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Apocalipsis Capítulo XXII

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Apocalipsis - Capítulo 22

<<Las cosas que sucederán después de éstas>>

La nueva Jerusalén / La venida de Cristo está cerca

Introducción

Ya estamos llegando al final de este periplo. Ha sido un largo viaje a través de las cosas que Juan ha visto, las que son, y las que sucederán después de estas.

En este último capítulo, Juan sigue describiendo la capital del Reino, la nueva Jerusalén y sus bendiciones. Seguidamente, reafirmará la verdad y validez de todo lo expuesto en su libro, él, como testigo directo de todo lo que ha visto y escuchado. Se declara la urgencia de vivir piadosamente, debido a la pronta venida de Cristo. También se declara la advertencia de no alterar en modo alguno dicho libro, con las consecuencias que tal acto llevaría consigo. Se repite el anuncio de la venida de nuestro Señor Jesús.

Comentario

(V. 1-5) Continuación del relato sobre la nueva Jerusalén

(V. 1) << Después me mostró un río limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero>> : El mismo ángel que llevaba una de las siete plagas postreras para este mundo infame, sigue con Juan mostrándole las bellezas y delicias de la capital del Reino de Dios. Esta vez le muestra un río de agua de vida. Es interesante el recordar que el mismo Jesús dijo que ríos de agua viva correrían del interior de los que creyesen en Él (Jn. 7: 38). Cada verdadero creyente es una ciudad santa, un templo de Dios, un lugar santísimo en donde los ríos de agua vive fluyen desde el interior, que es el Espíritu Santo. Cada creyente verdadero es un símil y pequeña réplica de lo que es la ciudad santa, la nueva Jerusalén, en la cual también está ese río de agua de vida, que es el Espíritu Santo, y que procede del Padre y del Hijo.

(V. 2) << 2 En medio de la calle de la ciudad, y a uno y otro lado del río, estaba el árbol de la vida, que produce doce frutos, dando cada mes su fruto; y las hojas del árbol eran para la sanidad de las naciones>> : El río de vida fluye por el medio de la gran avenida de la ciudad. A cada lado del río, están los árboles de la vida. Posiblemente serán doce árboles, los cuales producen doce frutos, posiblemente dando cada árbol, cada mes, su fruto. Las hojas del árbol de la vida producen sanidad a las naciones; ¿a qué naciones?, y ¿por qué habrá naciones que requerirán de sanidad? La respuesta a esto parece obedecer al hecho de que esto será durante el Milenio, cuando la perfección absoluta todavía no habrá llegado, y las naciones que hayan sido salvas (21: 24) necesiten de cuidados y atenciones del cielo en su formación y desarrollo durante ese tiempo.

( V. 3, 4) << 3 Y no habrá más maldición; y el trono de Dios y del Cordero estará en ella, y sus siervos le servirán, 4 y verán su rostro, y su nombre estará en sus frentes>> : Parece que ahora Juan nos habla del periodo pos milenial, que es en sí la eternidad (cielo nuevo y tierra nueva). En ese tiempo, no habrá más maldición, ya que los malos, tanto ángeles como humanos ya habrán sido juzgados. No será así durante el Milenio, porque hacia el final de ese periodo, el mal volverá a surgir (ver de nuevo 20: 7-9).

Aquí se nos promete que la presencia de gobierno constante y directa de parte de Dios y de su Hijo estará de continuo en la ciudad santa, la nueva Jerusalén. Los siervos de Dios tendrán el privilegio de servirle. Nótese la igualdad entre Dios y el Cordero, ambos compartiendo el mismo trono.

Con los cuerpos de gloria, los santos podremos ver finalmente el rostro de Dios. Esto no sólo implica lo que dice sino que va más allá. Implica una relación y comunión tan estrechas, como la que permite el estar viendo cara a cara a Dios por toda la eternidad. Como prueba de todo ello, el nombre de nuestro Dios estará en nuestras frentes, como señal de pertenencia por parte de Él. ¡Qué seguridad y sentido de protección y pertenencia brindará el hecho de saber, sentir, experimentar que somos de Él para siempre!

(V. 5) << 5 No habrá allí más noche; y no tienen necesidad de luz de lámpara, ni de luz del sol, porque Dios el Señor los iluminará; y reinarán por los siglos de los siglos>> : Se insiste aquí en lo dicho en 21: 23. El ser iluminados por Dios y el reinar por siempre, necesariamente ha de ir enlazado; sólo se puede hacer la labor de Dios cuando se está iluminado por Él. Sólo Dios sabe que maravillas ha dispuesto para aquel tiempo, porque el reinar, siempre ha de ser sobre alguien; ¿estará Dios preparando una nueva creación de la cuál no tenemos ni vislumbre? Jesús dijo una vez: << Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo>> (Juan 5: 17). Dios no ha interrumpido Su labor creadora. Lo que es cierto, es que no estaremos eternamente ociosos en el cielo, como no lo está Él tampoco.

(V. 6-17) La venida de Cristo está cerca

En esta última sección, no sólo del capítulo sino del libro, el autor reafirmará verdades que ha estado declarando en él, con el fin de que no haya sombra de duda al respecto. El énfasis en su autenticidad y valor, nos debe hacer tomar muy en serio todo lo que se ha dicho a lo largo de esta Revelación, con el fin de creerlo y enseñarlo, siendo consecuentes con nuestra obra.

(V. 6) << 6 Y me dijo: Estas palabras son fieles y verdaderas. Y el Señor, el Dios de los espíritus de los profetas, ha enviado su ángel, para mostrar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto>> : Así empezaba el libro como tal, y así finaliza. El ángel le confirma a Juan que todo lo que le ha estado diciendo es verdad y de fiel cumplimiento. Como el libro en su totalidad es profético, el Señor se presenta como el Dios de los espíritus de los profetas. La finalidad de la profecía es que sepamos todos nosotros, Sus siervos, las que cosas que deberán acontecer una tras otra, y así entender en qué momento en los tiempos estamos, como entendidos fueron aquellos 200 hijos de Isacar (1 Cr. 12: 32). Recordemos que prestando atención a la clave revelada en Ap. 1: 19, y que ya explicamos al principio, sabremos en qué momento estamos; conoceremos el kairós de Dios.

(V. 7) << 7 ¡He aquí, vengo pronto! Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro>> : El Señor viene pronto para cada uno, porque cada uno vamos pronto hacia Él. Aun y así, en el tiempo de Dios, Él ya está a las puertas.

El ángel habla las palabras del Señor Jesús. Esa venida la debemos entender como la que El efectuará para arrebatar a la Iglesia y llevársela al Cielo. Esta es la razón por la cual nos es necesario guardar, es decir, estudiar, atender y poner por obra, lo que nos ha sido revelado en este libro de la Biblia, algo menos que esto, resultará en pérdida respecto a esa bendición eterna. Es por esa razón que el autor de este comentario ha hecho a lo largo del mismo un énfasis sobre, en este orden, localizar y desestimar todas esas doctrinas que nos apartan de la verdad revelada en este libro, y del libro mismo. Por el contrario, César Castellanos, reconocido pastor que tiene en Bogotá, Colombia en cuanto a número, una de las más grandes iglesias del mundo, dice lo siguiente en su libro << Liderazgo de éxito a través de los doce >>, pág. 374: <<Primeramente llevábamos a cabo un programa...con enseñanza de hermenéutica, homilética, escatología...etc., pero los resultados no iban acordes a la necesidad de la iglesia, porque las personas llenaban sus mentes de conocimientos, pero no daban fruto>> . La escatología es la parte de la teología que estudia las últimas cosas; es decir, la profecía bíblica. Decir por parte de Castellanos que el estudio y aplicación de la escatología sólo llena la mente de conocimiento y no da fruto, me parece grave. El libro de Apocalipsis es escatología. El menospreciar las profecías que tienen que ver con el fin de los tiempos, es un grave error, y el libro de Apocalipsis trata mayormente sobre ello. Me parece este un comentario desafortunado, que privará a muchos del interés por algo que la misma Palabra de Dios hace hincapié. Añade Bolainez: <<todo el contenido del Libro (de Apocalipsis), debe ser distribuido a todas las iglesias. De aquí la gran importancia de que todo cristiano, y sobretodo los pastores y los líderes de las iglesias den enorme prioridad a la lectura de este libro de Apocalipsis. Nadie tiene potestad para impedir la seriedad de este libro. Hoy en pleno siglo XX, es vital que las iglesias tengan estudios de este libro, pues estamos viviendo los tiempos del retorno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo>> . Si la Palabra nos dice que hay bendición en guardar la profecía de este libro llamado Apocalipsis, esto implica que tal profecía deberá ser aprendida, estudiada, creída y enseñada, así como guardada.

(V. 8) << 8 Yo Juan soy el que oyó y vio estas cosas. Y después que las hube oído y visto, me postré para adorar a los pies del ángel que me mostraba estas cosas>> : Juan manifiesta ser el testigo directo de la exposición de esta profecía, la cual oyó y vio. Fue tanto el impacto que recibió que sin discernir, se postró ante el emisario angelical que le brindaba la visión.

( V. 9) << 9 Pero él me dijo: Mira, no lo hagas; porque yo soy consiervo tuyo, de tus hermanos los profetas, y de los que guardan las palabras de este libro. Adora a Dios>> : Rápidamente el ángel, le niega tal adoración, diciéndole que él es también otro siervo de Dios, y que como tal, no debe ser adorado. El ángel le aclara el hecho de que es siervo de Dios como lo es Juan, al mismo nivel, y no sólo como lo es Juan, sino como lo son los hermanos espirituales de Juan, que son los profetas, y también como lo son todos los que guardan las palabras del libro de Apocalipsis. El ángel ya llama Libro a todo lo que Dios le ha mostrado por medio de él en visiones y revelaciones, vemos aquí de nuevo la tremenda importancia de atender a esta Palabra profética escrita. Nótese también que para el ángel, son sus consiervos aquellos que guardan las palabras del Libro en cuestión.

El ángel, que no recibe la adoración de Juan, contrariamente a como pretendía otro antiguo ángel, satanás, (Mt. 4: 9), le dirige al verdadero destinatario de esa adoración: Dios.

(V. 10) << 10 Y me dijo: No selles las palabras de la profecía de este libro, porque el tiempo está cerca>> : A Daniel se le ordenó que sellara gran parte de las cosas que recibió: <<Pero tú, Daniel, cierra las palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin...>> (Dn. 12: 4). La revelación que recibió entonces, no podía ser comprendida. El motivo era la distancia en cuanto a tiempo y sucesos. No obstante, aquí el ángel le da la orden a Juan de parte de Dios, de hacer todo lo contrario, de no sellar la revelación recibida. La razón: El tiempo del cumplimiento está cerca. Ya podía ser comprendida dicha revelación a partir del tiempo de Juan en adelante, como así ha sido, y es.

Una vez el rollo sellado por siete sellos fue abierto por el Corderito, y fue conocido su contenido, Juan recibió la orden de no sellarlo. Así pues, desde el momento en que Juan publicó la Revelación que recibió, se ha ido conociendo acerca del futuro de esta humanidad y de los juicios que Dios trae a este mundo. Dice Lacueva: <<Ahora el futuro está profetizado, revelado en toda su integridad>> .

(V. 11) << 11 El que es injusto, sea injusto todavía; y el que es inmundo, sea inmundo todavía; y el que es justo, practique la justicia todavía; y el que es santo, santifíquese todavía>> : ¡No hay medias tintas! Esta profecía fue dada para que los hombres se vuelvan a Dios de todo corazón, si no quieren, pues que sigan en sus pecados, porque Dios ya ha hablado, haciendo saber a todos lo que ha reservado para el futuro mediante esta Revelación. En cambio, el que es justo y teme a Dios, la exhortación es que siga adelante, prestando atención a todo lo que este libro enseña, porque de la misma manera, irremisiblemente lo dicho en esta Revelación tiene fiel cumplimiento. El profeta Elías tuvo que desafiar al Israel de su tiempo, ante la gran apostasía que había entonces, y les dijo aquellas célebres palabras: <<¿Hasta cuándo vacilaréis vosotros entre dos pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle; si Baal, id en pos de él>> (1 Reyes 18: 20) Este es justamente el mensaje que la Palabra nos da a través del ángel que habla con Juan. Si Dios es Dios, es digno de ser creído. En el tiempo del levantamiento de la Bestia Anticristo, muchos deberán dejar de vacilar entre dos pensamientos: O bien Jesucristo es Dios, o bien lo es el Anticristo. Cada uno tendrá que ser consecuente con su elección. De ello dependerá su destino en la eternidad.

Cada persona que escucha el Evangelio, entendiéndolo, toma desde su fuero interno la elección acerca de la eternidad. Muchos permanecen y permanecerán en su estado de impiedad. Por eso dice la Palabra aquí que los que así hagan, seguirán siendo injustos, endureciéndose más y más cada vez: <<el que es injusto, sea injusto todavía>> . Seguirán siendo injustos e inmundos siempre. Esto no es un predeterminismo, es sencillamente el resultado de la elección individual y personal de cada uno.

Por el contrario, << el que es justo, practique la justicia todavía; y el que es santo, santifíquese todavía>> : Es una invitación a perseverar en la santificación; < <La voluntad de Dios es vuestra santificación>> (1 Ts. 4: 2); y como sigue diciendo Pablo: << ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor >> (Filp. 2: 12). Escribe Bolainez: <<En cuanto a los justos, que se guarden de no caer en el error, y que sigan ejercitándose más en la santidad, para que no caigan en la apostasía y sean condenados, como ya muchos han caído. Son aquellos que dicen ser cristianos, y no lo son, pues van a la iglesia, y después a mezclarse con los inicuos...practican toda inmundicia, y no se sienten mal. De este tipo de personas, hace mucho tiempo que el Señor y Dios se apartó de ellos, pues su conciencia está cauterizada>>. Esto concuerda con Hebreos 6: 4, 6; 10: 26-31).No se puede tentar a Dios. No se puede decir, "de aquí a poco tiempo me entregaré al Señor, pero todavía no". El que así piensa, es el injusto e inmundo. Dice el Señor en Su Palabra entonces, que tal persona permanezca como está, porque no tiene temor de Dios, y por tanto, su dios es otro...o si no, ¡arrepiéntase!, porque <<Ahora es el tiempo aceptable; ahora es el día de salvación>> (2 Co. 6: 1). Si alguien que está en esa tesitura, está leyendo esto, le digo: ¡No juegues con Dios; no intentes sacar partido alguno de Su misericordia hacia ti, porque Dios no puede ser burlado!

Pero aquel que confiesa haber sido justificado por la obra de Cristo en la cruz, y es consecuente y veraz con esa declaración, a ése, la Palabra le exhorta a permanecer en esa fe y crecer en el conocimiento de la verdad.

(V. 12) << 12 He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra>> : Se nos comunica un carácter de urgencia. El Señor viene pronto para cada uno de los fieles, y esto ha sido así a lo largo de la historia de la Iglesia. Además, hoy en día, más que nunca, la venida del Señor a por los Suyos es más que inminente. ¿Estás tú preparado para ese evento? ¿O más bien te va a pillar por sorpresa? Implícita con la venida del Señor a por Su Iglesia, está su galardón para cada uno de los fieles, el cual será diferente según haya sido la obra de cada quien, y que se concederá después de la comparecencia de cada uno en el tribunal de Cristo.

El gran énfasis de los predicadores de las grandes iglesias, especialmente en las Américas, y en las europeas también (del tamaño que sean), es el de la prosperidad material. Se predica mucho acerca de la fe, con el fin de obtener el bienestar. Ese énfasis continuo, empaña otras verdades que son, si cabe, más importantes que el simple bienestar material. Apenas se enseña sobre la liberación del creyente de demonios (y la consecuencia inmediata es ver a tantos con tantas ataduras espirituales). Apenas se enseña sobre el libro de Apocalipsis y su mensaje tampoco, y muchos nada saben acerca de lo que la Biblia enseña acerca de las <<cosas que han de ser después de estas>> . Es triste observar qué escasa enseñanza  hay acerca de la venida de Cristo, y lo que ello conlleva. Parece como si la Iglesia de Jesucristo, en una gran proporción (que no toda), viviera en una especie de limbo, en una irrealidad, como si el Señor aún fuera a tardar mil años en volver, como si este mundo fuera a durar siempre. Pero no es así. El Señor declara en Su Palabra: <<He aquí yo vengo pronto...>> . Estoy persuadido de que la venida del Señor a por los Suyos tomará a muchos líderes por sorpresa, porque están más enfrascados en lo suyo que en lo de Él.

(V. 13) << 13 Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el primero y el último>> : Recordemos lo dicho también en 1: 8, 17; 21: 6 acerca de Jesucristo. Él es Dios, así como lo es el Padre. Dice Lacueva: <<Cristo es el comienzo y fuente de todo; como también el final y la consumación de todo>> .

(V. 14) << 14 Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de la vida, y para entrar por las puertas en la ciudad>> : Los únicos que pueden lavar sus ropas, son aquellos que reciben la revelación de que Jesucristo es Dios, y que son consecuentes con ella en sus vidas. Sólo estos podrán recibir el fruto del árbol de la vida, para vivir eternamente, y consecuentemente entrar por algunas de las doce puertas a la ciudad santa; la nueva Jerusalén.

(V. 15) << 15 Mas los perros estarán fuera, y los hechiceros, los fornicarios, los homicidas, los idólatras, y todo aquel que ama y hace mentira>> : De nuevo, clara definición de todos aquellos pecadores impenitentes que de ninguna manera tendrán acceso a la ciudad de Dios.  Leemos en Deuteronomio 23: 17, 18; <<No haya ramera entre las hijas de Israel, ni haya sodomita de entre los hijos de Israel. No traerás la paga de una ramera ni el precio de un perro a la casa de Jehová, tu Dios, por ningún voto, porque abominable es para Jehová, tu Dios, tanto lo uno como lo otro>> . Una de las características de los perros machos (los animales), es que son capaces de copular con otros perros machos, de ahí que la palabra perro designa al varón homosexual que practicaba en los templos la prostitución sagrada, y al homosexual pecador en general. Estas no son buenas noticias para aquellos homosexuales que persisten en serlo. Aunque el Parlamento Europeo no lo crea así (derivado del caso Buttiglione), están pecando, y por tanto, jamás entrarán en el cielo.

Todos los hechiceros y hechiceras impenitentes están fuera de Dios y de la ciudad santa. Es paradójico el éxito que están teniendo las "brujitas de la suerte" hoy en día. Dios condena, no obstante, toda brujería y su práctica, no importa cual sea la modalidad o el disfraz bajo el cual se esconda. Todos aquellos que estén involucrados de alguna manera en cualquier práctica de hechicería, estarán fuera de la ciudad santa.

La fornicación es el pecado número uno de esta sociedad. A diferencia de hace años atrás, ya se ve, no sólo como algo normal, sino como bueno. Dios aborrece la fornicación, no obstante. Todos aquellos que mantienen relaciones sexuales ilícitas están excluidos de la ciudad de Dios; su fin es el lago que arde con fuego y azufre, si no se arrepienten antes.

Los homicidas, son los que matan y destruyen. El aborto es muerte; los abortistas matan, son homicidas. Los violadores de niños destruyen, son homicidas. Todo aquel que atenta contra la vida humana desde el mismo momento de la concepción hacia delante, es un homicida. Siendo impenitentes, jamás entrarán en el cielo.

Los idólatras son aquellos que creen que una imagen determinada es Dios; o hacen de una imagen determinada un dios. Cualquiera que hace un dios de lo que no es Dios, es un idólatra. Los que así hacen, quedarán excluidos de los planes eternos de Dios.

Todo aquel que hace de la mentira su forma de vida, es ajeno a Dios; y ajeno a la ciudad de Dios .

(V. 16) << 16 Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana>> : Jesús se pone a sí mismo como garante de las cosas expuestas en el Libro, dando testimonio personal. Como dice Lacueva: <<El Rey de reyes y Señor de señores pone todo el peso de su divina autoridad sobre lo que leemos en el Apocalipsis>> . El destino de este libro es << las iglesias>> , es decir, todas las iglesias o congregaciones de Jesucristo de todos los tiempos (sin exceptuar las siete de Asia). ¿Por qué entonces se omite tanto este libro? ¡Gracias a Dios por cada valiente maestro de la Palabra que lo enseña!

Jesús es la raíz, es decir, la base del linaje de David (ver 5: 5). Es el principio, por tanto, de la realeza del tronco davídico. Es el sostén del linaje de David. En el mensaje a la iglesia de Tiatira, recordemos que una de las promesas dadas al que venciere era que Él iba a darle la <<estrella de la mañana>> . Pues el mismo Jesús es la estrella resplandeciente de la mañana.

( V. 17) << 17 Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente>> : La Esposa, que es la Iglesia, no puede estar desligada del Espíritu Santo. Esta es la razón por la cual, cuando la manifestación de poder del Santo Espíritu de Dios sea quitada de este mundo, la Esposa (o Desposada) partirá con Él. Mientras tanto, dicen: ¡¡<<Ven>>!! . ¡Ven Señor Jesús! Ese debería ser el clamor continuo de cada uno de los verdaderos discípulos de Cristo. Por eso me fascina cuando oigo a muchos creyentes de hoy en día decir, que prefieren que el Señor aún se retrase un poco en volver, porque tienen asuntos o negocios sin resolver o finalizar. Para el verdadero discípulo, lo más importante en su vida es el retorno del Rey.

<< ...Y el que oye, diga: Ven>> : ¡¡Yo soy de los que oyen, y digo: VEN, SEÑOR JESÚS!!;  ¿y tú?

< <...Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente>> : Todo aquel que tiene sed, sed espiritual, clama con el: <<VEN, SEÑOR JESÚS>>. En cambio, el que está satisfecho, lo está aquí en la tierra con lo terrenal, aunque lo disfrace o mezcle con lo espiritual. Sólo quedaremos verdaderamente satisfechos cuando Él venga. Mientras tanto, nos da sin precio el agua de la vida que es la persona del Espíritu Santo fluyendo en cada uno que quiera creer.

Advertencias a tener muy en cuenta

(V. 18, 19) << 18 Yo testifico a todo aquel que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro. 19 Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro>> : Estas son advertencias a tener muy en cuenta; nada exageradas, ya que Dios nunca exagera, Su Palabra es precisa y ajustada con exactitud a la verdad. Lamentablemente, la historia de la Iglesia nos relata el poco caso que muchos han hecho de tales advertencias. Actualmente, y como hemos venido diciendo, la norma es obviar este libro, y en todo caso ajustar su contenido a la teología particular de cada uno, con la excusa de que es difícil de entender, o de que existen demasiadas interpretaciones o escuelas diferentes de interpretación del mismo. No obstante, este Libro, se interpreta a sí mismo, a la luz del resto de la Escritura, y Jesús mismo, se levanta como testigo de cargo contra todos aquellos que añadan a lo escrito en este libro. La advertencia de no añadir, la encontramos también en Deut. 4: 2; 12: 32; Pr. 30: 6, respecto a la Escritura en general. ¿Qué querrá decir añadir en este caso? Los gálatas añadieron al Evangelio la circuncisión, degradando el Evangelio. Roma añade a la Escritura su propia tradición, elevándola al mismo nivel de aquélla, desvirtuándola. En este caso, añadir a la profecía de este Libro, sería colocar a su lado una enseñanza que la desviara de su propósito redentivo. También sería utilizarla con un propósito partidista e interesado o sectario. Así haciendo, el resultado es que << Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro>> ; no me cabe la menor duda de que esto se ha ido produciendo muchas veces a lo largo de la historia.

Por el contrario, si en vez de añadir, se sustrae, las consecuencias no son más livianas:<< Dios quitará su parte del libro (o árbol) de la vida, y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro>> , es decir, es pérdida de privilegios y recompensas (no de salvación). Por lo tanto, me produce mucha preocupación cuando entiendo que muchos líderes cristianos excluyen, omiten y tuercen muchas de las cosas expuestas en este Libro. Veamos: Respecto a las personas de la Bestia Anticristo y Falso Profeta (Ap. 13), atribuyéndoles impersonalidad; la omisión de Israel (Ap. 7: 1-8; 12); la negación de los juicios y plagas contra este mundo (Ap. 6; 8; 9; 14; 16); la negación de la literalidad de los dos Testigos como personajes definidos (Ap. 11); la exclusión de la condenación de la Gran Ramera como lo que en realidad es, y se ha explicado (Ap. 17); la negación del Milenio como hecho posterior e inmediato a la venida en gloria del Rey de reyes y Señor de señores; el creer que el Milenio es ahora, y como consecuencia, el diablo está atado en estos momentos (Ap. 20: 1, 2). Si decimos que el Milenio es ahora, y el diablo está atado y consecuentemente fuera de circulación, entonces ya no tenemos lucha espiritual, la consecuencia de esto último es el implícitamente negar parte de la Escritura, (Ef. 6: 10-18; 1 Juan 5: 19b; Mc. 16: 17a; Lc. 10: 19, etc.), con las consecuencias que esto tiene. Como he mencionado más de una vez a lo largo de este comentario, la llamada "teología del Dominio" (Reino ahora), no se puede sostener ante la literalidad del Libro. Necesariamente lo ha de obviar u omitir para defender sus premisas doctrinales. Si la Iglesia a través de sus apóstoles y profetas como valedores principales, ha de llegar a todos los rincones del planeta; a todos los estamentos, capas sociales, gobiernos, instituciones, etc. estableciendo el Reino de Dios, y entonces, y sólo entonces, el Rey ya podrá volver, el contenido del Libro de Apocalipsis ha de ser necesariamente reinterpretado ya que contradice dicha teología. Entonces, ¿quién tiene la verdad, la "teología del Dominio" y similares, o el Libro? Dicha teología está más extendida de lo que a muchos les parece en el seno de la Iglesia, y no hace honor a la verdad revelada. No, la Iglesia no establece el Reino, sino que Cristo, el Rey establecerá el Reino cuando venga; entonces empezará el Reino Milenial, entonces, y sólo entonces el diablo será atado, y consecuentemente lo serán los poderes demoníacos, con todos sus principados y potestades a nivel local y mundial. Decir lo contrario, es negar la verdad de este Libro; es quitar de <<las palabras del libro de esta profecía>> , y las consecuencias son eternas: << Dios quitará su parte del libro (o árbol) de la vida, y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro>> . Mi consejo no puede ser otro sino el de prestar la debida atención a la profecía de este Libro de Dios.

(V. 20) << 20 El que da testimonio de estas cosas dice: Ciertamente vengo en breve. Amén; sí, ven, Señor Jesús>> : Jesús sigue dando testimonio de lo escrito en este Libro, y añade de nuevo, que Él viene en seguida. La respuesta de Juan, y por extensión, la de todo el pueblo de Dios es: Sí, ven Señor Jesús. La verdadera Iglesia, la desposada, desea fervientemente la venida de su Amado. No tiene otras cosas en las que ocuparse que sean más importantes que estar con su Amado. La doncella de Cristo, su Iglesia verdadera, está esperando a su Novio; velando día y noche, y haciendo lo que a Él le agrada preguntándose si esta es la noche en la que ha de volver a por ella. Querido hermano, ¿es este tu sentir?

(V. 21) << 21 La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos vosotros. Amén>> : Ese es el don de Dios en Cristo para todos y cada uno de nosotros: Su gracia, la cual es más que suficiente para permanecer a la espera de Su venida, mientras se van produciendo a lo largo y ancho de este mundo muchos milagros de salvación en todos los pueblos y razas. El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento (2 Pr. 3: 9). Mientras tanto, Su gracia permanece en cada uno de los que le aman. Recibe la bendición de Su gracia hoy .

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Comentarios Apocalipsis Capítulo XXII

Doy infinitas gracias al autor de estos comentarios bíblicos y a través del gran Don ministerial que ha recibido además de la gran capacidad intelectual que posee nos ha llevado a nosotros, los menos doctos, a comprender mejor las verdades reveladas por nuestro Señor en las páginas de la Biblia, por lo tanto, solo resta felicitarlo por la gran ayuda recibida.
Que Dios le siga vendiciendo
Oscar Núñez Oscar Núñez 26/03/2016 a las 05:21

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