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Apocalipsis Capítulo XV

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Apocalipsis - Capítulo 15

<<Las cosas que sucederán después de éstas>>

La otra gran señal

/Los que cantarán el cántico de Moisés y del Cordero/ Los ángeles con las siete plagas postreras/

Introducción

Este capítulo es el más breve de todo el libro, sólo tiene ocho versículos, y es una introducción al cumplimiento de la proclamación de la séptima trompeta; es decir, la consumación de la ira santa de Dios contra el mundo ajeno a Dios. Se divide en tres partes: La primera es la visión celestial que Juan tiene de los siete ángeles custodios de las siete plagas finales. La segunda, la visión de los que vencieron a la Bestia, su imagen, su marca y su número. La tercera, la preparación y disposición finales del juicio de Dios en mano de esos siete ángeles. Este capítulo quince, y el siguiente, nos conducen a la consumación de los acontecimientos que desembocan en la Segunda Venida de Cristo, descrita en el capítulo 19 (Lacueva). De hecho, cronológicamente, al capítulo 16 sigue el capítulo 19.

El libro del Corderito: Siete sellos; siete trompetas; siete copas

Recordemos aquí acerca del orden de aparición de lo escrito en el libro del Cordero (Ap. 5). En aquel libro o rollo, que sólo el Corderito podía abrir, estaba escrito por dentro y por fuera, y sellado con siete sellos. Esos siete sellos se vieron en Ap. 6: 1-17; 8: 1. Los sellos significan, revelación encubierta y para ser desvelada. Estos siete sellos fueron ya revelados. El séptimo sello conlleva los acontecimientos de las siete trompetas. Las trompetas significan proclamación . En este caso, son también juicios de Dios. La séptima trompeta incluye las siete copas de la ira. La copa significa ejecución . Así pues, los juicios de Dios van en crescendo , hasta llegar a su clímax máximo con las copas de la ira. Repasemos todo esto con detalle:

Los siete sellos

1er sello: La aparición de la Bestia Anticristo.

2º sello: El jinete sobre el caballo bermellón (violencia sobre la tierra)

3er sello: El jinete sobre el caballo negro (hambre sobre la tierra)

4º sello: El jinete sobre el caballo ceniciento (muerte sobre la tierra)

5º sello: Las almas de los mártires en el cielo piden vindicación.

6º sello: Conmoción sobre la tierra.

7º sello: Contenido de las SIETE TROMPETAS.

Las siete trompetas

1ª trompeta: Se quema la tercera parte de los árboles y toda la hierba verde.

2ª trompeta: La tercera parte del mar se convierte en sangre.

3ª trompeta: La tercera parte de las aguas dulces se vuelven amargas.

4ª trompeta: No hay luz en la tercera parte del día y de la noche.

5ª trompeta: Salen demonios del infierno y torturan a los hombres impíos por cinco meses.

6ª trompeta: Muere la tercera parte de la humanidad.

7ª trompeta: Contenido de las SIETE COPAS DE LA IRA.

Las siete copas de la ira

1ª copa: La úlcera maligna y pestilente sobre los marcados por la Bestia.

2ª copa: Todo el mar se convierte en sangre como de muerto.

3ª copa: Todos los ríos se convierten en sangre.

4ª copa: El sol quema a los hombres.

5ª copa: Dios envía tinieblas al trono de la Bestia.

6ª copa: Se convoca a todos los reyes para la gran batalla final.

7ª copa: Se proclama la ejecución de todos los juicios/terremoto como nunca antes/Jerusalén es dividida en tres partes/las ciudades de las naciones caen/Babilonia va a ser destruida/las islas desaparecen/los montes desaparecen/granizo que pesa de 25 a 50 Kgs.

Comentario

(V. 1) La otra señal

<< 1 vi en el cielo otra señal, grande y admirable: siete ángeles que tenían las siete plagas postreras; porque en ellas se consumaba la ira de Dios>>: Juan sigue estando en espíritu en el cielo, y desde ahí se le muestra otra visión, él la llama señal (gr: semeion) , de algo que en sus días no había ocurrido todavía; no obstante él lo ve anticipadamente. Esta señal es <<grande y admirable>> . Es decir, que le produce a Juan asombro y admiración. Curiosamente, los términos grande y admirable , aparecen en el Nuevo Testamento sólo esta vez, así como en el vers. 3. Habla de <<otra señal>> , lo cual nos lleva a analizar de nuevo cuales fueron las otras señales. Concretamente, la primera de esas señales fue la descrita en 12: 1, la cual corresponde a aquella mujer que simboliza a Israel. La segunda señal fue la de 12: 3, donde nos describió Juan a satanás como dragón escarlata. Esta <<otra señal>> , que es la que nos ocupa en estos momentos, vemos que se trata del justo juicio de Dios contra el imperio del dragón escarlata, personalizado por la Bestia Anticristo y la Bestia Falso Profeta, con todo lo que eso conlleva de juicio contra un mundo enemigo de Dios. Juan ve a siete ángeles portando el furor de Dios contra este mundo impenitente.

<<... siete ángeles que tenían las siete plagas postreras...>> : Aquí se trata de siete nuevos ángeles, los cuales llevan consigo las siete copas o plagas últimas. Al decir que son <<postreras>> , eso nos indica que anteriormente ha habido otras. Así pues, el contenido de los sellos y de las trompetas serán también castigos de parte de Dios para un mundo impío. De hecho, actualmente existen plagas de parte de Dios contra este mundo ajeno a Dios; sólo hay que echar un ojo a los noticieros.

<<... porque en ellas se consumaba la ira de Dios>> : Con esas últimas plagas o castigos, la ira de Dios quedará satisfecha. Este primer versículo constituye el epígrafe del resto de este capítulo y del siguiente. Cronológicamente, aquí ya estamos al final de la Gran Tribulación.

(V. 2-4) Los que cantarán el cántico de Moisés y del Cordero

(V. 2) << 2 Vi también como un mar de vidrio mezclado con fuego; y a los que habían alcanzado la victoria sobre la bestia y su imagen, y su marca y el número de su nombre, en pie sobre el mar de vidrio, con las arpas de Dios>>: Juan ve otra escena del cielo. Antes de que ocurra (deberán de pasar unos dos mil años desde entonces), ya está viendo a esos mártires que serán matados por la Bestia, en pie en el lugar que manifiesta santidad y paz; ese mar de vidrio (4: 6), que está mezclado con fuego. Dice Lacueva al respecto: <<Todos los símbolos están llenos de sentido: El mar refleja la gloria de Dios...indicando la santidad de Dios; aquí está mezclado con fuego, porque simboliza el juicio divino que surge precisamente de las demandas de Su santidad>> . Estos preciosos mártires han pasado la prueba de fuego, por eso están de pie sobre el fuego, y no se queman, porque son vencedores. Alcanzaron la victoria sobre la Bestia, su imagen, su marca y el número de su nombre (ver 13: 17). El precio de la victoria fue el sufrimiento y la muerte física a manos de esos desalmados que se levantarán cuando llegue ese tiempo, de mano de la Bestia Anticristo y de su profeta falso. La recompensa: Estar de pie ante Dios mismo en el cielo, alabándole con música. Las arpas que usan son <<las arpas de Dios>> , es decir, instrumentos celestiales para los cuales Dios les dará don y talento inmediato. Ellos no pudieron adorar a Dios abiertamente aquí en la tierra; pero sí lo harán en el cielo.

(V. 3, 4) << 3 Y cantan el cántico de Moisés siervo de Dios, y el cántico del Cordero, diciendo: Grandes y maravillosas son tus obras, Señor Dios Todopoderoso; justos y verdaderos son tus caminos, Rey de los santos. 4 ¿Quién no te temerá, oh Señor, y glorificará tu nombre? pues sólo tú eres santo; por lo cual todas las naciones vendrán y te adorarán, porque tus juicios se han manifestado>> : Moisés fue un tipo de Mesías, ya que, como servidor de Dios, fue instrumento Suyo para arrancar a Su pueblo de las garras de Egipto y de su faraón (tipo de Bestia Anticristo). Una vez Moisés y el pueblo pasaron el Mar Rojo, entonaron un cántico (ver Exodo 15: 1-18). Ese cántico era una exaltación al único que la merece: al Dios Trino. De hecho, Moisés y el pueblo cantaban anticipadamente el cántico del Cordero, porque tal y como vemos de nuevo en Ap. 5 12, sólo el Cordero es el propiciador de la victoria y salvación del pueblo de Dios: «El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza». Darle la gloria al Hijo, es darle la gloria al Padre. Así como Moisés cantó aquel cántico de liberación, una vez él y su pueblo se soltaron de las garras del Faraón anticristo, estos fieles de los finales días previos a la venida en gloria de Cristo a esta tierra, harán lo mismo, cuando se liberen de la Bestia Anticristo, no por cruzar el mar Rojo esta vez, sino por la muerte física, y lleguen a la presencia del mismo Dios, y en pie, canten ese cántico de liberación. Moisés y el pueblo cantaron el cántico de liberación justo al arrancar hacia la tierra prometida, estos valientes, no obstante, lo cantarán ya en el cielo, ante Dios. El cántico que esos vencedores entonarán, es el mensaje de reconocimiento de que no existe Dios sino Yahwé. A pesar de lo que sufrirán a manos del Anticristo, tendrán su sufrimiento en poco al considerar la magnificencia de nuestro Dios.

En ese cántico observamos detenidamente lo siguiente:<< Grandes y maravillosas son tus obras, Señor Dios Todopoderoso...>> :  Es la segunda vez en este capítulo que se usan esos dos vocablos; son las únicas dos veces en todo el N.T. que se usan unidos.

<<... justos y verdaderos son tus caminos...>> : Actualmente nos quejamos por verdaderas simplezas muchas veces, y parece que todo se nos cae encima. Vocablos como: Depresión, stress, ansiedad, etc. están en boca de muchos, incluso en el mismo pueblo de Dios, ¿qué sería de nosotros si experimentáramos el horror que está por venir? Nótese que esa declaración a través del cántico corresponderá a personas que habrán verdaderamente padecido el horror en esta tierra en su máxima expresión (será un tiempo de verdadero horror el de los últimos 1.260 días, cuando la Bestia Anticristo se quite por fin la máscara de "bueno" y se muestre como lo que realmente es).

<< Rey de los santos...>> : Por otra parte, sólo los santos reconocen de veras que Cristo es el Rey.

<<... ¿Quién no te temerá, oh Señor, y glorificará tu nombre? pues sólo tú eres santo...>> : Esa es la clave para, no sólo resistir, sino para entrar en la gracia victoriosa que sólo el Espíritu Santo puede proveer: El temor de Dios. Por temer a Dios, antes que a la Bestia Anticristo, esos vencedores de los últimos minutos de la historia del pueblo de Dios, podrán, una vez en la gloria cantar fehacientemente ese cántico. Se ha de temer a Dios, no por Su poder primeramente, sino a causa de Su santidad (sólo Él es verdadero en todo).

<< ¿Quién no te temerá, oh Señor, y glorificará tu nombre? pues sólo tú eres santo; por lo cual todas las naciones vendrán y te adorarán, porque tus juicios se han manifestado>> : Clara alusión al Milenio. Habrá un remanente de cada nación (mayor o menor, según), que entrará en el Milenio. Este es otro argumento clarísimo contra la doctrina amilenialista (la que niega el Milenio): Todo el mundo puede observar que, actualmente, la plenitud de las naciones no temen a Dios (véase a España o a cualquier país europeo). Es menester que se cumpla la Palabra. Cuando venga el Rey, se cumplirá.

<<... todas las naciones vendrán y te adorarán, porque tus juicios se han manifestado>> : Es a causa de los juicios que vienen sobre la tierra, que los supervivientes de entre las naciones se postrarán ante Dios, reconociendo la verdad de Su Palabra. Así pues, hemos de entender aquí la suprema importancia de esos juicios, los cuales serán para la destrucción de los impíos que no se arrepentirán, y sobre todo, para el escarmiento de todos aquellos que, viendo la mano de Dios en acción, se humillen ante Él, y así salven sus vidas. Los juicios de Dios que vienen a esta tierra, harán la diferencia y separación para siempre de lo bueno respecto a lo malo; ¡Gloria a Dios!

Los creyentes de los minutos finales serán gentes de una fe muy especial; recordemos lo que cantarán: << ...las naciones vendrán y te adorarán, porque tus juicios se han manifestado>> : De pie, en el cielo ante Dios, declararán lo que no tardará mucho en ocurrir, pero que bajo ningún concepto lo parecerá en esos momentos en la tierra, me refiero al hecho de que las naciones vendrán a adorar a Dios, mientras la Bestia Anticristo se estará creciendo a lo largo y ancho del planeta, imponiendo su voluntad. La clave aquí está en <<los juicios se han manifestado>> . Es decir, que cuando esos mártires estén entrando al cielo, se estarán manifestando los citados juicios; por lo tanto, veamos acerca de ellos, tal y como la Palabra nos lo muestra.

(V. 5-8) Los ángeles con las siete plagas postreras

(V. 5) << 5 Después de estas cosas miré, y he aquí fue abierto en el cielo el templo del tabernáculo del testimonio>> : Después de ver por adelantado la victoria de los últimos mártires de Cristo en el cielo, Juan, testigo de todo ello, dirige su mirada a otro evento. Ve que se abre en el cielo el templo del tabernáculo del testimonio. Cuando eso ocurre, Juan puede entender que el juicio contra esta tierra es inminente. Tiene el precedente de 11: 19, recordemos: << Y el templo de Dios fue abierto en el cielo, y el arca de su pacto se veía en el templo. Y hubo relámpagos, voces, truenos, un terremoto y grande granizo>> . Recordemos que en ese versículo se entreveía la preparación del juicio de Dios contra las naciones rebeldes a Dios, todo ello en el contexto de la séptima trompeta. Recordemos también que el contenido de la séptima trompeta son las siete copas de la ira de Dios. La única diferencia es que en 11:19 se nos recuerda el arca del pacto; esto es, misericordia para Israel, mientras que lo que está viendo Juan en estos momentos, sólo es el juicio contra todo el resto de la humanidad rebelde a Dios que está sobre la tierra, empezando por las bestias Anticristo y Falso Profeta.

(V. 6) << 6 y del templo salieron los siete ángeles que tenían las siete plagas, vestidos de lino limpio y resplandeciente, y ceñidos alrededor del pecho con cintos de oro>> : Juan se fija que del templo celestial salen siete ángeles; los siete que en su haber están las siete plagas. Estos siete ángeles son los siete de 15: 1. Aquí Juan nos comentará con mayor detalle lo que empezó viendo entonces. Estos siete ángeles, (número que entraña perfección y plenitud), vestidos como hemos leído, muestran por su vestimenta lo que son, es decir, seres santos, por lo tanto, serán los encargados de ejecutar el castigo. Hemos de entender, por tanto, que ese juicio es santo también, no sólo justo; es enviado de parte de Dios. Dios es quien juzga, y el es el Santo. Llevan vestiduras de lino fino y resplandeciente (ver 19: 8). Esta es señal de pureza y santidad; rectitud de conducta. Es resplandeciente ( lamprón gr. , de donde viene el vocablo español, lámpara), para designar el reflejo de la gloria de Dios, ante cuya presencia ministran, y del que reciben las comisiones que llevan a cabo (Lacueva). Los cintos de oro ceñidos alrededor del pecho, son símbolo de nobleza (ver 1: 13), también de pureza.

(V. 7) << 7 Y uno de los cuatro seres vivientes dio a los siete ángeles siete copas de oro, llenas de la ira de Dios, que vive por los siglos de los siglos>> : Uno de aquellos cuatro seres vivientes que están alrededor del trono de Dios (4: 6), da siete copas a los siete ángeles. He aquí la autorización, o la orden directa de parte de Dios que está en el trono para que se haga Su voluntad. Estas copas están llenas de la ira de Dios. Curiosamente, la palabra ira no debería ser la empleada aquí, sino la palabra furor , porque así se traduce literalmente del griego. La palabra griega original es timú , y significa furor , mientras que la palabra española ira , es en griego orgué . El furor ( timú) , es la explosión de la ira. Como dice Lacueva, "El furor es a la ira, lo que la pasión es al sentimiento" . La palabra que se traduce por copas , es <<fiále>> . No es una copa común y corriente, sino más bien un tazón ancho; una especie de bol. Eran parte de los utensilios del Templo en el A.T. siendo de oro; así que estamos hablando de utensilios de uso litúrgico y sagrado. Así que, esas copas anchas, están llenas del furor de Dios, es decir, de toda explosión de ira santa. De esta manera podremos entender la magnitud del juicio que viene sobre los hombres impenitentes, ajenos a Dios. Será el más que justo juicio de Dios.

<<... llenas de la ira de Dios, que vive por los siglos de los siglos>> : Ese Dios es el Eterno. Todo lo sabe desde el principio, todo está y ha estado bajo Su control. Su ira es justa, y así como Él es Eterno, Su castigo es eterno. Los merecedores de Su castigo lo gustarán eternamente también. Dice el Salmo 75: 8; << La copa está en la mano de Jehová; el vino está fermentado, lleno de mixtura, y él lo derrama; ¡hasta el fondo lo apurarán y lo beberán todos los impíos de la tierra!>>

(V. 8) << 8 Y el templo se llenó de humo por la gloria de Dios, y por su poder; y nadie podía entrar en el templo hasta que se hubiesen cumplido las siete plagas de los siete ángeles>> : El templo en el cielo se llenará de la Shekináh de Dios, es decir, de la gloria de Su presencia. Nadie podrá entrar en el templo en el cielo. Esto también ocurrió en el tabernáculo en el desierto: << Entonces una nube cubrió el tabernáculo de reunión, y la gloria de Jehová llenó el tabernáculo. Y no podía Moisés entrar en el tabernáculo de reunión, porque la nube estaba sobre él, y la gloria de Jehová lo llenaba>> (Exodo 40: 34, 35) . Tampoco esta vez nadie podrá entrar en el templo en el cielo, pero por otra razón, a causa de la indignación de Dios, hasta que Su furor quede satisfecho; indignación a causa del pecado voluntario y premeditado de una humanidad indigna. Cuando se haya consumado el juicio, se habrá consumado Su furor .

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