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Apocalipsis Capítulo VIII

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Apocalipsis - Capítulo 8

<<Las cosas que sucederán después de éstas>>

El séptimo sello / De la primera a la cuarta trompeta

 

Introducción

En este capítulo, veremos la apertura del séptimo sello (V. 1-5). Este séptimo y último sello del libro del Corderito, cuando es abierto, pone en marcha un nuevo juicio, representado por siete ángeles que tienen cada uno siete trompetas. En este capítulo, veremos también el toque de cuatro trompetas de las siete en total.

Comentario

(V. 1-5) El séptimo sello

Vemos la apertura del séptimo sello. Este séptimo y último sello del libro del Corderito, cuando es abierto, pone en marcha un nuevo juicio, representado por siete ángeles que tienen cada uno siete trompetas. Así pues, el séptimo sello, contiene siete juicios de parte de Dios contra este mundo representados por siete ángeles que tienen cada uno una trompeta, haciendo así un total de siete trompetas.

(V. 1) << 1 Cuando abrió el séptimo sello, se hizo silencio en el cielo como por media hora>> : Cristo abre ese último séptimo sello del libro, e inmediatamente se produce un silencio, como por media hora, es decir, por muy poco tiempo. Es la calma que antecede a la tormenta. Las expresiones de alabanza y el júbilo que Juan oía, se terminan por un momento para dar paso a un silencio. Esto nos habla de algo solemne, majestuoso y terrible. Como dice Herb Vander Lugt, acerca de ese silencio <<...sugiere aparentemente una calma solemne que precederá a un terrible desencadenamiento de la ira de Dios. Es un período de silencio en el cielo que pronto se rompe con la expresión cataclísmica de lo que Apocalipsis llama, las siete trompetas>> .

(V. 2) << 2 Y vi a los siete ángeles que estaban en pie ante Dios; y se les dieron siete trompetas>> : En el espacio de esa media hora de silencio, a siete ángeles que son conocidos para Juan, (por eso usa el artículo determinativo <<los>> ), reciben siete trompetas. Veremos más adelante acerca del significado de las trompetas.

(V. 3) << 3 Otro ángel vino entonces y se paró ante el altar, con un incensario de oro; y se le dio mucho incienso para añadirlo a las oraciones de todos los santos, sobre el altar de oro que estaba delante del trono. 4 Y de la mano del ángel subió a la presencia de Dios el humo del incienso con las oraciones de los santos. 5 Y el ángel tomó el incensario, y lo llenó del fuego del altar, y lo arrojó a la tierra; y hubo truenos, y voces, y relámpagos, y un terremoto>> : Dios usa las oraciones de sus santos. Lo ha establecido así. Por eso es de tanta importancia que los suyos oren <<en todo lugar, levantando manos santas, sin ira ni contienda>> (1 Timoteo 2: 8).

¿Por qué se añade mucho incienso a las oraciones de todos los santos? Ese incienso sagrado significa la intercesión eficaz del Señor Jesucristo, nuestro Gran Sumo Sacerdote (ver He. 4: 14-16; 7: 24-28), y también Abogado (1 Jn. 2: 1, 2). Así pues, sólo a través de Jesucristo, nuestras oraciones llegan al Padre. El humo del incienso, junto con las oraciones de los santos subió a la presencia de Dios. Dice el salmo 141: 2, <<Suba mi oración delante de ti como el incienso...>> . Dice en Matthew Henry, <<Estas oraciones de los santos, hechas eficaces por el fuego (santo) y el (incienso), parecen acelerar el día de la ira de Dios que se va a cernir sobre la tierra>> .

(V. 5) << 5 Y el ángel tomó el incensario, y lo llenó del fuego del altar, y lo arrojó a la tierra; y hubo truenos, y voces, y relámpagos, y un terremoto>> : Ese octavo ángel, el del incensario, pone en marcha el efecto de las oraciones de los santos, junto con la aprobación de Dios, enviando a la tierra, (es decir al mundo, no a la Iglesia porque habrá ya sido arrebatada, ni a los creyentes de aquel tiempo) el juicio de Dios. Dice Lacueva: <<Al caer, este fuego produce una especie de trastorno cósmico; el retumbar del trueno va aquí seguido de un terremoto que sacude la tierra, y preludia el comienzo de las plagas que seguirán al toque de las siete trompetas>> .

(V. 6-13) Las cuatro primeros ángeles con sus trompetas

Las cuatro primeras

A cada toque de trompeta, le corresponderá una plaga. Las cuatro primeras plagas (trompetas), forman un ente cerrado (como los cuatro primeros sellos). También será así con las cuatro primeras copas de la ira (Ap. 16). Estas cuatro primeras trompetas (o juicios), afectarán básicamente a la naturaleza. Esta será la consumación de la sentencia pronunciada en Gn. 3: 17; << ...maldita será la tierra por tu causa...>> . Un común denominador de esas cuatro primeras trompetas, es el hecho de que todo afecta solamente a la tercera parte. La tercera parte de: La vegetación; del mar y sus habitantes. La tercera parte de las aguas dulces. La tercera parte del brillo de los astros.

(V. 6) << 6 Y los siete ángeles que tenían las siete trompetas se dispusieron a tocarlas>> : A partir de ese momento, cesa la prohibición de 7: 3, donde se les dijo a los ángeles que no dañaran la tierra, ni el mar, ni los árboles hasta el sello de los 144.000 siervos de las doce tribus de Israel. A partir de ese momento, empieza el evidente juicio de Dios, que irá "in crescendo", debido a la dureza de los hombres, que como faraón de Egipto, no se humillarán ante Dios, ni se arrepentirán de sus pecados.

(V. 7) El primer ángel con su trompeta : <<7 El primer ángel tocó la trompeta, y hubo granizo y fuego mezclados con sangre, que fueron lanzados sobre la tierra; y la tercera parte de los árboles se quemó, y se quemó toda la hierba verde >> : Es evidente que se producirán alteraciones atmosféricas terribles. Esta plaga tiene un paralelo con la plaga de granizo que Dios envió a Egipto (ver Éxodo 9: 13-35). En esa plaga, la acción de Dios fue total, ya que el mismo Señor dijo que nunca antes de aquel tiempo había habido un granizo como aquel sobre Egipto (Ex. 9: 24). Creo que en este caso, también la intervención de Dios será soberana, y no dependiente del poder destructivo del hombre. El fuego puede ser el efecto de los rayos y relámpagos de la terrible tormenta, esta vez no sólo local, sino global hasta cierto punto. El efecto de destrucción de la primera trompeta será evidente en la tercera parte de la tierra habitada; es decir, de tres partes, una de ellas.

En cuanto a la sangre, el profeta Joel dice lo siguiente: <<Y daré prodigios en el cielo y en la tierra, sangre, y fuego , y columnas de humo>> (Joel 2: 30) . No sabemos a ciencia cierta hoy por hoy, como entender lo del granizo mezclado con sangre. Será un prodigio de parte de Dios, como lo fue el volver las aguas del Nilo en sangre (ver Ex. 7: 14-35; como será de nuevo en Ap. 8: 8, y 16: 4).

(V. 8, 9) El segundo ángel con su trompeta : << 8 El segundo ángel tocó la trompeta, y como una gran montaña ardiendo en fuego fue precipitada en el mar; y la tercera parte del mar se convirtió en sangre. 9 Y murió la tercera parte de los seres vivientes que estaban en el mar, y la tercera parte de las naves fue destruida>> : Se da la señal, y esta vez, Juan ve algo parecido a una montaña que arde y que se precipita en el mar. Probablemente ese mar aludido será el Mediterráneo, ya que la Biblia cada vez que habla del mar (o Gran Mar) se refiere a ése en concreto. ¿Qué será eso que parece una montaña ardiendo? Ahora mismo, no lo sabemos con exactitud. Quizás estallará un volcán cercano al mar como ocurrió en el siglo XIX en la isla de Krakatoa.  Al respecto dice así el comentarista Ray C. Stedman: <<Un gran monte ardiendo es lanzado sobre el mar y es posible que se trate de una erupción volcánica. Puede que sea el Monte Etna en la isla de Sicilia, que los vulcanólogos afirman que su cima está a punto de explotar, como el Monte Sta. Helena del Estado de Washington. Muchos eruditos tienen la impresión de que el mar, sobre el cual cae este juicio, es el Mediterráneo>>. No obstante, y de forma enfática, la Palabra nos enseña que habrá un momento en que los montes se traspasarán al corazón del mar. Leemos así en el Salmo 46: 1, 2; <<Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida, y se traspasen los montes al corazón del mar. Aunque bramen y se turben sus aguas, y tiemblen los montes a causa de su braveza>> . Por otra parte, los creyentes de aquel tiempo no deberán temer esos juicios de Dios. Sobrenaturalmente serán protegidos, tal y como lo dice el Salmo.

Sangre en el mar; destrucción de naves

Cierto es que eso hará que una parte de cada tres del mar se vuelva sangre (como la plaga de la sangre en Egipto), y que consecuentemente muera la tercera parte de los animales y plantas marinos. Puede ser que como consecuencia de la escasez de pesca, la tercera parte de las naves de pesca será destruida. También puede referirse no sólo a embarcaciones pesqueras, sino comerciales e incluso de guerra. Isaías habla de aquel día: <<Porque día de Jehová de los ejércitos vendrá sobre todo soberbio y altivo, sobre todo enaltecido, y será abatido; sobre todos los cedros del Líbano altos y erguidos, y sobre todas las encinas de Basán; sobre todos los montes altos, y sobre todos los collados elevados; sobre toda torre alta, y sobre todo muro fuerte; sobre todas las naves de Tarsis, y sobre todas las pinturas preciadas. La altivez del hombre será abatida, y la soberbia de los hombres será humillada; y solo Jehová será exaltado en aquel día>> (Isaías 2: 12-17) . Esas naves de Tarsis, son las naves del Mediterráneo (Tarsis seguramente se refiere a España).

(V. 10, 11) El tercer ángel con su trompeta: << 10 El tercer ángel tocó la trompeta, y cayó del cielo una gran estrella, ardiendo como una antorcha, y cayó sobre la tercera parte de los ríos, y sobre las fuentes de las aguas. 11 Y el nombre de la estrella es Ajenjo. Y la tercera parte de las aguas se convirtió en ajenjo; y muchos hombres murieron a causa de esas aguas, porque se hicieron amargas>> : El tercer juicio de manos del tercer ángel comienza. Esta vez cae del cielo lo que parece ser algo así como un meteorito ardiendo. Lo curioso, es que dice que cae sobre parte de los ríos y de los manantiales y fuentes de agua dulce de forma expresa. Dice Barchuk que se trataría de un cometa que, con su enorme masa gaseosa, se disolvería en las aguas tornándolas amargas. Resueltamente, sea como sea que se manifieste esa <<gran estrella>>, será un juicio directo de Dios, al igual que los demás. Hasta tiene un nombre: Ajenjo. Curiosamente, el nombre de la central atómica que se accidentó en 1986, Chernóbyl, e infestó de radiación a gran parte de Europa, se traduce del ruso al español por << ajenjo>> . La consecuencia de la infección de esa tercera parte de las aguas dulces, será la muerte de <<muchos hombres>> . El Anticristo, por ese tiempo, intentará dar explicaciones a las gentes de la razón de todas estas catástrofes. Siempre negará que sean juicio de Dios, e intentará dar razones de orden secular y naturalista.

(V. 12) El cuarto ángel con su trompeta: << 12 El cuarto ángel tocó la trompeta, y fue herida la tercera parte del sol, y la tercera parte de la luna, y la tercera parte de las estrellas, para que se oscureciese la tercera parte de ellos, y no hubiese luz en la tercera parte del día, y asimismo de la noche>> : Dios creó los astros (sol, luna, estrellas, etc.) para el servicio del hombre; para bendecir al hombre (Gn. 1: 14-18). No obstante, ahora, Dios se lleva consigo la tercera parte de esa bendición. No es tiempo de más bendición para la humanidad impenitente, sino tiempo de juicio. Jesús ya advirtió que esto iba a pasar: << Entonces habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, confundidas ... desfalleciendo los hombres por el temor y la expectación de las cosas que sobrevendrán en la tierra; porque las potencias de los cielos serán conmovidas>> (Lucas 21: 25, 26). Este juicio nos recuerda a la novena plaga que cayó sobre Egipto, cuando la nación fue sumida en densas tinieblas (ver Éxodo 10: 21-29).

(V. 13) << 13 Y miré, y oí a un ángel volar por en medio del cielo, diciendo a gran voz: ¡Ay, ay, ay, de los que moran en la tierra, a causa de los otros toques de trompeta que están para sonar los tres ángeles!>> : La versión Reina-Valera traduce como ángel la palabra en griego <<aetoú>> que significa literalmente <<águila>> . ¿Será un águila literal? No lo sabemos. En este caso, esa águila representa a un mensajero de parte de Dios que advierte a la humanidad. Esta águila vuela muy arriba en el cielo (dice el griego original <<en el cénit>> ) para que su voz sea oída por la humanidad impenitente, advirtiendo que vienen tres " ayes ", correspondientes a cuatro toques de trompeta que todavía han de sonar. El énfasis en cuanto a esos tres " ayes" da a entender que esas plagas que vienen, correspondientes a esos tres toques de trompeta últimos, serán más terribles que los cuatro primeros.

<<los que moran sobre la tierra>> : Son los habitantes de la tierra. Esta es otra prueba que nos muestra que la Iglesia ya no está sobre la tierra, en ese tiempo, ya que el juicio nunca es para la Iglesia. Por tanto, los que no se quieren arrepentir, son los que en ese tiempo moran sobre la tierra .

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Comentarios Apocalipsis Capítulo VIII

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