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¡...Cuyo fin será conforme a sus obras!

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¡... CUYO FIN SERÁ CONFORME A SUS OBRAS!
Estudio bíblico

"Cuando se levantare en medio de ti profeta, o soñador de sueños, y te anunciare señal o prodigios,  y si se cumpliere la señal o prodigio que él te anunció, diciendo: Vamos en pos de dioses ajenos, que no conociste, y sirvámosles;  no darás oído a las palabras de tal profeta, ni al tal soñador de sueños; porque Jehová vuestro Dios os está probando, para saber si amáis a Jehová vuestro Dios con todo vuestro corazón, y con toda vuestra alma. En pos de Jehová vuestro Dios andaréis; a él temeréis, guardaréis sus mandamientos y escucharéis su voz, a él serviréis, y a él seguiréis. Tal profeta o soñador de sueños ha de ser muerto, por cuanto aconsejó rebelión contra Jehová vuestro Dios que te sacó de tierra de Egipto y te rescató de casa de servidumbre, y trató de apartarte del camino por el cual Jehová tu Dios te mandó que anduvieses; y así quitarás el mal de en medio de ti" (Deuteronomio 13: 1-5)

 

Conociendo los ardides del enemigo, el Señor por boca de Moisés advierte a Su pueblo de la sutileza del engaño, el cual tiene por meta la destrucción espiritual de los creyentes profesantes.

En mi reciente visita a la Iglesia Bethel de Manassas (Virginia, EEUU), pastoreada por el Hno. Roberto Hidalgo, tuve la oportunidad de enseñar a lo largo de mi conferencia de tres días que allí tuvo lugar - entre otras muchas cosas - acerca de la proliferación de falsos ministerios proféticos que pululan por todas partes, muchos de ellos haciendo pequeñas y grandes señales prodigiosas, pero que cuyo fin - a sabiendas o no - es llevar al cristiano profesante al error. 

Comentaba a los hermanos reunidos allí, todos ellos con mucha hambre de la Palabra del Señor, que nos es muy importante llegar a comprender mejor el sutil engaño de los actuales falsos apóstoles y profetas que pululan por doquier, promovidos directa o indirectamente por la Gran Ramera, y que definitivamente se mueven en el espíritu de Babilonia la Grande (Ap. 17: 5).

La enseñanza que se desprende de los versículos leídos arriba, es sumamente importante para poder entender todo esto.

Tal y como fue en los tiempos de Moisés, fue en los tiempos del apóstol Pablo, y por supuesto es ahora y en una medida sin igual , ya que la venida del Señor a por los suyos está más cerca que nunca antes.

 

"El pastor Roberto Hidalgo entregando el púlpito al pastor Miguel Rosell"

Así que en este ensayo veremos cuatro cosas:

  1. Los engañadores en el nombre de Jesús han sido una constante desde el principio. 
  2. Las señales y prodigios, así como la prosperidad, abundancia, y otras señales que les acompañan, no son necesariamente prueba de que el dicho y el espíritu de esos hombres es de Dios.
  3. Dios prueba a su pueblo, para ver si su corazón está con Él o no.
  4. El fin de los engañadores, será conforme a sus obras.

1. Dios no impide que se levanten engañadores

 "Cuando se levantare en medio de ti profeta, o soñador de sueños y te anunciare señal o prodigios":

Notemos aquí que el Señor no iba a impedir que se levantaran falsos profetas o "soñadores de sueños", haciendo señales y prodigios engañosos.

Muchos ingenua y equivocadamente piensan que Dios va siempre a impedir que se levanten hombres y mujeres que en el "nombre de Cristo" puedan dañar a los verdaderos creyentes, pero se equivocan. El mismo Señor Jesucristo también nos lo advirtió en Mateo 24:

"Porque se levantarán falsos ungidos y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos. Ya os lo he dicho" (Mt. 24: 24, 25)

A muchos les cuesta comprender que esto pueda ser posible, pero la realidad histórica es que - desde el Génesis - la manera más perversa de Satanás para engañar a los que son de Dios (o intentarlo) siempre ha sido la más sutil, con señales y prodigios engañosos y para engañar, envuelto todo con mucha "espiritualidad".

El diablo es el tentador; esa es su esencia. Así como se le dio permiso para tentar a Jesús en el desierto (ver Mateo 4), se le da permiso para tentar a Su pueblo.

No obstante, miles y miles de evangélicos profesantes hoy en día, andan su periplo de la vida totalmente ausentes de esta realidad, pensando que Dios es suficientemente poderoso como para impedir el engaño, cuando en realidad, el que el Señor sea poderoso (de hecho, Él es el Todopoderoso), nada tiene que ver con el asunto en cuestión.

Les decía a los hermanos de Manassas, que muchos ven a todo hablador/predicador de Jesús necesariamente como cristiano, y si además se "mueve con poder", entonces llegan a la ingenua conclusión de que son gente muy consagrada a Cristo. ¡Llegan a creer que necesariamente son de Dios!... pero fijémonos bien que es lo que la Biblia nos enseña al respecto

2.Las señales y prodigios, no son necesariamente prueba de que el asunto es de Dios

(Dt. 13: 1, 2) "Cuando se levantare en medio de ti profeta, o soñador de sueños, y te anunciare señal o prodigios,  y si se cumpliere la señal o prodigio que él te anunció, diciendo: Vamos en pos de dioses ajenos, que no conociste, y sirvámosles...":

¡Fíjense hermanos que estos aludidos profetas y soñadores de sueños, anuncian señales y prodigios, que además llegan a cumplirse!

Es decir, que tienen el apoyo de lo sobrenatural, a pesar de que subrepticiamente están intentando llevar al pueblo de Dios, lejos de su Dios, llevándoles a "dioses ajenos".

Conforme a la lectura de Deuteronomio 13 que hemos realizado, la manifestación de lo sobrenatural no es necesariamente garantía de la voluntad de Dios.

Dioses ajenos

Les comentaba a los estimados hermanos de Manassas, que esos "dioses ajenos" aludidos, son cualquier elemento que le quita el lugar a Dios en el corazón del creyente. Cualquier cosa que le quite el lugar a Cristo en nuestro corazón, es un "dios ajeno". Lamentablemente, uno mismo puede llegar a ser un "dios" ajeno de sí mismo, y aun no darse perfecta cuenta de ello.

Todo lo que le quita la preeminencia a Cristo en la vida del creyente es un dios ajeno, y esto llega a suceder, cuando nuestra voluntad se coloca por encima de la guía del Espíritu Santo.  

 

"Pr. Miguel Rosell enseñando en la Iglesia Bethel, primera iglesia hispana de Manassas, Virginia"

Los que piensan en las cosas de la carne

(Romanos 8: 5-8) "Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu. Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz. Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden;  y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios"

El apóstol Pablo enseñó categóricamente que los que son de la carne piensan en las cosas de la carne (Ro. 8: 5), insistiendo en el hecho de que el ocuparse de la carne es muerte (Ro. 8: 6). Tengamos en cuenta que Pablo se está dirigiendo a creyentes, no a impíos.

El "ocuparse de la carne" es el ocuparse en conseguir siempre lo que uno quiere (anhela, desea, sueña). Cuando uno vive de esta manera, ya no piensa en las cosas del Espíritu, lo cual implica el deseo de que se haga la voluntad de Dios, lo cual por cierto es vida y paz (Ro. 8: 5, 6).

Una de esas enseñanzas pseudo cristianas, que no es más que un "ocuparse de la carne", emana directamente de la llamada metafísica, que afirma que lo que un creyente llegue a desear en su corazón, llenando su mente de eso, acabará ocurriendo.

Al respecto enseña así Alejandra Stamateas, denominada pastora general del ministerio Presencia de Dios, Buenos Aires, Argentina:

"Para tener una mente de abundancia debes tener un embarazo psicológico...aprende a tener embarazos psicológicos de los deseos que hay en tu corazón, aprende a embarazarte mentalmente de eso que deseas que te pase. Las cosas no van a ocurrir así como así, las cosas tienen que nacer primero en tu mente" (1)

Según esta espuria enseñanza , es la voluntad del individuo lo que cuenta conforme al deseo personal elaborado en su propia mente, por tanto y necesariamente, la voluntad de Dios queda fuera de la ecuación. Lo que importa es lo que uno "desea que le pase".

Si ya por sí misma nos parece no escritural esta declaración, comparémosla con la siguiente:

"Lo que tu piensas se manifiesta; todo es mente en la vida. Todo lo que se ve fue concebido por una mente para después llegarse a manifestar. Igualmente tu profesión, igualmente tu familia, primero lo pensaste; pero si tu piensas en negativo, eso también se manifiesta, porque todo lo que tu piensas se manifiesta..." (2)

Cualquiera diría que este párrafo que acabamos de leer es continuación del anterior, sin embargo, la diferencia es que el autor es otra persona. En este caso el autor es el conocido ocultista metafísico Rubén Cedeño (*)

(*) Rubén Cedeño es uno de los fundadores del Movimiento de la Metafísica Cristiana en Venezuela como discípulo de Conny Méndez. Se formó en la Fraternidad Rosacruz de Max Heindel en Oceanside,  California; en la  Sociedad Teosófica en Caracas y Adyar. (Wikipedia)

¿El mensaje de una autodenominada pastora cristiana, igual al mensaje de un metafísico?

¿Qué está pasando aquí? ¿Cómo es posible que se enseñe como cristianismo, lo que NO es cristianismo, y que miles de creyentes - aún ministros - estén prestando sus oídos a falacias como estas, que sólo promueven un sentido de equivocada ambición, codicia, avaricia y rebelión?

¡Este es el mismo espíritu de Babilonia - es decir - confusión. Confusión o mezcla de cristianismo con paganismo!

 

"Alejandra Stamateas"

 

"Rubén Cedeño"

Incitación a la codicia

Alejandra Stamateas en esa misma exposición, literalmente enseñó a su audiencia lo siguiente:

"Ponle letra y música a lo que anhela tu alma; escucha: ¡ponle letra y música a lo que anhela tu alma! ¿Cuál es el deseo de tu corazón? Ponle letra y música y canta tu deseo todos los días. ¡A ver, quien quiere tener una casa! ¡o un auto!"

(Invitando a la audiencia a que pase adelante para que cante su deseo, ella misma empieza a cantar: "♫ ♪ ¡Quiero mi casa, mi casa es mía!" ♫ ♪) (3)

Ya no se le pide al Señor las cosas; ahora por mediación del deseo y de la declaración (con música y letra), se llega - falsamente - a tener la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. Esto se llama fe en una fe particular personalista, no en Dios.

Si finalmente acontece que uno recibe lo que ha "cantado y coreado", entonces la gloria no es para Dios, sino para uno mismo, que llegó a creer en su propia fe.

Esto es metafísica, y cientos de demonios se ponen en marcha cuando un creyente profesante actúa de ese modo, con el fin de seguir engañando al incauto ambicioso.

Incitación a la rebeldía

El poner voluntariosamente el deseo y su realización por encima de toda consideración, es también un negar la voluntad de Dios, y quien así hace, de hecho está negando a Dios. Quien así vive, vive en su pretendida autosuficiencia, en independencia de Dios, declarándose dios de sí mismo (en su imaginación).

Así pues, esta espuria enseñanza lo que trasmite es rebelión; rebelión a la autoridad de Dios. Pero esto no nos sorprende, porque el mismo ocultista Rubén Cedeño asegura que en la metafísica, no se contempla ninguna figura de autoridad por encima del individuo.

¡Ambición, codicia, independencia, rebeldía...!

¡El grado de infiltración y de profanación de lo santo en el seno eclesial hoy en día, es absolutamente aterrador!

También lo sufrió el apóstol Pablo

Como apuntamos anteriormente, esto mismo ya ocurría en los tiempos del apóstol Pablo. El amado hermano le reprochaba a sus queridos corintios, que se estaban dejando seducir por los falsos ministros - falsos apóstoles - los cuales incluso se atrevían a difamarle:

"Porque si viene alguno predicando a otro Jesús que el que os hemos predicado, o si recibís otro espíritu que el que habéis recibido, u otro evangelio que el que habéis aceptado, bien lo toleráis" (2 Corintios 11: 4)

Definitivamente, es un falso evangelio movido por otro espíritu lo que los falsos apóstoles predican hoy en día, conforme a lo que estamos explicando en este estudio; por lo tanto, en realidad están predicando a "otro Jesús".  

Les comentaba a los hermanos de Manassas, que al igual que la Gran Ramera predica su propio concepto de Jesús, los falsos profetas, maestros y apóstoles presuntamente evangélicos en la actualidad, predican a "otro Jesús", cumpliéndose así la misma Palabra del Maestro cuando dijo que se levantarían falsos cristos (Mt. 24: 5, 23, 24)

 

"El sólo pensar en las cosas de uno, nace de un corazón egocéntrico que sigue en esa misma dirección en la vida. El egocéntrico sólo sabe mirarse su propio ombligo"

3. Dios es fiel, que prueba la mente y el corazón:

(Dt. 13: 3, 4) "...no darás oído a las palabras de tal profeta, ni al tal soñador de sueños; porque Jehová vuestro Dios os está probando, para saber si amáis a Jehová vuestro Dios con todo vuestro corazón, y con toda vuestra alma. En pos de Jehová vuestro Dios andaréis; a él temeréis, guardaréis sus mandamientos y escucharéis su voz, a él serviréis, y a él seguiréis":

"Fenezca ahora la maldad de los inicuos, mas establece tú al justo; porque el Dios justo prueba la mente y el corazón" (S. 7: 9)

Lejos de creer que Dios jamás permitirá el surgimiento de engañadores en medio de Su pueblo, la Biblia asegura otra cosa bien distinta.

Dios los permite "porque Jehová vuestro Dios os está probando" (Dt. 13: 3). Nuestro Dios es fiel hacia Su pueblo, y parte de esa fidelidad consiste en probarnos, porque es delante de las pruebas donde podemos llegar a saber por nosotros mismos, si realmente le amamos o no: "para saber si amáis a Jehová vuestro Dios con todo vuestro corazón, y con toda vuestra alma" (Dt. 13: 3)

Dios lo sabe de antemano, pero nosotros necesitamos las pruebas para saberlo fehacientemente.

Tristemente, muchos sucumben, porque en realidad sus vidas no están rendidas a Cristo, sino a sí mismos. Son en alguna medida, "dioses ajenos" en sí mismos.

Muchos creyentes profesantes siguen a los maestros que tienen apariencia de piedad, pero niegan la eficacia de ella (2 Ti. 3: 5), porque en realidad están en el mismo espíritu que ellos. Son de "otro espíritu" (2 Co. 11: 4). Esto ya nos lo adelanta la Escritura:

"Porque es preciso que entre vosotros haya dos bandos (gr. Lit.) para que se hagan manifiestos entre vosotros los que son aprobados" (1 Co. 11: 19)

La prueba que Dios permite, por parte de esos engañadores "soñadores de sueños" y "falsos profetas" (Dt. 13: 1), es la manera de llegar a saber a la postre, quien es quien en el seno eclesial:

"No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos" (Mt. 7: 21)

Esta palabra muchos la interpretan en relación a los falsos ministros del evangelio, pero se debe aplicar no sólo a ellos, sino a todos los creyentes profesantes que no buscan realmente que se haga la voluntad del Padre, sino la suya en sus vidas, lo cual, como dijimos, es "ocuparse de la carne" e implica al final, muerte eterna.

 

"Una paronámica parcial de la Iglesia Bethel de Manassas durante el seminario que impartí durante tres días. El templo estaba a rebosar, contabilizándose más de 1.500 personas, con visitas de otras congregaciones. Algunos hermanos vinieron de bien lejos al evento".

Apartémonos del mal

"Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo" (1 Jn. 4: 1)

También les decía a los queridos hermanos de Manassas, que e l objetivo primordial del diablo es el atentar contra lo que más ama Dios en la tierra: la Iglesia de Su Hijo.

Cada congregación verdadera de Cristo es el blanco principal de Satanás, y parece que muchos de nosotros no estamos suficientemente apercibidos de ello.

La manera más eficaz de intentar destruir una congregación, es por medio de la infiltración, y les puedo asegurar que esto es una constante, a pesar de que muchos pastores frívolamente se alegran de que sus congregaciones están creciendo numéricamente... ¡Deberían preguntarse qué personas están entrando, y si a todos se les dice ingenuamente!: ¡Bienvenidos!...

 

"Lobo con piel de cordero, símbolo ineludible del proceso de infiltración jesuita y aledaños en la iglesia evangélica"

"...no darás oído a las palabras de tal profeta, ni al tal soñador de sueños:

La orden la tenemos dada: no dar oído a aquellos que, a pesar de estar respaldados por señales y prodigios, nos predican "otro evangelio".

Muchos engañadores hoy en día, en el "nombre de Cristo" realizan su trabajo de seducción, pero no por ello vamos a dar oído a sus palabras, sino más bien nos alejaremos de ellos y censuraremos sus falsas enseñanzas, exponiéndolas a la luz (Judas 3, 4).

Buscando siempre el agradar a Dios, y no a nosotros mismos

(Dt. 13: 4) "En pos de Jehová vuestro Dios andaréis; a él temeréis, guardaréis sus mandamientos y escucharéis su voz, a él serviréis, y a él seguiréis":

Andar en pos de Jehová significa andar en el Espíritu, sin satisfacer los deseos de la carne (Gl 5: 16). En términos prácticos, significa el anhelar, desear y pedir que se haga estrictamente la voluntad de Dios en nuestras vidas, y a través de nuestras vidas:

"Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas" (Efesios 2: 10)

Cuando el creyente vive de esa manera, vive en Dios, el cual es galardonador de los que le buscan (He. 11: 6). Sólo en el temor de Dios se puede agradar a Dios; sólo así nos aseguraremos de que estamos en Él, y Él con nosotros.

El verdadero hijo de Dios, busca el ser siervo de Dios, y no que Dios le sirva, ni servirse a sí mismo egoístamente.

 

"La Iglesia de Bethel en Manassas (VA), en una de las sesiones del Seminario, en el tiempo de adoración"

4. Tienen su fin asegurado

(Dt. 13: 5)  "Tal profeta o soñador de sueños ha de ser muerto, por cuanto aconsejó rebelión contra Jehová vuestro Dios que te sacó de tierra de Egipto y te rescató de casa de servidumbre, y trató de apartarte del camino por el cual Jehová tu Dios te mandó que anduvieses; y así quitarás el mal de en medio de ti":

Conforme a la ley mosaica, esos "soñadores de sueños" y falsos profetas debían morir a manos del pueblo de Dios, normalmente apedreados.

En esta dispensación, ya no es así, y por eso muchos siguen adelante con sus fechorías, llegando a creer que nada les pasa y nada les pasará, pero están muy equivocados.

Cierto es que en estos días el pueblo de Dios no se levantará para hacerles daño (aunque ellos si se atreven a maldecir e ir en contra de los que nos oponemos a sus falsedades); pero no es menos cierto que será el propio Señor quien a su debido tiempo hará que se cumpla Su Palabra, la cual irremisiblemente dice:

"Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo. Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras" (2 Corintios 11: 13- 15)

¡Más vale que se arrepientan de sus malos caminos!

El fin de esos engañadores - fuere quienes fuere - será conforme a sus obras; ¿Cómo fueron sus obras? Fueron obras de maldad y de impiedad, por lo tanto su fin será conforme a eso:

"Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda" (Ap. 21: 8)

"mas los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados" (2 Ti. 3: 13)

Esto último no dice que necesariamente irán visiblemente de mal en peor, tal y como comúnmente se entiende, sino que caerán cada vez en mayores profundidades de engaño.

Los que engañan al pueblo de Dios son aquellos que más les valiera no haber nacido. Los que dañan a los recién convertidos y a otros débiles de Cristo, "mejor les fuera si se atasen una piedra de molino al cuello, y se les arrojase en el mar" (Mr. 9: 42)

Los que a sabiendas - y en el "nombre de Jesús" - engañan al pueblo de Dios, deberían saber que no van a quedar impunes, sino que a su debido tiempo Dios se ocupará de ellos, porque ellos mismos están "atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina" (2 Pr. 2: 1b)

Los que tememos a Dios, busquemos el amarle y servirle, tal y como Él nos lo enseña en Su Palabra, sin añadir ni quitar a la misma, alejándonos de todo aquello que sea "otro Jesús", "otro evangelio", "otro espíritu".

¡Cristo viene pronto! ¡Maranatha!

Dios les bendiga.

© Miguel Rosell Carrillo, pastor de Centro Rey, Madrid, España.
Octubre 2008
www.centrorey.org

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