los días. Como dice Barchuk: <<Ni la llamada por la iglesia de Roma: "reina del Cielo" puede abrir ni aun mirar el rollo>> . Entre otras cosas, porque no existe la tal "reina del Cielo" como tal (ver Jer. 7: 18; 44: 17- 19, 25).

Ese libro que contenía la voluntad de Dios en cuanto a su justicia y juicio, parecía que no se podía abrir por, aparentemente no haber nadie digno, o justificado para hacerlo. El diablo en ese momento debía estar muy contento.

(V. 4) << 4 Y lloraba yo mucho, porque no se había hallado a ninguno digno de abrir el libro, ni de leerlo, ni de mirarlo>> : Juan en ese instante rompe a llorar, porque aparentemente no había manera de que la voluntad de Dios se hiciera por no haber nadie que pudiera tomar el libro. A veces parece que nada ocurre a nuestro alrededor, parece que Dios está quieto y callado; este era uno de esos momentos. Juan rompe a llorar porque sabe que si el rollo no se abre, no se llevará a cabo el juicio de Dios contra la humanidad rebelde, y los reinos de este mundo no vendrían a ser de nuestro Señor y de su Cristo (11: 15), por eso el diablo reía en esos momentos.

(V. 5) << 5 Y uno de los ancianos me dijo: No llores. He aquí que el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos>> : Pero en aquel momento, uno de los ancianos, uno de los representantes de la Iglesia glorificada, arrebatada y triunfante, se acerca a Juan y le dice: <<Cesa de llorar>> (el verbo está en imperativo presente). Le comunica seguidamente el gran mensaje: No hay motivo para entristecerse, porque <<El León de la tribu de Judá, el vástago de David, ha triunfado>> .

<<El León de la tribu de Judá>> , es una clara referencia a Génesis 49: 9, 10 donde Jacob, próximo a morir, profetiza la venida del Mesías que surgiría de la tribu de su hijo Judá (Ver Mt. 1: 2, 3, 16; Lc. 3: 23, 33; He. 7: 14).

<<El vástago (o raíz) de David>>, apunta por su parte, a Cristo como hijo y sucesor de David: << Saldrá una vara del tronco de Isaí, y un vástago retoñará de sus raíces>> <<Acontecerá en aquel tiempo que la raíz de Isaí, la cual estará puesta por pendón a los pueblos, será buscada por las gentes; y su habitación será gloriosa>> (Isaías 11: 1; 10). En estas profecías, se anuncia que el Mesías retoñará del tronco familiar de Isaí, el padre de David. También ver Ap. 22: 16. Cristo Jesús, como León de la tribu de Judá es el que arrebata la presa al diablo; el que se había apoderado de este mundo a causa de la rebelión del hombre. Esto escribe Vander Lugt: <<Por causa de la rebelión humana, los hijos de Adán no han podido cumplir el mandato de Dios de sojuzgar la tierra (ver Gn. 1: 28). Satanás, el adversario de Dios, se ha convertido en el <<dios de este siglo>> (2 Co. 4: 4), y en el << príncipe de este mundo >> (Jn. 12: 31; 14: 30; 16: 11). Pero Jesucristo, el León de la tribu de Judá, se convirtió en el Cordero de Dios para derrotar al diablo y redimirnos (He. 2: 14, 15). En Él y a través de Él, cumpliremos con nuestro llamamiento de sojuzgar la tierra cuando Él vuelva, (no antes) . La profecía de Génesis 3: 15: <<...(la simiente de la mujer) te herirá (Satanás) en la cabeza...> >; refiriéndose a Cristo, el Cordero de Dios, se cumplió del todo en Apocalipsis 5: 5. Sigue diciendo Vander Lugt: <<Apocalipsis 5, describe a Cristo como el León-Corderito, que es el único digno de iniciar la serie de juicios que romperán el poder de la rebelión humana dirigida por Satanás. Cristo es el Dios-Hombre digno de liberar la ira de Dios que sojuzgará la tierra y llevará a todo enemigo a la sumisión ante Él>>. Dios llama a las cosas que no son como si fuesen (Ro. 4: 17). Esta es su santa ironía: Un Corderito es el Único digno de romper los sellos que refrenan la ira de Dios contra las fuerzas del mal. A un Corderito que representa la debilidad, Dios le ha permitido desatar el poder del juicio de Dios contra los opresores de la tierra. La realidad es que la debilidad del Cordero de Dios es increíblemente más fuerte que el poder combinado de sus enemigos. Leemos en 1 Corintios 1: 25 ; <<Porque lo insensato de Dios es más sabio que los hombres, y lo débil de Dios es más fuerte que los hombres>> .

Al oír las palabras del anciano anunciando la victoria de Cristo, también en relación a la apertura del Rollo, el diablo se estremeció y tembló.

(V. 6, 7) << 6 Y miré, y vi que en medio del trono y de los cuatro seres vivientes, y en medio de los ancianos, estaba en pie un Cordero como inmolado, que tenía siete cuernos, y siete ojos, los cuales son los siete espíritus de Dios enviados por toda la tierra. 7 Y vino, y tomó el libro de la mano derecha del que estaba sentado en el trono>> : Démonos cuenta de la disposición que ocupan cada uno de los personajes mencionados: El Cordero, está en medio del trono , o como traduce otra versión, << en el centro del trono>>. Esto concuerda con Ap. 3: 21, donde se nos dice que Cristo está sentado en el trono de Su Padre juntamente con Él. En otras palabras, ambos gobiernan juntos. Al Cordero, le siguen los cuatro seres vivientes, y a continuación, los veinticuatro ancianos.

El Corderito de Dios

Prestemos atención a la descripción del Cordero, o Corderito, como se traduce en forma literal del griego. Sólo en el libro de Apocalipsis, la palabra es <<Corderito>> ( Arníon) , y se repite 29 veces; mientras que en el Evangelio lo designa con el nombre más común de (Amnós) , es decir, Cordero. El cordero simboliza en la Biblia cuatro cosas: Mansedumbre, humildad, inocencia y pureza. Estas cuatro cosas son más que suficientes para derrotar al Enemigo. Pero, es que además de Cordero, Cristo es León. Como León venció al diablo y llevó cautiva la cautividad (Ef. 4: 8, 9). Yendo al matadero, a la Cruz, sumiso y manso como Cordero, venció al diablo (Col. 2: 15). Resucitando, como León, libró de las garras del diablo y sus demonios a todos los que creen en El y le reciben (Jn. 1: 12)

<<... estaba en pie un Cordero como inmolado...>> : Juan lo ve inmolado, es decir, sacrificado, pero en pie, no muerto y echado en el suelo, sino vivo, resucitado. Lo ve sacrificado, porque el sacrificio del Corderito tiene repercusiones para todos los tiempos posteriores, de ahí que muchos serán salvos, recibiendo a Cristo, durante la Gran Tribulación, cuando ya la Iglesia no esté aquí. Escribe el autor del comentario de Matthew Henry al respecto: <<Ve al Corderito "como inmolado", puesto que tanto su muerte como su resurrección son hechos históricos que, aunque sucedidos en el tiempo, tienen una vigencia eterna; de ahí que conserve las cicatrices como señales que apuntan a una función sacerdotal intercesora permanente (Jn. 20: 27; He. 9: 14; etc.)>>

<<... que tenía siete cuernos...>> : En la Biblia el cuerno representa poder; y siete es el número de la plenitud, también en la Biblia. << Siete cuernos>> , pues, representan el pleno poder (ver Mt. 28: 18).

<<... y siete ojos, los cuales son los siete espíritus de Dios enviados por toda la tierra>> : De la misma manera, esos siete ojos representan plenitud de visión, omnisciencia y omnipresencia, atributos que son sólo de Dios. Además, esos siete espíritus constituyen la persona del Espíritu Santo (Ap. 1: 4b, 4: 5; Is. 11: 1, 2).

(V. 7) << 7 Y vino, y tomó el libro de la mano derecha del que estaba sentado en el trono>> : Recordemos que aquel ángel fuerte estaba pregonando a gran voz quién iba a ser digno de abrir el libro y de desatar los siete sellos. Por lo tanto, el Corderito, tierno, manso, humilde pero con corazón de León, el de la tribu de Judá, se acerca al Trono del Padre, y de Su mano derecha, toma el libro, ¡por fin!

(V. 8-14) Gloria y alabanza al Padre y al Hijo en los Cielos, en la tierra, y debajo de la tierra

(V. 8) El Cielo entero, encabezado por los cuatro seres vivientes y los 24 ancianos estalla en alabanza, reconocimiento, y adoración al Corderito que tiene el libro en sus manos. Dios hecho hombre recibe el tributo de adoración debido, de parte de sus criaturas santas. Se le adora con instrumentos musicales, y se presentan ante Él las oraciones de los santos de la tierra a modo de incienso en copas de oro. Respecto a esto último, leemos en el Salmo 141: 2; << Suba mi oración delante de ti como el incienso>> . El concepto del incienso quemado como representación de las oraciones de los santos, fue dado por Dios en el Antiguo Pacto, y podemos leer al respecto en Éxodo 30: 1-10. Ahora, en nuestra actual dispensación, no debemos quemar incienso en nuestros devocionales, cosa que rallaría lo pagano, sino orar a Dios, que aun y así, representa el incienso quemado ante Su presencia. Grato olor para Dios. Dado el contexto de suma adoración ante el trono de Dios al Padre y al Corderito, démonos cuenta de la enorme importancia que tienen para Dios las oraciones de los santos, que están en el mismo contexto.

(V. 9) <<y cantaban un nuevo cántico...>> : Cantaban un nuevo cántico porque el mensaje era nuevo: El Corderito era el digno de tomar el libro y de abrir sus sellos, y en ese momento, estando Juan presente, oficialmente se declara. Claramente ese himno explica el por qué el Corderito es el único digno; porque Él fue sacrificado y con Su sangre pagó el precio de la justicia de Dios por todos los hombres, mayormente de los que creen (1 Timoteo 4: 10).

<<...has redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación>> : Cristo redimió (compró, rescató, liberó) pueblo para Dios de entre todas las diversas gentes que pueblan este planeta en todos los tiempos.

(V. 10) << y les hiciste para nuestro Dios un reino de sacerdotes, y reinarán sobre la tierra>> : Esta es la traducción más exacta de este versículo según los más importantes y mayoría de los manuscritos. Ha de tenerse en cuenta que no sólo los 24 ancianos cantan ese cántico, sino también los cuatro seres vivientes, que son seres angélicos y no humanos, y que por tanto no se les puede aplicar ni la redención (porque nunca pecaron), ni la realeza, que sólo es para Iglesia glorificada; <<...reinarán sobre la tierra>> : Esto tiene una importancia extraordinaria, ya que solamente podrá esto cumplirse si se admite el Reino Mesiánico Milenario sobre la tierra. Dicho de otro modo, ¿cómo pueden los amilenialistas explicar este pasaje? <<reinaremos sobre la tierra>>; es decir, TODAVÍA no reinamos; es un asunto del futuro. No podemos reinar antes de que el Señor tome posesión.

(V. 11, 12) << 11 Y miré, y oí la voz de muchos ángeles alrededor del trono, y de los seres vivientes, y de los ancianos; y su número era millones de millones, 12 que decían a gran voz: El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza>> : Esta vez Juan no ve solamente a los cuatro seres vivientes y a los 24 ancianos alabando al Corderito. Esta vez ve no sólo a ellos, sino además también, y juntamente con todos ellos a <<a muchos ángeles...y su número era millones de millones>> . Juan vio la adoración universal al corderito. Todos ellos, decían a gran voz: <<El Corderito que fue sacrificado es el digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza>> : El Corderito es digno de recibir siete (número de plenitud y perfección) componentes de la alabanza que declaran la plenitud y profundidad de su dignidad. A saber:

Poder: (Gr. Dunamis ); Es la capacidad infinita que Dios tiene para llevar a cabo Su voluntad.

Riquezas: (Gr. Polutos) ; Es la abundancia de toda clase de recursos que están a disposición Suya.

Sabiduría: (Gr. Sophía ); De Dios, es la capacidad, destreza y cordura absolutas para planificar y poner por obra Su conocimiento.

Fortaleza: ( Gr .iskhús) . Aquí se entiende del griego como fuerza . Por lo tanto, es el vigor, robustez, resistencia para superar cualquier obstáculo. En el caso del Señor, es la Omnipotencia.

Honor: (Gr . Timé) . Es el reconocimiento, aceptación, consideración que se tienen hacia la dignidad, en este caso, la del Señor.

Gloria: (Gr . Dóxa) ; Es la expresión del esplendor que emana de los atributos divinos.

Alabanza: (Gr. Euloguía) ; Es la exaltación que el Corderito recibe y que merece a causa de su dignidad. Sólo a Dios debemos alabar y adorar, por lo tanto, al dirigir la alabanza al Corderito, estamos alabando a Dios, porque él es Dios.

Todo lo creado en el cielo, la tierra, debajo de la tierra y el mar

(V. 13, 14) <<Y a todo lo creado que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay, oí decir: Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos 14 Los cuatro seres vivientes decían: Amén; y los veinticuatro ancianos se postraron sobre sus rostros y adoraron al que vive por los siglo de los siglos>> : En la economía de Dios, la proclamación de alabanza que sigue a las dos anteriores, es esta vez llevada a cabo por toda la creación entera. Va dirigida al Padre y al Hijo por un igual, como Dios que son. La creación  reconoce a Su Creador (ver Colosenses 1: 15-18; Juan 1: 1-3).Un día eso ocurrirá: << Cuando (Cristo) haya suprimido todo dominio, toda autoridad y potencia...(cuando) todas las cosas le estén sujetas...>> (1 Corintios 15: 24, 28). Leemos en Filipenses 2:  9-11; <<Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre>>. A la declaración de alabanza de toda la Creación,  los cuatro seres vivientes dicen: Amén; mientras que los 24 ancianos se inclinan y adoran al Creador. Dice Hendriksen: <<Todas las cosas deben glorificar a Dios: Su voluntad es ejecutada en el Universo. El trono gobierna. El Cordero reina...>> . Evidentemente, esto no puede aplicarse en su totalidad a esta época actual (sólo es menester echar un ojo al mundo).  No todas las cosas y las personas glorifican a Dios, ni mucho menos. Pero llegará un día en que eso será así, cuando acontezcan las <<cosas que han de suceder después de estas>> ; dicho de otro modo, cuando el Rey venga y establezca Su Reino para siempre, tal y como leemos en la Palabra: <<Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un hijo de hombre, que vino hasta el Anciano de días , y le hicieron acercarse delante de él. Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido >> (Daniel 7: 13, 14) ¡Amén! Mientras tanto, la creación misma aguarda el momento en el cual se manifieste el Señor y los que somos suyos con Él (ver Romanos 8: 18-23)

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Comentarios Apocalipsis Capítulo V

son excelentes comentarios
jose edenilson jose edenilson 21/05/2012 a las 23:20

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