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Apocalipsis Capítulo XIV

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Apocalipsis - Capítulo 14

<<Las cosas que sucederán después de éstas>>

144.000 / Tres mensajes celestiales / Las dos siegas

Introducción

Este capítulo en cuestión, contrasta enormemente con el anterior. Este rezuma victoria, esperanza, santidad, poder y autoridad de Dios, mientras que vimos que el anterior sólo nos trajo mal sabor de boca. El capítulo catorce de Apocalipsis está dividido en tres partes principalmente:

I. La aparición gloriosa de 144.000.

II. Los tres mensajes celestiales.

III. Las dos siegas.

Comentario

(V.1-5) La aparición gloriosa de 144.000

(V. 1) << 1 Después miré, y he aquí el Cordero estaba en pie sobre el monte de Sion, y con él ciento cuarenta y cuatro mil, que tenían el nombre de él y el de su Padre escrito en la frente>>: Lo primero que Juan ve después de las horripilantes escenas y secuencias del capítulo anterior, es al Corderito de Dios, que está << en pie>> , es decir, en posición de acción, sobre el Monte Sion; es decir, en acción de autoridad y potestad. Sabemos por la Palabra, que Sion no sólo se corresponde con el lugar geográfico en esta tierra; es decir, la Jerusalén terrenal, sino primeramente con el Cielo, con la ciudad santa, la nueva Jerusalén, la celestial. Leemos así en Hebreos 12: 22; <<sino que os habéis acercado al monte de Sion, a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial, a la compañía de muchos millares de ángeles>> . Según podemos ver en el contexto de esta sección, este monte de Sion es el que se corresponde con el que está ubicado en el Cielo. Como analizaremos en el capítulo 21, creemos que dicha ciudad celestial está para descender del cielo, de Dios, y venir a ser el tabernáculo de Dios con los hombres (21: 2, 3), así que es factible que a la sazón del cumplimiento de lo expresado en este versículo, dicha ciudad santa, esté literalmente viniendo a este planeta.

<<... y con él ciento cuarenta y cuatro mil, que tenían el nombre de él y el de su Padre escrito en la frente>> : Junto con el Corderito, es decir, la expresión del Cristo que entregó su vida por todos, se hallan 144.000 sellados con dos nombres: el del Cordero y el de Su Padre en la frente. ¡Qué diferencia el tener el sello del Dios vivo en la frente, en vez del sello o marca de la Bestia del diablo en el mismo lugar! La diferencia estriba entre vida o muerte eternas. Es evidente que el contexto de este apartado es el expresado en el Salmo 2, el cual leemos a continuación: << ¿Por qué se amotinan las gentes y los pueblos piensan cosas vanas? Se levantarán los reyes de la tierra, y príncipes conspirarán contra Jehová y contra su ungido, , diciendo:           «Rompamos sus ligaduras y echemos de nosotros sus cuerdas».     El que mora en los cielos se reirá; el Señor se burlará de ellos. Luego les hablará en su furor, y los turbará con su ira:  «Yo he puesto mi rey sobre Sión, mi santo monte ». Yo publicaré el decreto; Jehová me ha dicho: «Mi hijo eres tú; yo te engendré hoy. Pídeme, y te daré por herencia las naciones y como posesión tuya los confines de la tierra. Los quebrantarás con vara de hierro; como vasija de alfarero los desmenuzarás >>. Ante la ignominia infame del Dragón y de su Bestia Anticristo, así como la del Falso Profeta, manifestada en el capítulo anterior, la Palabra nos presenta al Cordero, que es Cristo, el Ungido, que está de pie sobre el Monte de Sion junto con su ejército de fieles, los 144.000, a punto de hacer cumplir lo que hemos leído en ese Salmo 2. El Cristo de gloria y poder, el León de la tribu de Judá, está a punto de descender a la tierra con su ejército y sus fieles 144.000 para destruir la obra de satanás (1 Jn. 3: 8b) en las personas de la Bestia Anticristo y la Bestia Falso Profeta con todos sus ejércitos de hombres impíos.

(V. 2) << 2 Y oí una voz del cielo como estruendo de muchas aguas, y como sonido de un gran trueno; y la voz que oí era como de arpistas que tocaban sus arpas>> : Ubicado como estaba Juan, en el Cielo, oye en ese momento un sonido que es, como el del trueno, es decir, muy potente, y también como de muchos instrumentos de cuerda tocando a la vez.

(V. 3) << 3 Y cantaban un cántico nuevo delante del trono, y delante de los cuatro seres vivientes, y de los ancianos; y nadie podía aprender el cántico sino aquellos ciento cuarenta y cuatro mil que fueron redimidos de entre los de la tierra>> : Quienes cantarán son esos 144.000. No lo harán en la tierra, sino ante el Trono de Dios. También cantarán ante los cuatro seres vivientes mencionados en el capítulo cuatro, los cuales están junto y alrededor del Trono. También cantarán ante los ancianos; se entiende los veinticuatro ancianos mencionados también en el capítulo cuatro, los cuales también están sentados alrededor del Trono. No obstante, nadie de ellos, ni nadie más puede aprender ese cántico, sólo los 144.000 que lo cantan, los cuáles serán rescatados o comprados por la sangre de Cristo de entre los demás en la tierra. Evidentemente, su cántico, que es nuevo, tendrá que ver con ellos, ya que sólo ellos lo podrán aprender.

( V. 4) << 4 Estos son los que no se contaminaron con mujeres, pues son vírgenes. Estos son los que siguen al Cordero por dondequiera que va. Estos fueron redimidos de entre los hombres como primicias para Dios y para el Cordero>> : En la economía de Dios estas personas ya han sido conocidas. Para Dios, el pasado, el presente y el futuro, son una misma cosa.

En cuanto a los varones, son los que andan en santidad y pureza sexual. Se entiende aquí por virginidad el estado de pureza, independientemente de su estado civil. Dice Taylor: <<La virginidad aquí significa pureza, y no debe tomarse literalmente (2 Cor. 11:2); significa que fueron fieles a su Señor. Son la novia de Cristo y, por lo tanto, son vírgenes espiritualmente. No fueron infieles a su Señor. El sexo dentro del matrimonio no es pecado>> . El énfasis en no contaminarse con mujeres, parece proceder de la Ley mosaica, en la cual, los combatientes, no podían ir a la batalla si habían estado con mujer. La pureza ritual era un requisito para combatir las guerras del Señor (cf. Ex 19:15; Lv 15:18; Dt 23:9-14; 1 S 21:4-5). Este comentario parece probar que esos 144.000 son verdaderos guerreros de Cristo, que ocuparán un lugar de privilegio en la batalla del Señor que vendrán con la venida Suya en gloria a esta tierra. Así como Jesús sólo seguía al Padre, estos creyentes, tanto sobre la tierra como en el Cielo siguen sólo a Cristo. Serán redimidos de entre los hombres como primicias para Dios y para el Cordero. Las primicias no se dejan en el campo, sino tan pronto maduran, son llevadas a la casa de Dios (Ex. 34: 26). Como dice Watchman Nee: <<Como que los 144.000 son las primicias, no pueden ser dejadas en el campo, que habla del mundo (Mt. 13: 38), sino que son colocadas, en cambio, en el Monte de Sion en el Cielo, que es la Nueva Jerusalén>> . Por otra parte, l as primicias o primeros frutos de la cosecha pertenecían exclusivamente a Jehová y debían ser consagrados a él (Dt 26:1-11). Al hablar de redimidos << entre los hombres >>, debemos entender que son escogidos de entre los creyentes de todos los tiempos, no importa si de procedencia judía o gentil.

Resumen final sobre esos 144.000

  • Están al lado del Cordero en el Monte de Sion celestial.
  • Cantan un cántico que es nuevo, y que sólo ellos pueden aprender.
  • Son redimidos << de entre los de la tierra >>, por lo tanto no parece que sean los 144.000 sellados de entre todas las tribus de Israel de Ap.7: 4.
  • Los hombres son puros y santos sexualmente.
  • Van donde el Cordero va.
  • Son redimidos de entre los hombres como primicias (son primeros frutos).
  • Son santos y genuinos.

Estos 144.000 son el cuerpo de élite que estará más cerca de Cristo de entre todos los salvos de todos los tiempos por toda la eternidad. Son también parte de la élite del ejército del Señor que peleará contra la Bestia cuando Cristo en gloria regrese a la tierra (17: 14; 19: 14, 19).

(V. 6-12) Los tres mensajes celestiales

Los tres ángeles traen tres mensajes distintos, aunque complementarios. El primero anuncia el evangelio eterno. El segundo declara el juicio consumado sobre Babilonia, la gran ciudad, opuesta del todo a la Jerusalén celestial. El tercer ángel amonesta a todos aquellos que van a ponerse la marca de la Bestia, advirtiéndoles que al hacerlo, han firmado su propia condenación eterna.

El mensaje del primer ángel (V. 6, 7)

<< 6 Vi volar por en medio del cielo a otro ángel, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo, 7 diciendo a gran voz: Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas>> : Juan ve volar a otro ángel distinto al último que vio. El último que vio en orden cronológico fue el que muestra 11:15. Ese es el ángel que toca la séptima y última trompeta, en cuya proclamación quedarán englobadas las siete copas de la ira de Dios, así y como recordaremos, en el séptimo sello quedaron englobadas las proclamaciones de las siete trompetas.

<< ... que tenía el evangelio eterno...>> : El ángel proclama el evangelio eterno desde el cenit del cielo, a todos los << moradores sobre la tierra a toda nación, tribu, lengua y pueblo >>. Cabría pensar en un primer momento que el ángel está predicando el evangelio de la gracia, no obstante existen dos razones para que no sea así:

  • § A los ángeles no les ha sido dado el predicar el evangelio de la gracia, sino a los hombres (Mc. 16: 15).
  • § El evangelio eterno no es el evangelio de la gracia, ya que la gracia se acabará cuando venga el juicio sobre los malos.

El evangelio eterno que predica el ángel está claramente expresado en lo que el mismo ángel dice: << Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas>> . Tal y como dice Walvoord: <<El evangelio eterno no parece ser el evangelio de la gracia...sino más bien la buena noticia de que, por fin, Dios está a punto de tratar al mundo con justicia y establecer su soberanía sobre el mundo. Este es un evangelio eterno, en el sentido de que la justicia de Dios es eterna. Dios continuará por toda la eternidad manifestándose a Sí mismo en gracia para con los santos, y en castigo para con los malvados. Referirse al evangelio de la gracia como a un evangelio eterno, es ignorar el contexto y el uso del vocablo>>. El mensaje del ángel es el de dar el crédito de lo creado a Dios, y no a los hombres o al azar. Es un mensaje que advierte a los impíos a dejar de lado toda doctrina evolucionista y humanista, y dar el reconocimiento al único y soberano Dios. Como dice Lacueva: <<El texto sagrado no dice si alguien (o muchos) escucha de corazón el mensaje y se convierte al Dios verdadero...lo más probable es que nadie vaya a convertirse sinceramente a Dios en esta última parte del período de la Gran Tribulación>>.

El mensaje del segundo ángel (V. 8)

<< 8 Otro ángel le siguió, diciendo: Ha caído, ha caído Babilonia, la gran ciudad, porque ha hecho beber a todas las naciones del vino del furor de su fornicación>> : Este ángel declara públicamente lo que uno de los ángeles que tienen las copas de la ira le dijo a Juan hace casi dos mil años: <<... Ven acá, y te mostraré la sentencia contra la gran ramera, la que está sentada sobre muchas aguas; 2 con la cual han fornicado los reyes de la tierra, y los moradores de la tierra se han embriagado con el vino de su fornicación>> (17: 1, 2). En ese momento, el ángel que sigue al que vuela por en medio del cielo con el evangelio eterno, declara que se ha cumplido dicha sentencia: Babilonia la Grande, que es Roma (ver Ap. 17: 18), y en concreto, el Vaticano (cuya palabra significa " lugar de adivinación ", que viene de la palabra latina Vaticanus << vaticinar, adivinar >>), cae. Sólo Roma ha tenido, primeramente, a través de los césares, y luego, a través de los así llamados pontífices romanos, la hegemonía (el poder) sobre el mundo conocido. Literalmente ha tenido trato con todas las naciones; ha dominado directa o indirectamente sobre ellas, y espiritualmente hablando, ha dado (y da) a todas las naciones de beber del vino embriagador de su fornicación. Con ese vino, las gentes han sido entontecidas, y alejadas de la verdad de Cristo. Muy elocuentemente, Francisco Lacueva dice acerca de <<Babilonia la Grande>>: <<Hay quienes opinan que, en este período, habrá sido reedificada la Babilonia literal que existió hace muchos siglos a orillas del Eufrates. Sin embargo, el texto sagrado de los caps. 17 y 18 no deja lugar a dudas de que se trata de Roma, de la actual ciudad de Roma, no de ninguna otra ciudad. No se pierda de vista que Roma es:

a) El centro religioso del mayor poder, sobre conciencias y los bolsillos, que existe en el mundo. Allí reside el papa, tratado con las mayores muestras de veneración por todos los poderes políticos de la tierra (con muy escasas excepciones)

b) El centro del nuevo Imperio Europeo, desde donde el Anticristo va a dominar el mundo durante la Gran Tribulación>>

<<...Ha caído, ha caído Babilonia, la gran ciudad, porque ha hecho beber a todas las naciones del vino del furor de su fornicación>> : Dios juzgará a esa institución que dice ser la única y verdadera iglesia de Cristo, la cual la misma Palabra de Dios la califica como la grande de las Babilonias, concretándola en una ciudad determinada, Roma, la cual ha seducido con el vino de su fornicación espiritual a las naciones. Como dice Lacueva: <<...la corrupción espiritual que la Babilonia religiosa...ha ejercido en todos los países de la tierra, traficando con lo más sagrado y abusando de su poder político-temporal para encadenar la conciencia de quienes se le someten>> . No quiero dejar aquí de citar al gran siervo de Dios y mártir por Cristo Watchman Nee, que al respecto de esta cuestión, dice lo siguiente: <<¿A qué se refiere esta ciudad de Babilonia?¿A Babilonia o a Roma? La Babilonia del capítulo 17...hace referencia a la Roma como un sistema religioso. La Babilonia aquí, en 14: 8, está también relacionada con el sistema religioso de Roma, porque la descripción de las dos es la misma. De modo que el segundo ángel notifica al mundo que Babilonia ha caído; es decir, que el sistema religioso de Roma ha sido derrotado>>.

(V. 9-11) El mensaje del tercer ángel

Así como el primer ángel de estos tres anunciaba el evangelio eterno; la exhortación a todos los moradores de la tierra a adorar a Dios, este tercer ángel advierte de las implicaciones y consecuencias que tendrá el desobedecer a aquél.

<< 9 Y el tercer ángel los siguió, diciendo a gran voz: Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe la marca en su frente o en su mano>> : Esa advertencia va dirigida especialmente a todos los que serán tentados a ir y a que les coloquen la marca de la Bestia o la adoren, así como a su imagen (ver 13: 14-17); es decir, a todos aquellos que se postren ante el rey de Babilonia, el Anticristo, para esperar de él el oportuno socorro que sólo debemos buscar de nuestro Dios, el que está sentado en el Trono, a todos aquellos que sometan incondicionalmente al gobierno del Anticristo, aceptando su marca.

<< 10 él también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira...>> : El castigo es el de beber el vino de la ira de Dios, el cual no está rebajado. Así como el vino que la Gran Ramera, Babilonia la Grande, la religión pseudo cristiana proveniente de Roma hacía y hace beber a todas las naciones, entraba y entra suavemente, entonteciendo a las gentes para llevarles a los pies de la Bestia Anticristo (cosa que ya se esta gestando) (14: 8), el vino de la ira de Dios será escanciado puro, es decir, sin rebajar. Este vino que todo aquel que se una al Anticristo beberá, es el castigo que Dios les enviará dada su justa ira.

<< ...y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero; 11 y el humo de su tormento sube por los siglos de los siglos. Y no tienen reposo de día ni de noche los que adoran a la bestia y a su imagen, ni nadie que reciba la marca de su nombre>> : Ese tormento que es eterno, tiene efecto en un lugar muy concreto: El lago que arde con fuego y azufre (ver Ap. 20: 10). Los santos ángeles de Dios llevarán a ese lugar, a cada individuo que dé la espalda definitivamente a Dios, acogiéndose al hombre de pecado. El resultado de esa condenación es la falta de alivio y el constante sufrimiento atroz, literalmente, constantemente quemándose sin llegar a morir (no hay más muerte después de la muerte). Todo ello es más real de lo que se pueda imaginar. Efectivamente, estamos aquí hablando de la condenación eterna.

<<... ni nadie que reciba la marca de su nombre>> : No habrá excepción alguna. El que consiente en que se le aplique la marca, recibirá el justo castigo de Dios. La mayoría de los hombres hoy en día creen que su vida sólo se extiende esos 60, 70  o quizás hasta 80 años de vida sobre la tierra, y que después no hay nada. No es eso verdad. Hay una existencia después de ese corto paseo por esta tierra. Los que reciben a Jesús, estarán en gloria con Él por toda la eternidad. Los que rechazan a Jesús, recibirán el mismo castigo que recibirá el diablo y sus demonios a los cuales siguieron en su rebelión, también por toda la eternidad (ver Ap. 20: 10).

(V. 12, 13) Los santos y los mártires de la Gran Tribulación

<< 12 Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús>> : De nuevo, aquí se apela a la paciencia de los santos, como en Ap. 13: 10b. Creo interpretar por el énfasis que se hace acerca de los mandamientos de Dios y la fe en Jesús, que muchos de esos santos serán de origen judío que se convertirán a Cristo Jesús. Muchos otros, serán de origen gentil. La Palabra de Dios ya exhorta a los que se convertirán en aquel tiempo de gran tribulación, que a pesar de que vean momentáneamente prosperar a los malos y ellos ser perseguidos, y muchos de ellos ser muertos, la condenación verdadera les llegará a aquéllos en su momento.

(V. 13) << 13 Oí una voz que desde el cielo me decía: Escribe: Bienaventurados de aquí en adelante los muertos que mueren en el Señor. Sí, dice el Espíritu, descansarán de sus trabajos, porque sus obras con ellos siguen>> : Parece que el que da esa voz es el Señor mismo, quien desde el cielo anuncia que en el tiempo de la Gran Tribulación, esos santos que darán su vida como mártires, serán bienaventurados, ya que reinarán con Jesús por mil años (ver 20: 4b). Esos creyentes tardíos son los que serán muertos por el Falso Profeta, de acorde con 13: 15. Los trabajos de los cuales han de descansar son los sufrimientos que padecerán por su constancia en mantener la fe de Jesús en esos tiempos tan extremadamente terribles que están por venir. Sus obras, son las desempeñadas mediante su fe y su obediencia hasta la muerte. El resultado de esa acción les acompañará siempre por toda la eternidad. Esas obras serán: < <oro, plata, piedras preciosas>> (1 Corintios 3: 12).

(V. 14-20) La tierra es segada - una visión del Armagedón -

(V. 14- 16) La primera cosecha

(V. 14) << 14 Miré, y he aquí una nube blanca; y sobre la nube uno sentado semejante al Hijo del Hombre, que tenía en la cabeza una corona de oro, y en la mano una hoz aguda>> : La nube blanca expresa santidad y pureza; la pureza absoluta del motivo del juicio divino. En esa nube está sentado el Hijo del Hombre. Esto último concuerda con Daniel 7: 13; << »Miraba yo en la visión de la noche,y vi que con las nubes del cielo venía uno como un hijo de hombre ; vino hasta el Anciano de días, y lo hicieron acercarse delante de él>> . Esto concuerda también con las palabras de Jesús a Caifás: < <Jesús le dijo:-Tú lo has dicho. Y además os digo que desde ahora veréis al Hijo del hombre sentado a la diestra del poder de Dios y viniendo en las nubes del cielo >> (Mateo 26: 64)

<<...tenía en la cabeza una corona de oro ... >> : Cristo como Rey.

<< ...y en la mano una hoz aguda>> : Está muy afilada esa hoz, porque solamente va a cortar lo malo, sin llevarse en el corte lo bueno que queda, es decir, los santos que esperan sobre la tierra el advenimiento en gloria del Mesías. Los ángeles son enviados a llevarse mucha cizaña de este mundo. El Cordero, junto a sus 144.000, después de esperar de pie en el Monte de Sion celestial (14: 1), ya desciende a efectuar el juicio sobre los malos en la tierra. Esto es el Armagedón. El Armagedón, que no es sino el lugar geográfico de la última y más terrible batalla, será, no solamente el lugar propiamente dicho y la batalla mencionada (16: 16), sino, en realidad, una guerra a nivel no sólo local, y que se extenderá sobretodo desde mediados de la Gran Tribulación, es decir, a lo largo de la última mitad de los últimos 42 meses o tres años y medio de esa semana de años final (ver Dn. 9: 27), y que  finalizará con la venida en persona de Cristo, en lo que llamamos la Segunda Venida. Dios reunirá a todas las naciones para efectuar Su juicio sobre todas ellas. Recordemos Ap. 11: 18; << Se airaron las naciones, y tu ira ha venido, y ... destruir a los que destruyen la tierra>> . Recordemos que esto concuerda con el Salmo 2; <<Se levantarán los reyes de la tierra, y príncipes consultarán unidos contra Jehová y contra su ungido, diciendo: Rompamos sus ligaduras, y echemos de nosotros sus cuerdas. El que mora en los cielos se reirá; el Señor se burlará de ellos. Luego hablará a ellos en su furor, y los turbará con su ira>>

(V. 15, 16) << 15 Y del templo salió otro ángel, clamando a gran voz al que estaba sentado sobre la nube: Mete tu hoz, y siega; porque la hora de segar ha llegado, pues la mies de la tierra está madura 16 Y el que estaba sentado sobre la nube metió su hoz en la tierra, y la tierra fue segada>> : Ese ángel clama a gran voz porque el tiempo ya es. No le da ninguna orden a Cristo, sino que clama porque sabe de parte del Padre que ya es el momento de ejecutar juicio contra los impíos que nunca se arrepintieron, ni lo harán. Este pasaje es el que el profeta Joel nos describió en su libro. Veámoslo: <<... reuniré a todas las naciones y las haré descender al valle de Josafat (Armagedón); allí entraré en juicio con ellas a causa de mi pueblo, de Israel, mi heredad, al cual ellas esparcieron entre las naciones, y repartieron mi tierra>> (Joel 3: 2). <<»¡Proclamad esto entre las naciones, proclamad guerra, despertad a los valientes! ¡Acérquense, vengan todos los hombres de guerra! Forjad espadas de vuestros azadones, lanzas de vuestras hoces y diga el débil: "¡Fuerte soy!" Juntaos y venid, naciones todas de alrededor, y congregaos. ¡Haz venir allí, Jehová, a tus fuertes! Despiértense las naciones y suban al valle de Josafat, porque allí me sentaré para juzgar a todas las naciones de alrededor . Meted la hoz, porque la mies está ya madura. Venid, descended, porque el lagar está lleno y rebosan las cubas; porque mucha es la maldad de ellos. Muchos pueblos en el valle de la Decisión; porque cercano está el día de Jehová en el valle de la Decisión. »El sol y la luna se oscurecerán, y las estrellas perderán su resplandor>> . El versículo 13 de Joel 3 es clave para entender el contexto de Ap. 14: 15, 16. Hay que meter la hoz porque la mies está madura, así como el lagar está lleno, y rebosantes las cubas de mucha maldad . Por tanto, no se trata de una mies de santos, sino de impíos.

(V. 17-20) La segunda cosecha

La diferencia entre las dos cosechas (la siega y la vendimia), es la siguiente: La siega es acerca de la maldad de la tierra entera, mientras que parece que la vendimia tiene que ver con la apostasía final y definitiva de gran parte de Israel y la destrucción de los ejércitos del Anticristo en tierra de Israel. La viña es símbolo de Israel (Is. 5: 7). Bolainez, que por cierto es judío de nacimiento, acerca de lo segundo, lo explica así: <<Este texto trata con la parte de Israel que se fue del lado de la bestia (Is. 5: 7) y la cita que nos prepara para entrar al Armagedón (Is. 63: 3, 4; Ap. 19: 15) Con estos textos queda aclarado que aquí se está hablando del juicio y no de cosechas de almas, con esto desembocará al Armagedón>> . No obstante, algunas veces las uvas representan a los malos de las naciones (Nee), tal y como vemos en Joel 3: 12, 13, donde el juicio de Dios es contra las naciones, cuyos representantes a modo de numerosos ejércitos se reúnen <<en el lagar que está lleno, y rebosan las cubas; porque mucha es la maldad de ellos>> , siendo ese lugar el valle de la Decisión (Jl. 3: 14); es decir, la llanura de Har Meggido. Por tanto, esas uvas extremadamente maduras de maldad, son los judíos apóstatas y el resto de los gentiles seguidores de la Bestia Anticristo.

(V. 17) <<Salió otro ángel del templo que está en el cielo, teniendo también una hoz aguda>> : Desde el templo de Dios en los cielos, otro ángel lleva otra hoz aguda, preparada para vendimiar.

(V. 18) << 18 Y salió del altar otro ángel, que tenía poder sobre el fuego, y llamó a gran voz al que tenía la hoz aguda, diciendo: Mete tu hoz aguda, y vendimia los racimos de la tierra, porque sus uvas están maduras>> : Este ángel que sale del templo, recibe una orden de otro ángel de mayor autoridad, ya que está en el altar del templo, mientras que el anterior sólo está en el templo. El altar santifica el templo. Ese otro ángel tiene << poder sobre el fuego >>, literalmente del griego: << teniendo autoridad sobre el fuego>> . ¿Por qué autoridad sobre el fuego? ¿Sobre qué fuego? Para responder a esto deberemos seguir teniendo en cuenta que ese ángel ordenante, sale del altar del templo de Dios. Ese altar no podría ser otro que el altar del incienso (Ex. 30: 27; Lc. 1: 11), ya que es de oro, y es el único altar en los cielos del cual habla el libro de Apocalipsis, y en él está el fuego. Por eso vemos que ese ángel tiene a su cargo el fuego santo. Repasemos esas escrituras: (Ap. 8: 3) << Otro ángel vino entonces y se paró ante el altar , con un incensario de oro; y se le dio mucho incienso para añadirlo a las oraciones de todos los santos sobre el altar de oro que estaba delante del trono>> (Ap. 8: 5) <<Y el ángel tomó el incensario, lo llenó del fuego del altar y lo arrojó a la tierra; y hubo truenos y voces, y relámpagos, y un terremoto>> (Ap. 9: 13) << 13 El sexto ángel tocó la trompeta, y oí una voz de entre los cuatro cuernos del altar de oro que estaba delante de Dios>> . Por lo tanto, este ángel ordenante, lo es de muy alto rango y responsabilidad. Entendemos que ese fuego santo, junto a las oraciones de los santos, con el incienso, una vez combinado y arrojado a tierra produce un efecto inmediato en la escala natural. Siendo así, este ángel ordenante tiene a su cargo el poder hecho realidad en nuestro mundo natural o físico, en ese fuego santo el cual está a su cargo en el altar de oro del templo de Dios en el Cielo.

( V. 18b) <<... Mete tu hoz aguda, y vendimia los racimos de la tierra, porque sus uvas están maduras>> : Esa es la orden que le da el ángel custodio del fuego santo del altar de oro, al ángel que tiene la hoz aguda. La palabra griega que se usa para maduras es ékmasan , que indica más que maduras, tanto, que están a punto de reventar. Esas uvas son las gentes que rebosan maldad; en este caso, los de origen judío, e ingente cantidad de origen gentil de las naciones sumisas a la Bestia.

(V. 19) << 19 Y el ángel arrojó su hoz en la tierra, y vendimió la viña de la tierra, y echó las uvas en el gran lagar de la ira de Dios>> : Obediente el ángel, arroja la hoz en la tierra de Israel. La expresión <<arrojó su hoz>> , nos habla de un acto violento, de un acto de guerra. Como dice Nee: <<lo cual significa desarraigarlo todo completamente...esto implica dolor y sufrimiento>> . El lagar de la ira de Dios, no puede ser sino el Armagedón, que está en Israel  (Har Meggido) (ver Ap. 16: 16). Allí se resolverá al completo la ira de Dios contra todas las naciones enemigas de Dios, incluido el Israel que es apóstata. Veamos algunas escrituras al respecto: Isaías 34: 1-8 <<Acercaos, naciones, juntaos para oír; y vosotros, pueblos, escuchad. Oiga la tierra y cuanto hay en ella, el mundo y todo lo que él produce. Porque Jehová está airado contra todas las naciones, indignado contra todo el ejército de ellas; las destruirá y las entregará al matadero. Los muertos de ellas serán arrojados, de sus cadáveres subirá el hedor y los montes se disolverán con la sangre de ellos. Todo el ejército de los cielos se disolverá, y se enrollarán los cielos como un libro; y caerá todo su ejército como se cae la hoja de la parra, como se cae la de la higuera. Porque en los cielos se embriagará mi espada; descenderá sobre Edom para juicio, y sobre el pueblo de mi maldición. Llena está de sangre y de grasa la espada de Jehová: sangre de corderos y de machos cabríos, grasa de riñones de carneros, porque Jehová tiene sacrificios en Bosra y una gran matanza en tierra de Edom. Con ellos caerán búfalos, toros y becerros. Su tierra se embriagará de sangre y su polvo se llenará de grasa. Porque es día de venganza de Jehová, año de retribuciones en el pleito de Sión>> J oel 3: 9-14 <<»¡Proclamad esto entre las naciones, proclamad guerra, despertad a los valientes! ¡Acérquense, vengan todos los hombres de guerra! Forjad espadas de vuestros azadones, lanzas de vuestras hoces y diga el débil: "¡Fuerte soy!"Juntaos y venid, naciones todas de alrededor, y congregaos. ¡Haz venir allí, Jehová, a tus fuertes! Despiértense las naciones y suban al valle de Josafat, porque allí me sentaré para juzgar a todas las naciones de alrededor. Meted la hoz, porque la mies está ya madura. Venid, descended, porque el lagar está lleno y rebosan las cubas; porque mucha es la maldad de ellos. Muchos pueblos en el valle de la Decisión; porque cercano está el día de Jehová en el valle de la Decisión.»El sol y la luna se oscurecerán, y las estrellas perderán su resplandor>> . Ver también Apocalipsis 19: 11-21. Así pues, la vendimia de << la viña de la tierra>> coincidirá con la aparición de Cristo en la tierra (ver 19: 5).

(V. 20) << 20 Y fue pisado el lagar fuera de la ciudad, y del lagar salió sangre hasta los frenos de los caballos, por mil seiscientos estadios>> : El lagar de la ira de Dios será la llanura de Har Meggido (Armagedón), donde tendrá lugar la final y más brutal batalla que jamás haya conocido la humanidad. Esa realmente será una batalla de Dios, ya que la misma Escritura la define como el más importante de Sus juicios sobre esta tierra. Empezará en Bosra (la actual Buseira), según Is. 63: 1. Curiosamente, la distancia que existe entre ese lugar y Har Meggido es de 1.600 estadios, (320 Km.).

Har Meggido está situado al oeste del río Jordán, en la llanura de Jezreel, en Galilea, más o menos a 100 km. al norte de Jerusalén. También se le conoce como el Valle de la Decisión (Joel 3: 14), o el Valle de Josafat (Joel 3: 12). En ese lugar se libraron sangrientas batallas en la época bíblica (Jueces 5: 19; 2 Reyes 23: 29).

<<... fuera de la ciudad...>> : Esa ciudad no puede ser otra que Jerusalén, la cual quedará excluida de ser centro de esa destrucción.

<<...y del lagar salió sangre hasta los frenos de los caballos, por mil seiscientos estadios>> : Se le llama lagar porque Har Meggido será como un lagar enorme, pero en vez de dar zumo de uvas, será sangre la que correrá y se embalsará a lo largo de mil seiscientos estadios, es decir, 320 Km.; desde Bosra. Después de estas cosas viene para quedarse para siempre el Reino de Dios. Como dice Watchman Nee: <<Después de la siega y de la vendimia hay la fiesta de los Tabernáculos, que es un tipo del reinado del Milenio>> . Amén

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