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Apocalipsis Capítulo XI

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Apocalipsis - Capítulo 11

<<Las cosas que sucederán después de éstas>>

Medición del templo / Los dos Testigos / El toque de la séptima trompeta

 

Introducción

En este capítulo, veremos tres cosas esencialmente: La medición del Templo (11: 1). La aparición de los dos Testigos (11: 3-12). El toque de la séptima trompeta (11:15-19). Como ya estudiamos en el capítulo 10, en gran parte de este capítulo 11 viviremos el interludio previo al toque de la séptima trompeta.

Como nota a destacar, decir que este capítulo nos da la primera clave cronológica del Apocalipsis. Claramente nos señala que con la aparición de los dos testigos del Señor, empieza la segunda mitad de la Tribulación, la llamada Gran Tribulación, que durará tres años y medio hasta que venga el Señor en gloria a la tierra.

Comentario

 (V. 1, 2) La medición del templo, del altar y de los adoradores

Justo después de que el ángel fuerte le ordenara de parte de Dios que siguiera profetizando otra vez, es decir, advirtiendo, reprendiendo, declarando la voluntad de juicio de Dios sobre: <<muchos pueblos, naciones, lenguas y reyes>> (10: 11), alguien le da a Juan una caña parecida a las varas que se usaban para medir. Lo que Juan está experimentando en ese momento NO es una visión, sino que está experimentando una realidad.

Después de recibir en sus manos esa especie de vara de medir. Cristo le da una nueva orden: ¡Levántate! En primer lugar se le dice que se ha de levantar; ¿por qué? Seguramente en ese momento dado lo abrumado y dolido que se encontraba con la experiencia de haber comido el librito, y haberle amargado el vientre, estaba postrado en el suelo. Con la orden de levantarse de su postración, venía también el alivio de esa amargura por parte de Dios (el cual no nos deja postrados - ver S. 37: 24). Ahora, de nuevo, debía pasar a la acción. ¡Qué grandioso el hecho de que Dios cuenta con nosotros para tantas cosas! El decirle a Juan que haga esto o aquello, es sinónimo de que Dios nos lo dice a nosotros, ya que en el contexto de este libro, Juan es muchas veces un tipo de Iglesia.

La Jerusalén de la Gran Tribulación

Antes que nada, entendamos el contexto de la situación político y social-religiosa que existirá en aquellos días en la ciudad de Jerusalén, porque de Jerusalén trata el asunto. A la sazón, estamos al inicio de los días de la Gran Tribulación; es decir, en los últimos 42 meses (tres años y medio) previos a la venida en gloria de Cristo a la tierra. Presumiblemente, Jerusalén en ese tiempo será una ciudad internacionalizada, por lo tanto, no será en esos momentos la capital de Israel tal y como los judíos actualmente quieren. En aras de una paz tan deseada, los judíos claudicarán de su intención de hacer de Jerusalén su capital eterna. Dice Walvoord: <<Las pasiones religiosas dominarán la situación, dificultando cualquier tratado de paz realista. El resultado final bien puede ser un tratado que haría de Jerusalén una ciudad abierta e internacional>> .

Las setenta semanas de años (Daniel 9: 20-27)

En el tiempo futuro en que ocurran los hechos que estudiamos, el templo de Jerusalén habrá sido levantado de nuevo en el lugar que siempre estuvo. Allí se harán los sacrificios de animales, volviendo a la práctica veterotestamentaria. En Daniel 9: 27, encontramos: <<Y por una semana, confirmará el pacto con muchos...>> . Esa semana, no lo es de días, sino de años; es decir son siete años. ¿Por qué se habla de semana ( Shavúa en hebreo) y no de años directamente? Porque esto está en el contexto de Daniel 9: 20-27, donde en el año 538 a. C. el arcángel Gabriel le da una revelación a Daniel sobre Israel y Jerusalén (ver Dn. 9: 24). Le dice Gabriel que Dios ha determinado un  periodo de setenta semanas sobre Israel y Jerusalén, con el fin de: <<terminar la prevaricación; poner fin al pecado; expiar la iniquidad; traer la justicia que perdura; sellar la visión y la profecía; ungir al Santo de los santos>> (Dn. 9: 24). Estas setenta semanas, no lo son de días, sino de años. El término shavúa en hebreo, significa grupo de sietes, y tanto pueden ser de días, meses o de años. En el contexto, se deduce que es de años. Por lo tanto son 490 años. De estos 490 años, se han cumplido ya 483, que sepamos; ¿Por qué?, porque, primeramente, sabemos cuándo empezaron: < <Desde la salida de la orden para restaurar y edificar Jerusalén hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas (49 años), y sesenta y dos semanas (434 años)...>>   (Dn. 9: 25) . Quien dio la orden para restaurar Jerusalén fue el rey persa Artajerjes Longimano (ver Nehemías 2: 1). Calculando la fecha bíblica, nos da la fecha del 14 de marzo del 445 a. C. Así pues, desde esa fecha en adelante, sumándole primeramente 49 años (siete semanas), y luego 434 años (sesenta y dos semanas), nos lleva a la fecha del año 32 d.C., es decir, el tiempo del Mesías Príncipe, o sea, Jesucristo. Queda por cumplir una semana de años; la última. Brevemente: ¿Por qué 49 años y luego 434 años, haciendo como una diferenciación entre ambos tiempos? Porque los primeros 49 años se corresponden con el tiempo que le restaba al A. T. como tal (hasta Malaquías), y los 434 años se corresponden con el tiempo que va desde Malaquías (último profeta veterotestamentario) al advenimiento de Juan el Bautista, precursor de Cristo. Ese periodo entre el A.T. y el N.T. se le llama el periodo intertestamentario . Por eso Gabriel hace la diferenciación de años; por un lado 49 (que quedarían hasta el último profeta); por otro lado, 434 (años que se corresponden con el periodo intertestamentario; tiempo en el que no vino Palabra de Dios a su pueblo a través de profeta alguno).

La última semana de años

Esas setenta semanas de años se interrumpieron cuando Cristo fue entregado a muerte (Dn. 9: 26). Esto coincide con el tiempo en el cual el Mesías decide abandonar y dejar desierta la casa judía (Mt. 23: 38). El tiempo para Israel se detiene por unos 2.000 años, tiempo en el cual la Iglesia (compuesta por judíos y gentiles) existe (hasta la fecha). Pero, como venimos diciendo, todavía queda una semana de años para cumplirse en relación a Israel y Jerusalén. Efectivamente, estos son los siete años que todavía han de inaugurarse (Dn. 9: 27), y lo serán cuando el Antimesías o Bestia Anticristo pacte con judíos y árabes llegando a un hipotético tratado de paz por el cual los judíos tendrán su templo y el inicio de sus sacrificios. Comenta Walvoord: <<El líder político internacional, que podrá darle a Israel estas garantías y obligar a las facciones árabes disidentes a aceptar una paz definitiva, ganará en una noche el reconocimiento mundial>> . Tanto es así que, muchos judíos verán en ese hombre a su mesías . El contexto es el siguiente: El que llegará a ser la Bestia Anticristo, hará un pacto de paz con Israel y con las naciones árabes por siete años (esa semana de años). Seguramente, a cambio de territorios para los palestinos, etc. incluyendo la entrega de gran parte de Jerusalén, Israel podrá construir su templo y reiniciar su culto. De hecho, estoy personalmente convencido que los judíos ortodoxos, y a la cabeza de ellos, sus rabinos, no están actualmente luchando en pos de obtener de nuevo esa parcela en la cumbre del monte Moriah para inmediatamente levantar el templo allí y proseguir con su religión, porque saben que pronto ese pedazo de tierra les será entregado por el que creen que será su Mesías (que es el Anticristo) en su debido tiempo. Incluso, ya saben quién será tal valedor, y están esperando el momento en que se manifieste. Añade Walvoord respecto de ese hombre, falso mesías: <<Este nuevo dictador mundial se revelará al principio como pacificador del Cercano Oriente. Este suceso tendrá lugar durante la primera etapa del Imperio Romano restaurado, el cuarto imperio mundial descrito por Daniel>> .

Seguimos leyendo: <<...a la mitad de la semana (el dictador) hará cesar el sacrificio y la ofrenda...>> (Daniel 9: 27b) . Durante la primera mitad de esos siete años, los judíos se regocijarán por volver a poner en práctica su antigua religión, tal y como Moisés les mandó. De entre estos judíos, habrá verdaderos judíos que un día recibirán a Cristo. Justo cuando acaben los primeros tres años y medio (la primera mitad de esos siete años), la Bestia Anticristo, ya como tal, hará detener las prácticas judías, rompiendo el pacto de siete años, y, lo que es peor, profanando el mismo templo: <<...el hombre de pecado, el hijo de perdición, el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios >> (2 Ts. 2: 3, 4) . Eso es lo que justamente hará, entrará en el lugar santísimo del futuro templo de Jerusalén, y se sentará allí, autoproclamándose el dios de la humanidad (última expresión del humanismo que vivimos hoy en día). En ese momento empezará el tiempo llamado la Gran Tribulación (Mt. 24: 15- 22), que durará tres años y medio (42 meses). De ese tiempo partirán para el cielo la multitud vestida de ropas blancas de Apocalipsis 7 (V. 14).

(V. 1) Cristo le da una orden a Juan: <<Levántate, y mide el templo de Dios, y el altar, y a los que adoran en él>> : Encontramos precedentes claros en el A.T. acerca de medir . En Zacarías 2: 1-9, nos relata la medición de Jerusalén por parte de ángeles, siendo Zacarías testigo de ello. En ese contexto, el ángel le dice al profeta que Jerusalén <<será habitada sin muros>> (Zac. 2: 4) a causa de la tremenda bendición que tendrá en esos días ( multitud de hombres y de ganado ). También le dice que el mismo Señor será muro de fuego en derredor de la ciudad, y que Él será su gloria (Zac. 2: 5). Parece evidente que esto ocurrirá en el Milenio; una vez Cristo haya vuelto en gloria. Así pues, esa medición no se corresponde con la de Juan, que es anterior. Ezequiel nos narra su experiencia con el varón << cuyo aspecto era como de bronce, y tenía un cordel de lino en su mano, y una caña de medir...>> (Ezequiel 40: 3). Ese ángel mide el templo de Jerusalén, y se hace <<separación entre lo sagrado y lo profano >> (Matthew Henry). Así pues, se entiende que cuando el Cielo mide , lo que significa es que evalúa o sopesa la autenticidad espiritual, haciendo diferencia entre lo que realmente es (de Dios), de lo que parece, pero no es.

Juan deberá medir tres cosas:

El templo de Dios : Curiosamente, en el tiempo en que Juan escribe el Apocalipsis, hacía un mínimo de veinte años que el templo no existía más, ya que fue destruido por el ejército del <<príncipe que ha de venir>> (Dn. 9: 26). Este fue el general romano Tito, el hijo del emperador Vespasiano, en el año 70 d.C. Curiosamente, con el botín del saqueo del templo de Jerusalén, Vespasiano financió la edificación del Coliseo romano, el tristemente célebre Anfiteatro Flavio, que todavía se mantiene parcialmente en pie en Roma, el lugar de muerte y fornicación (esto último, bajo los arcos de dicha construcción), donde morían en su arena muchos cada día para divertimento del emperador, de los nobles, las vestales, y de la plebe.

Volviendo al asunto, claramente el mismo Cristo le dice a Juan que el templo que se edifique es de Dios. La pregunta que se alzaría ahora es obvia: "Si Cristo dijo que en ningún lugar específico de la tierra había que adorar a Dios (Jn. 4: 21), ¿Por qué ese templo que se construirá va a ser de Dios?". Teniendo en cuenta que en ese momento empieza de nuevo el trato de Dios con Israel, la respuesta es también obvia: "Allí donde Cristo dejó a los judíos (Mt. 23: 37-39), allí volverá a tratar con ellos". Es decir, cuando Cristo fue rechazado por los judíos, éstos tenían su templo, y los sacrificios y culto según la ordenanza de Moisés se efectuaba a diario. Dios en Su misericordia, va a permitir que los judíos vuelvan a ser del todo judíos (por volver a su culto inicial) para, a partir de ese momento, guiarles a Cristo en medio de gran tribulación y angustia. Ahora ya han vuelto a su tierra de origen, lo cual es en sí un gran milagro. A pesar de que hay muchos judíos que son ateos (¡vaya contrasentido!), otros muchos todavía esperan un mover de su Dios, enviándoles al Mesías.

El altar : Juan debía medir también el altar. Si el templo es de Dios, con más razón el altar es de Dios también. La presencia de Dios estará en ese altar. Esa es la misericordia y paciencia final de Dios para con su pueblo original.

Los que adoran en él : La veracidad de la fe de los judíos practicantes será también medida. Obviamente, no todos los que profesan ser judíos son verdaderamente judíos. Así como en el tiempo de Cristo había profesantes que le rechazaron; esta vez también será así; aunque otros le recibirán.

(V. 2) << 2 Pero el patio que está fuera del templo déjalo aparte, y no lo midas, porque ha sido entregado a los gentiles; y ellos hollarán la ciudad santa cuarenta y dos meses>> : Aquí es donde creemos saber que la Jerusalén de esos días será una ciudad internacional, como lo pretenden la inmensa mayoría de las naciones actuales, incluidas la ONU y la UE. En el antiguo templo de Jerusalén, sólo los judíos podían entrar en el interior del templo (a excepción del Santísimo, donde sólo accedía el sumo sacerdote una vez al año). También estaba restringida la entrada a los gentiles al llamado atrio exterior. Esta vez, todo lo que es a partir del templo para afuera será dado a los gentiles (los no judíos), inclusive el resto de la ciudad. Esto será así durante la primera mitad de esos últimos siete años en los cuales Dios tratará directamente con Israel.

La abominación desoladora

Evidentemente, justo después de la medición, el templo y el altar serán hollados por la entrada en él del Anticristo. Jesús nos habló de ello: <<Por tanto, cuando veáis en el lugar santo la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel (el que lee, entienda), entonces los que estén en Judea, huyan a los montes. El que esté en la azotea, no descienda para tomar algo de su casa; y el que esté en el campo, no vuelva atrás para tomar su capa>> (Mateo 24: 15-18). La huída tendrá que ser muy rápida. Esa "abominación desoladora" es la profanación de la Bestia Anticristo entrando en el templo. Menciona a Daniel, porque en el contexto de las setenta semanas de años determinadas sobre Israel y Jerusalén (Dn. 9: 24-27), el arcángel Gabriel le explica a Daniel acerca de ello: <<...Después, con la muchedumbre de las abominaciones vendrá el desolador ...>> (Dn. 9: 27). Por otra parte, existe un precedente en la historia: La profanación del templo efectuada por Antíoco IV Epífanes que duró exactamente desde junio del año 168 hasta diciembre del 165 a. C.; es decir, tres años y medio también. Este Antíoco IV, fue un precursor clarísimo del Anticristo que viene. El arcángel Gabriel le dice a Daniel acerca de él: <<...se levantará un rey altivo de rostro y entendido en enigmas. Y su poder se fortalecerá, mas no con fuerza propia; y causará grandes ruinas, y prosperará, y hará arbitrariamente, y destruirá a los fuertes y al pueblo de los santos. Con su sagacidad hará prosperar el engaño en su mano; y en su corazón se engrandecerá, y sin aviso destruirá a muchos; y se levantará contra el Príncipe de los príncipes, pero será quebrantado, aunque no por mano humana>> (Daniel 8: 23-25). Justamente Antíoco IV murió de amargura. Así también, esta vez, la profanación del templo de Jerusalén durará 42 meses, el tiempo que dure la Gran Tribulación, y el tiempo que dure el reinado del Anticristo.

Con respecto al Templo

Existen numerosos testimonios en cuanto a la posible pronta reconstrucción del templo sobre el monte Moriah, en Jerusalén. Aparentemente la mezquita de la Cúpula de la Roca, tercer santuario más importante del Islam quedaría a un lado si se empezara a construir el templo donde estuvo originalmente (así se cumpliría lo que dice en V. 2, recordemos: << Pero el patio que está fuera del templo déjalo aparte, y no lo midas, porque ha sido entregado a los gentiles...>> . Vemos algunos testimonios. Dice Barchuk: <<En cuanto a medios, ya los hay. Circulan rumores en el sentido de que los hebreos americanos tienen listo incluso todo el material para el templo y que solamente esperan la oportunidad para colocarlo allí>>. Comenta Ray C. Stedman: <<Lo fascinante es que en Tierra Santa existen varias organizaciones judías que se dedican, hasta un punto realmente fanático, a la reconstrucción del templo sobre el Monte Moriah. Yo les he conocido, he hablado con ellos, he visitado algunos de los lugares donde se están realizando los preparativos para este acontecimiento y sé personalmente que esto es verdad. Por ejemplo, están preparando a un gran número de jóvenes para que puedan ser sacerdotes en ese templo, enseñándoles los antiguos rituales y preparando vestimentas para que puedan ponérselas; he visto algunas de estas prendas con mis propios ojos. En otras palabras, se están preparando para colocar sobre el monte santo un templo que funcione>> . Parece ser que todo esto es bastante inminente.

(V. 3-12) Los dos Testigos

(V. 3) << 3 Y daré a mis dos testigos que profeticen por mil doscientos sesenta días, vestidos de cilicio>> : En este momento, el Señor introduce un nuevo elemento de acción en la escena, en las personas de dos testigos Suyos. ¿Por qué tiene el Señor que levantar Testigos especiales en la tierra en ese momento? Porque en ese tiempo no los hay. A pesar de que los 144.000 israelitas estarán en la obra de Dios en ese tiempo, aunque posiblemente como resultado del ministerio de esos dos Testigos, esos cientos de miles no estarán ungidos como lo estuvo la Iglesia cuando estaba sobre la tierra, tampoco los que se irán convirtiendo por su ministerio. La explicación es sencilla: La unción de parte del Espíritu Santo que vino sobre la Iglesia a partir de aquel día de Pentecostés ya no estará en ese tiempo sobre la tierra al no estar la Iglesia en ella  (2 Ts. 2: 6, 7), (Iglesia que hace algún tiempo habrá sido sacada de este mundo y llevada al Cielo). Estos dos Testigos sobrenaturales serán tipo del Espíritu Santo, muy ungidos por Él. Visiblemente a todos, harán su obra por un tiempo determinado. Dios levantará a dos Testigos sobrenaturales (porque el testimonio de uno no vale sino el de dos - ver Deut. 19: 15; Mc. 6: 7; Mt. 26: 60) para que profeticen verdad a todos aquellos que necesitan oír. Como venimos diciendo, estos dos Testigos sobrenaturales estarán muy ungidos por el Espíritu Santo. Dios nunca dejará la tierra sin testigos de Su presencia.

¿Cuándo aparecerán estos dos Testigos?

En el contexto de este capítulo 11, entiendo que estos dos Testigos sobrenaturales aparecerán acabada la primera mitad de esos últimos siete años, cuando el Anticristo se siente en el templo de Jerusalén, haciéndose pasar por Dios (Dn. 9: 27; 2 Ts. 2: 3, 4), es decir, desde la instauración de la Abominación Desoladora (ese hombre de pecado haciéndose pasar por Dios en el lugar Santísimo del templo de Dios, ver Mt. 24: 15). En ese momento, la Bestia Anticristo mandará cesar los sacrificios diarios en el templo, que tres años y medio antes autorizara que se pudieran realizar. En aquel momento, los judíos se darán cuenta de que han sido engañados por un falso Mesías el cual esperaban con ansiedad. Es bastante evidente que el tiempo de la actuación de esos dos Testigos sobrenaturales de Cristo, sea en el periodo de la Gran Tribulación, es decir, en la segunda mitad de esos siete últimos años, y el Señor lo especifica en términos de días; son exactamente 1.260; es decir, 42 meses de 30 días cada uno (mes lunar). Como decimos, esto se corresponde exactamente con la segunda mitad de los últimos siete años o shavúa que le resta a Israel (Dn. 9: 27),  es decir, en esos tres años y medio que llamamos la Gran Tribulación. Cuando aparezcan en escena estos dos Testigos sobrenaturales, será el comienzo de ese periodo.

<<...vestidos de cilio>> : ¿Por qué estarán vestidos de cilicio estos dos Testigos? Sabiendo que el cilicio era usado por los judíos del A.T. como símbolo de duelo y de pesar, es evidente que el profetizar de esos dos siervos del Altísimo tendrá que ver con juicio, de manera que la gente tema a Dios y se arrepienta de sus pecados. Dice Stedman al respecto de las vestiduras de cilicio: <<Era la manera tradicional de vestir de un profeta cuando era enviado para anunciar una amenaza de juicio. Estos dos hombres aparecen vestidos de cilicio porque su ministerio consiste en dejar al descubierto todo engaño, mentira o propaganda humanística que se disfrace para dar la impresión de ser la verdad, que procederá del Hombre de Pecado en ese día>>. Esa forma de vestir la entenderán perfectamente los judíos, así como su significado.

(V. 4) << Estos testigos son los dos olivos, y los dos candeleros que están en pie delante del Dios de la tierra>> : El Señor compara a esos dos siervos Suyos con: Dos olivos. En Zacarías 4: 11- el profeta le pregunta al ángel acerca de la visión que está teniendo en ese momento: << ¿ Qué significan estos dos olivos a la derecha del candelabro y a su izquierda ... Y me respondió diciendo: ¿No sabes qué es esto? Y dije: Señor mío, no. Y él dijo: Estos son los dos ungidos que están delante del Señor de toda la tierra>> . Desde luego que es una respuesta enigmática, pero una cosa podemos saber: Ya que el Señor le dice a Juan que sus dos Testigos son <<los dos olivos>> , necesariamente se estará refiriendo a los dos olivos que vio Zacarías y que el ángel le dijo que eran <<los dos ungidos que están delante del Señor de toda la tierra>> . Por lo tanto esos dos Testigos de Ap. 11 que vienen, son ya , y están en el Cielo, y concretamente << ante el Señor de toda la tierra >>. Son seres muy ungidos, ya que el aceite simboliza la unción del Espíritu Santo. Además, actuarán con y por el poder del Espíritu Santo, como le dijo el ángel a Zacarías: <<No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos>> (Zacarías 4: 6) . Su apariencia será de extrema debilidad, pero nadie podrá contra ellos hasta que cumplan con su ministerio.

<<... y (son) los dos candeleros que están en pie delante del Dios de la tierra>> : El candelero o candelabro nos habla de luz brillante de parte de Dios al mundo. Jesús es la luz del mundo, y la Iglesia también (compárese con Ap. 1: 20c), pero la Iglesia como tal ya no estará en ese tiempo, por lo tanto, esos dos Testigos especiales enviados desde el Cielo serán los que suplan ese ministerio en ese tiempo. Dice Francisco Lacueva al respecto: <<Los dos candelabros dan a entender que estarán brillando notoriamente por su testimonio, acompañado de los poderes milagrosos que se mencionan a continuación, con lo que podrán contrapesar, con mucha ventaja, las brujerías y falsos milagros que el Anticristo realizará en aquel tiempo>> . Nótese que esos dos Testigos, no serán , sino que son ahora mismo dos candeleros que no están en la tierra como hombres mortales, sino que << están en pie delante del Dios de la tierra>> , es decir, están ante el trono de Dios en los cielos, preparados para bajar a este mundo, cuando éste viva en la más tremenda apostasía y maldad nunca antes conocidas.

Tipos de Elías o de Juan el Bautista

Desde antiguo los profetas anunciaron que justo antes de la venida del Señor aparecería un mensajero suyo (o testigo) que prepararía el camino para Su venida (ver Is. 40: 3; Mal. 4: 5; Mt. 3: 3). No estaba claro en el A.T., pero ahora ya sabemos que el Mesías vendría dos veces. La primera ya aconteció, y fue Juan el Bautista, ungido con el poder de Elías (Lc. 1: 13-17) el que preparó el camino del Señor. Estos dos Testigos que vendrán serán tipos de Elías también (Mal. 4: 5). Personalmente pienso que poco importa ahora mismo tratar de averiguar quiénes serán exactamente, aunque se ha especulado mucho acerca de sus identidades. Pienso que poco importa porque ni siquiera el mismo Señor se lo dijo a Juan, ni Juan los vio, o al menos no dijo nada al respecto. Lo importante es que el Señor vuelve por segunda vez ¡y ahora en gloria! Pero como dije antes, una cosa sí sabemos estos dos Testigos son los dos ungidos que ahora mismo están en pie ante el Dios de toda la tierra. Son dos seres con mucha autoridad y poder, así como santidad, ante Dios.

(V. 5) << 5 Si alguno quiere dañarlos, sale fuego de la boca de ellos, y devora a sus enemigos; y si alguno quiere hacerles daño, debe morir él de la misma manera>> : Nadie podrá parar lo que vienen a hacer, ningún hombre ni ningún demonio. Cumplirán con los propósitos de Dios. Evidentemente se tratará de seres corporales, aunque sobrenaturales; ¿Qué ser humano normal puede vomitar fuego de su boca hasta el punto de devorar a sus enemigos?

(V. 6) <<Estos tienen poder para cerrar el cielo, a fin de que no llueva en los días de su profecía; y tienen poder sobre las aguas para convertirlas en sangre, y para herir la tierra con toda plaga, cuantas veces quieran>> : Estos dos seres sobrenaturales, además de escupir fuego por sus bocas y hacer morir a los que les atacan de la misma manera como ellos son atacados (aunque a ellos no les ocurrirá nada), pueden hacer que no llueva en todo el tiempo de su ministerio, y al decirlo, probablemente así ocurrirá. Además pueden convertir las aguas en sangre y herir la tierra con toda plaga (nótese que dice que ellos pueden hacer estas cosas). Aunque estas actuaciones sobrenaturales nos recuerdan a Moisés y a Elías, no significa que tienen que ser ellos en persona los Testigos como muchos comentaristas afirman, aunque, no podemos negar tampoco esta posibilidad. Sencillamente, no lo sabemos con certeza ahora mismo.

Insistimos que, al mencionar todas las cosas que pueden hacer a modo de juicios, entendemos que las harán. Por ello serán odiados por los impenitentes como veremos.

(V. 7) << 7 Cuando hayan acabado su testimonio, la bestia que sube del abismo hará guerra contra ellos, y los vencerá y los matará>> : Sólo cuando hayan acabado su santo trabajo, la Bestia Anticristo como tal, es decir, el hombre de pecado, el octavo emperador que es de entre los siete (17: 11), el hombre que murió (13: 3, 12) y aparentemente volvió a vivir (plagiando al Salvador), les acabará matando. ¿Por qué está tan rabiosa la Bestia Anticristo hasta el punto de matarles? Porque entre otras cosas, esos Testigos advierten a la población acerca de su verdadera identidad. Este querrá silenciarles para siempre, y por un momento, parecerá haberlo conseguido; sólo será cuando ellos hayan acabado su ministerio. El asesinato de los Testigos parecerá una victoria del Anticristo, pero sólo es un recurso de Dios para que aquellos que rechazan a Dios se entreguen totalmente al mesías de Satanás, porque es necesario que de modo claro todos y cada uno tomen partido, hacia un lado o hacia el otro.

(V. 8) << 8 Y sus cadáveres estarán en la plaza de la grande ciudad que en sentido espiritual se llama Sodoma y Egipto, donde también nuestro Señor fue crucificado>> : Se nos dice que sus cuerpos sin vida quedarán en el centro de Jerusalén. La ley mosaica ordenaba que las ejecuciones se realizaran fuera del campamento. Pero aquí vemos una nueva profanación de la Ley de Dios por mano del mismo diablo en la persona de su enviado. Fueron muertos dentro de la ciudad y permanecerán en ella por unos días. Esa ciudad necesariamente es Jerusalén, porque allí fue crucificado nuestro Señor. La mención de la muerte de Jesús en Jerusalén hace resaltar el privilegio de esos dos Testigos que de igual manera dieron sus vidas por la causa de Dios. También nos dirige a una reflexión acerca de los que quitan la vida, pero nada más pueden quitar. La muerte en sí, no es el final. Dice al respecto Ray C. Stedman: <<La maravillosa verdad que se nos enseña aquí es que ese es el destino de cualquiera que crea en Jesús. Todos tendremos que morir, excepto los que sean llevados al cielo al final e incluso ellos serán transformados en un abrir y cerrar de ojos. Si morimos resucitaremos y ascenderemos al cielo para estar con el Señor para siempre, por lo que ese es también el destino de estos dos testigos fieles. No tenemos que sorprendernos de que Dios se ocupe de los suyos de este modo, porque lo hace por todos los que confían en Cristo. Tampoco es sorprendente que los que viven en la tierra sientan terror cuando suceda esto. ¿Quién puede derrotar al Dios de la resurrección?>> .

En sentido espiritual, la Jerusalén terrenal actual es Sodoma y Egipto; es decir, un lugar de corrupción y vicio (Sodoma); un lugar de persecución hacia los verdaderos creyentes (Egipto); así como Roma- <<la gran ciudad>> - (Ver Ap. 17: 18) es Babilonia, es decir, confusión y poder religiosos (Ap. 17). En aquel tiempo, Jerusalén será una ciudad donde reinará el pecado, ya que será hollada por los paganos gentiles.

(V. 9, 10) << 9 Y los de los pueblos, tribus, lenguas y naciones verán sus cadáveres por tres días y medio, y no permitirán que sean sepultados. 10 Y los moradores de la tierra se regocijarán sobre ellos y se alegrarán, y se enviarán regalos unos a otros; porque estos dos profetas habían atormentado a los moradores de la tierra>> : Es evidente al hilo de lo narrado, que el efecto de la actuación de los dos Testigos no se limitará a Jerusalén, sino que trascenderá a toda la tierra habitada. Todos sabrán de ellos. Dice que no permitirán que sean sepultados como represalia por todo lo que aparentemente padecieron por causa de ellos. Claramente la Palabra nos dice que esos dos Testigos atormentarán a los moradores del mundo. Evidentemente, los hombres impíos (una enorme mayoría en aquel tiempo), no podrán soportar que se les recuerde la verdad; que se les hable de Dios, es decir, de una autoridad por encima de los hombres, cuando la religión que se profesará en esos tiempos será un humanismo total donde el hombre es principio y fin de todas las cosas (obedeciendo a la mentira de la serpiente-ver Gn. 3: 4, 5). La humanidad occidental, en su práctica totalidad, ha creído en Dios y en su existencia hasta la Revolución Francesa (finales del siglo XVIII). Incluso había guerras por motivos religiosos, pero fue sobre todo, a raíz de las enseñanzas darvinianas y afines, que el hombre moderno ha ido apartándose de la idea de un Creador, hasta llegar a negarlo con sus hechos y comportamiento. Estamos viviendo en estos tiempos un ateísmo práctico galopante en esta sociedad occidental. Hace poco, un famoso director de cine español, Alex de la Iglesia, declaró: <<La gente acude a las grandes superficies comerciales como si acudieran a los templos, pero no van a adorar, sino a comprar; la gente ya no cree en nada>> . Hasta cierto punto eso es bastante cierto; no obstante no es verdad que no van a adorar. Sí van a adorar, pero no al Dios verdadero, sino a sí mismos. La gente sigue creyendo porque es espíritu y no sólo carne, pero lo hace en cualquier cosa, antes que en el verdadero Dios. De hecho todo esto refleja una tremenda hambre espiritual por parte del hombre moderno. Tristemente muchos buscan saciar esa hambre en lo que no viene de Dios, y no sólo es material: En la espiritualidad que ofrece el diablo, y cuya oferta va en aumento según se avanza en la negación de la verdad de un Dios Creador. Esto es indicativo de los últimos días en los que estamos viviendo, e irá en aumento, a excepción de todos aquellos que les sea dado el don del arrepentimiento, y oramos, que sean muchos.

Pero volviendo a la cuestión, como represalia por escuchar lo que no querrán oír, se intentará, primero silenciar, y luego liquidar a esos dos ungidos, pero no podrán, y cada vez que lo intenten ellos sí atormentarán a los hombres con las plagas ya mencionadas. Por todo ello, cuando la Bestia Anticristo aparentemente les venza, ellos harán fiesta, intercambiándose regalos, como en Navidad. Escribe Stedman: <<Resulta irónico que el odio que siente el mundo por la causa de Cristo se ponga de manifiesto celebrando una gran fiesta, en la que de hecho las personas se hacen regalos unas a otras, como se hace en Navidad, para celebrar las muertes de estos dos testigos que habían sido un tormento y una reprensión dolorosa por sus prácticas pecaminosas>>

(V. 11, 12) << 11 Pero después de tres días y medio entró en ellos el espíritu de vida enviado por Dios, y se levantaron sobre sus pies, y cayó gran temor sobre los que los vieron. 12 Y oyeron una gran voz del cielo, que les decía: Subid acá. Y subieron al cielo en una nube; y sus enemigos los vieron>> : Durante esos tres años y medio, nada pudieron hacer contra ellos, en cambio sólo durante tres días y medio estarán silenciados. Tres días y medio por tres años y medio de ministerio. El diablo sólo podrá conseguir tres días y medio por tres años y medio de exaltación del poder de Dios. Poco puede hacer el diablo.

No quisieron enterrar sus cuerpos, y eso era premonitorio por parte de Dios, porque de esa manera, les podrán ver volver a la vida, levantarse, y ser alzados. El gozo de los enemigos de Dios les durará poco. Cuando creían que todo había acabado, resultó no ser así. Dios siempre tiene la última palabra en todo. Dios les resucita y Él mismo les llama a Su presencia. Me gusta sobremanera lo siguiente: <<...y sus enemigos los vieron>> ¡¡Nadie podrá negar lo que todos verán!! Esos dos Testigos, vuelven a la vida y vuelan al cielo. ¿Ganó la Bestia como pensaban todos sus partidarios? ¡No, ganó el Señor! Porque sólo Él es el dueño de la vida y de la muerte. Los hombres hoy en día rechazan la resurrección de Cristo, insistiendo en que tienen que ver para creer. Dios en aquel día les permitirá ver, pero para la mayoría, ni aun así creerán.

(V. 13) << 13 En aquella hora hubo un gran terremoto, y la décima parte de la ciudad se derrumbó, y por el terremoto murieron en número de siete mil hombres; y los demás se aterrorizaron, y dieron gloria al Dios del cielo>> : El estupor de la gente no acabó con la contemplación de la ascensión de aquellos santos seres. En aquel mismo momento la décima parte de la ciudad de Jerusalén fue destruida por un terremoto, en el cual la Escritura nos indica que 7.000 hombres murieron. ¿Un terremoto en Jerusalén? No podemos dudar de que este pueda ser un hecho literal, aun teniendo en cuenta que la mayor falla en toda la tierra pasa por el este de Jerusalén, por el valle del Río Jordán y se le llama "El Gran Rift Valley", y se extiende bajo el Mar Muerto hasta Africa. Como consecuencia de todo ello, las gentes de la ciudad se espantarán y reconocerán que hay un Dios verdadero que está en el Cielo. Quizás algunos serán convencidos y recibirán a Jesús; aunque observando el contexto, más bien da la impresión de que les ocurrirá como a Faraón, que sólo por un momento se doblegó, pero que luego volvió a endurecerse, y mucho más (ver Ex. 10: 24-29). De igual manera les ocurrirá a la mayoría.

(V. 14) << 14 El segundo ay pasó; he aquí, el tercer ay viene pronto>> : El segundo <<ay >> del que tan sobriamente se menciona aquí, como ya acabado de pasar, comprende todo lo ocurrido a partir del final del primer <<ay >>; al sonar la sexta trompeta, hasta este momento; recordemos:

  • Los cuatro demonios atados junto al Eufrates son desatados con el fin de matar a la tercera parte de los hombres.
  • Aparecen los dos Testigos que profetizan y hieren con plaga al mundo.
  • Después de morir y resucitar los dos Testigos, se produce un gran terremoto en el que mueren 7.000 hombres.

La Palabra anuncia que el tercer <<ay >> viene pronto.

(V. 15-19) La séptima trompeta

¡Por fin llegó el toque de la séptima trompeta, cuando se consumará el misterio de Dios ya anunciado desde hace tanto tiempo! Entendamos que el toque de la séptima trompeta es como el "pistoletazo de salida" de todo lo que queda por cumplirse en el libro de Apocalipsis. Así pues, esta séptima trompeta almacena las siete copas de la ira (que veremos más adelante), la caída del sistema religioso y político mundial, así como la destrucción de ejércitos, armamentos, rebeliones, maldades, pecado, etc. Todo hasta desembocar en el Reino Eterno de Cristo, cuando Él venga.

(V. 15) << 15 El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos>> : Al sonar de la séptima trompeta, dice Juan que se levantaron grandes voces en el cielo que anunciaban lo siguiente: <<... : Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo...>> : El griego original dice <<el reino de este mundo>> . Esto tiene todo el sentido, porque en aquel tiempo sólo habrá un reino sobre la tierra, el reino satánico de la Bestia Anticristo. Por ello, todos los intentos de globalización y de unión humana entre las naciones para formar un solo bloque (véase el ejemplo de Europa) son de inspiración y guía satánica. ¿Por qué soy tan radical al decir esto?, porque es bíblico. En Génesis 11:1, 2 leemos, < <Tenía entonces toda la tierra una sola lengua y unas mismas palabras . Y aconteció que cuando salieron de oriente, hallaron una llanura en la tierra de Sinar (Babilonia), y se establecieron allí>> . Después del Diluvio Universal, las gentes formaron un solo núcleo, e influenciados por Satanás buscaron el rebelarse contra Dios: <<Y dijeron: Vamos, edifiquémonos una ciudad y una torre, cuya cúspide llegue al cielo; y hagámonos un nombre, por si fuéremos esparcidos sobre la faz de toda la tierra>> (Gn. 11: 4) . Dios vio el proceder de aquella humanidad que buscaba fortalecerse en sí misma; por ello el humanismo no es más que una expresión abierta de la rebeldía contra Dios. Esa es la razón por la cual el Señor los esparció, confundiendo sus lenguas, para que de esa manera el propósito del hombre de buscar en sí mismo su propia y utópica deidad, prescindiendo de la Deidad, se desvaneciera (ver Gn. 11: 5-11). El Anticristo como cabeza del <<misterio de iniquidad>> (2 Ts. 2: 7), pretenderá reestablecer Babel; es decir, un sistema humanista que busque el unir satánicamente a toda la humanidad y que hoy en día, no sólo podemos palpar sino ver, porque abiertamente se está mostrando al mundo. En otras palabras, el hombre sin Dios, inspirado por el "Imagine " de John Lennon, el " Himno a la Alegría", (himno de la UE, por cierto), y un sin fin de otras hierbas de corte humanista, se está poniendo de acuerdo con los demonios para establecer un gobierno mundial con todo lo que ello implica. No obstante, en la etapa final de su dictadura mundial; en el tiempo que conocemos como la Gran Tribulación, el mensaje del dictador mundial, incluso perderá su tinte humanista y se volverá hacia sí mismo auto exaltándose. La Biblia dice en Daniel, que <<sobre todo se engrandecerá...honrando al dios de las fortalezas>> (11: 37-39) . Dice Walvoord: <<El último gobernante mundial hará caso omiso de todos los dioses anteriores y honrará solamente a "un dios de las fortalezas", refiriéndose al poder militar y materialista personificado. La forma final de la religión mundial, a la que satanás mismo dotará de poder, será el culto del gobernante mundial sustituto satánico de Jesucristo>> . Por breve tiempo, lo conseguirá...hasta que suene esa bendita séptima trompeta que anunciará que el reino de este mundo, el de la Bestia Anticristo, << ha venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo>> ¡por fin!

<<...él (Cristo) reinará por los siglos de los siglos>> : En el momento en que suene la séptima trompeta, a partir de ese momento, se producirá el "traspaso de poderes". Esto no significa que mientras tanto el mundo no es de Cristo, porque sí lo es, sino que Cristo vendrá en persona a reinar. Este es el anuncio del Reino Milenial. Cuando el hombre en la persona del Anticristo llegue al clímax de la rebelión, cuando dé muerte a los dos Testigos, entonces Dios tomará el reino. Evidentemente, esto será al final de la Gran Tribulación.

Respecto al hecho de que dice que Cristo reinará , es decir, que el verbo esté en futuro, merece un comentario más ampliado. El verbo está en futuro porque antes han de cumplirse los acontecimientos de los capítulos 12 al 19. Además, me gustaría citar aquí a Francisco Lacueva y su comentario detallado que amplia la comprensión de lo que venimos diciendo: <<Son muchos los lugares de la Biblia en los que se nos asegura que Jehová reina. Así los salmos 93, 97 y 99 comienzan con esas palabras. Esto quiere decir, no sólo que Dios es soberano y que el reinar sobre el Universo le compete por derecho propio, sino también que se le obedece, pues un rey reina de veras cuando se cumple su voluntad. Y el mundo, en general, no cumple la voluntad de Dios, sino la del diablo (ver Lc. 4: 6; 1 Jn. 5: 19). La crucifixión de Cristo quitó al diablo el derecho de invocar su dominio sobre la humanidad (ver Col. 2: 15), pero el Señor sólo reina de facto, es decir, de hecho, sobre aquellos que le obedecen cumpliendo con su voluntad. Es ahora, en el contexto de esta porción de Ap. 11: 15-18, comparada con el Salmo 2, cuando el reinado de Dios y de su Ungido va a ser efectivo sobre la humanidad>>. Para Dios, mil años son como un día. Por un breve tiempo, la creación se rebeló contra Dios. Pero Dios en su infinita misericordia está, paso a paso haciendo que las cosas se pongan en orden, y a aquellos que no quieren Su señorío, los está apartando y acabará apartándolos. Al final, Dios reinará de facto, como ocurre en el Cielo. El toque de la séptima trompeta, anuncia esto.

(V. 16-18) La adoración de los 24 ancianos

(V. 16, 17) << 16 Y los veinticuatro ancianos que estaban sentados delante de Dios en sus tronos, se postraron sobre sus rostros, y adoraron a Dios, 17 diciendo: Te damos gracias, Señor Dios Todopoderoso, el que eres y que eras y que has de venir, porque has tomado tu gran poder, y has reinado>> : Aquellos 24 ancianos que estaban (y están) sentados alrededor del trono de Dios, adoraron a Dios en ese momento, dándole las gracias por tomar lo que es (y siempre ha sido) Suyo: El Poder y el Reino. Cristo es el Señor Dios Todopoderoso, porque es el que ha de venir. Aquí vemos otro aspecto de la Trinidad, en este caso, la exaltación de Dios Hijo, junto con la exaltación de Dios, el Padre y el Espíritu Santo.

(V. 18) << 18 Y se airaron las naciones, y tu ira ha venido, y el tiempo de juzgar a los muertos, y de dar el galardón a tus siervos los profetas, a los santos, y a los que temen tu nombre, a los pequeños y a los grandes, y de destruir a los que destruyen la tierra>> : Siguen los veinticuatro ancianos declarando, que las naciones se sublevaron, y como consecuencia de ello, la ira de Dios vino sobre ellas (ver Sofonías 1: 15; 2: 2). Que las naciones, y también las gentes que las componen, se vuelven en contra de la voluntad y los principios de Dios, no es nada nuevo hoy en día. Como muestra, la legitimación del aborto, las parejas de hecho, los "matrimonios" entre homosexuales, la adopción de niños por parte de esos pecadores, la manipulación de embriones humanos, aun con fines terapéuticos, y un sinfín de perversiones y maldades, que no sólo muchas gentes aceptan y practican, sino que los estados aprueban y protegen con sus leyes, o hacen oídos sordos al respecto. Qué decir por ejemplo, del apoyo implícito a las relaciones sexuales fuera del matrimonio, el apoyo al divorcio (divorcio express), los proyectos existentes de legitimar la eutanasia, el consumo de ciertas sustancias alucinógenas como la marihuana, el apoyo a la enseñanza de la "teoría de la evolución" presentándola como ciencia, el apoyo a la brujería en las escuelas e institutos, estimulando a los estudiantes a leer Harry Potter y afines, el apoyo al libertinaje, a la negación de Dios con la excusa de que el estado ha de ser laico, cuando en realidad se fomenta un ateísmo práctico, etc. Por todo ello, ha venido, y viene la ira de Dios. Atisbo de esto último fue la caída de las torres gemelas de Nueva York; o el atentado de Madrid (M-11), o las muchas plagas que están aconteciendo sobre esta tierra de muy diferente índole, y eso es sólo el principio de lo que va a ocurrir, si las gentes de las naciones no se arrepienten y se vuelven a Dios. ¡Dios está advirtiendo a este mundo! Y lo hace en primer lugar desde Su misma Palabra: Esto nos lleva al Salmo 2: 1, 2; <<¿Por qué se amotinan las gentes, y los pueblos piensan cosas vanas? Se levantarán los reyes de la tierra, y príncipes consultarán unidos contra Jehová y contra su ungido, diciendo: Rompamos sus ligaduras, y echemos de nosotros sus cuerdas. El que mora en los cielos se reirá; el Señor se burlará de ellos. Luego hablará a ellos en su furor, y los turbará con su ira >>. ¡Que no nos sorprenda a los verdaderos creyentes, porque esto ya fue dicho por Dios, desde hace muchos siglos!

Los veinticuatro ancianos declaran también que ha venido el tiempo para ciertas cosas. A saber:

  • Juzgar a los muertos. Dice R.A. Taylor: <<El tiempo ha llegado para juzgar a los muertos, es decir el juicio. Acá tenemos un adelanto del juicio de Ap. 20:12>> .
  • Dar el galardón a Sus siervos los profetas, a los santos, y a los que temen Su nombre. También a los pequeños y a los grandes: <<Bendecirá a los que temen a Jehová, a pequeños y a grandes>> (Salmo 115: 13)
  • Destruir a los que destruyen la tierra.

Inequívocamente, estas declaraciones nos trasladan al final de la Gran Tribulación, justo antes de la batalla final, la de Armagedón. El tiempo de <<destruir a los que destruyen la tierra>> , viene antes que el <<juzgar a los muertos>> . Así que el orden de operación no es aquí la cuestión, sino el hecho de que todo esto va acontecer seguidamente.

(V. 19) << 19 Y el templo de Dios fue abierto en el cielo, y el arca de su pacto se veía en el templo. Y hubo relámpagos, voces, truenos, un terremoto y grande granizo>> : Ese templo no es el templo de Jerusalén (Ver. 11: 1, 2), sino el templo que está en los Cielos, donde está también el Arca de la cual Moisés en su día hizo copia. En Hebreos 9: 12, 24, se nos habla del verdadero Lugar Santísimo, el cual está en el Cielo, del que era figura el templo hebreo.

El Arca

El hecho de que el templo celestial se abra y muestre el Arca, nos habla primeramente del Pacto de Dios con su pueblo Israel. El Arca era llamada el Arca de la Alianza o del Pacto. Mostrándose el Arca en el Templo de Dios, nos indica que Dios se ha acordado de su antiguo pacto con ellos, y que está presto a ponerse manos a la obra para rescatarlo de las manos del Anticristo, y traerlo al regazo de Su Mesías que no es otro sino Jesús de Nazaret.  Escribe Antonio Bolainez: <<El arca contiene el pacto con Israel y siempre ha sido señal de la presencia de Jehová con Israel. Aquí Dios está para acordarse de ellos a través de su pacto. El momento ha llegado a toda la nación judía. El templo de Dios está en el cielo (Ex. 25: 40; Is. 59: 2; He. 9: 23; 10: 19, 20). Esta señal para los santos es el fin del sufrimiento, para los impíos, señal de juicio; para los creyentes, gracia; a los malvados, castigo; para los hijos de Dios, bienvenida paternal; para los inicuos, venganza>> .

<<... Y hubo relámpagos, voces, truenos, un terremoto y grande granizo>> : Estas manifestaciones del poder y majestad de Dios son las que sucedieron también en el Sinaí con Moisés ante Israel (ver Ex. 24; He 12: 18, 19). Dice Lacueva: <<Todas estas perturbaciones atmosféricas, reveladoras de la majestad de Dios, aparecen durante las intervenciones extraordinarias de Jehová en la historia de la humanidad, como si el Universo se hiciese eco de la justiciera visitación de Dios>> . Esta manifestación celestial nos habla de una presencia cada vez mayor de parte del Dios vivo en los asuntos de los hombres en aquel tiempo, a modo de juicio y de justicia. Juicio contra los enemigos, justicia a favor de los justos.

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Comentarios Apocalipsis Capítulo XI

MIS   HERMANOS

Apocalipsis 11
15 El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos.

EL SEÑOR HABLA DE UN REINO, PERO ACA DICE LOS REINOS DE ESTE MUNDO, ESTO QUIERE DECIR QUE NO SON DE DIOS.

POR EJEMPLO UNA RELIGION O DENOMINACION ES UNO DE LOS TANTOS REINOS  ¿PORQUE?

JUAN 10
 16 También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un solo pastor.  

HABLA DE UN REBAÑO OSEA UN REINO.
JAIME BARBOZA  SALAS JAIME BARBOZA SALAS 02/04/2010 a las 03:40
Ja Ja jaaaa....
Oye jaime Hereje Barbosa..
Como Tuerces versiculos..

IGNORATE HEREJE..
ES ASI COMO TU TUERCES EL CONCEPTO DE EL REINO VENIDERO Y PRETENDES ESTABLECER TU PROPIO REINO ACÁ EN LA TIERRA.. IGUALITO QUE LOS DICTADORES.
TORCIENDO VERSICULOS..

OYE HEREJE BARBOSA..
ESCRITO ESTA:
Filipenses 3:20
Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo;

2 Timoteo 4:18 Y el Señor me librará de toda obra mala, y me preservará para su reino celestial. A él sea gloria por los siglos de los siglos. Amén.

Apocalipsis 11:15
El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos.

Salmo 22:28 Porque de Jehová es el reino, Y él regirá las naciones.

ANDA A CUENTEAR A OTROS CON TU REINO CARNAL DOMINIONISTA.

Efesios 5:5 Porque sabéis esto, que ningún fornicario, o inmundo, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios

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