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¿De donde venimos? parte 2

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Lunes 10 de marzo de 2008

¿De dónde venimos? (2)

Fazale Rana

 

Un reciente hallazgo fósil y la evolución humana


Muchas personas consideran que el registro fósil de los homínidos es una evidencia convincente a favor de la evolución humana. Supuestamente, estas criaturas notables representan formas intermedias evolutivas entre una criatura con aspecto de simio y los humanos modernos.


La mayoría de los modelos evolucionistas de los orígenes humanos colocan a Homo erectus como parte del linaje que conduce a los humanos modernos. H. erectus suele considerarse como una forma intermedia, en morfología y comportamiento, entre los grandes simios y los humanos modernos.


El reciente análisis de un cráneo de H. erectus recuperado cerca del lago Turkana, en Kenia, en 2000 sugiere una relación distinta entre H. erectus y los humanos modernos.


Para sorpresa de los paleoantropólogos, este fósil es mucho más pequeño de lo esperado para un espécimen de H. erectus. Con este hallazgo, la variabilidad de tamaño de H. erectus se amplía a la observada entre los grandes simios.


Una gran disparidad de tamaño entre los primates indica dimorfismo sexual. (El dimorfismo sexual es la diferencia de tamaño sistemática entre los machos y las hembras dentro de una especie dada.) Los grandes simios (y los australopitecinos que precedieron a H. erectus en el registro fósil) exhiben dimorfismo sexual. En contraste, los varones y las mujeres de los humanos modernos tienen tamaños relativamente próximos.


La desigualdad de tamaño entre machos y hembras en los primates brinda a los antropólogos una perspectiva importante del comportamiento y el estilo de vida de H. erectus. Los primates que exhiben dimorfismo sexual tienen una estructura social centrada en un macho dominante que se reproduce con un harén de hembras. Por otro lado, los primates que se caracterizan por un dimorfismo sexual limitado forman parejas monógamas.


Durante mucho tiempo los antropólogos han pensado que H. erectus se estaba volviendo progresivamente similar a los humanos en su comportamiento. Sin embargo, este nuevo hallazgo significa que el comportamiento y el estilo de vida de H. erectus eran parecidos a los simios. Este reconocimiento confirma los resultados de estudios anteriores que indican que el crecimiento y la maduración de H. erectus fueron simiescos y no intermedios entre simios y humanos.


El dimorfismo sexual de H. erectus aumenta la separación entre este homínido y los humanos modernos, reduciendo su condición como forma de transición. Sin embargo, el comportamiento simiesco de H. erectus encaja bien con la explicación de Reasons To Believe (RTB) para los homínidos.


El modelo de creación bíblico de RTB considera que los homínidos que aparecen en el registro fósil son animales creados por la intervención directa de Dios. Estas criaturas existieron durante un tiempo y luego se extinguieron. El modelo de RTB considera que los homínidos eran criaturas notables que caminaban erguidos y poseían algún nivel de inteligencia limitada y capacidad emocional. Esta capacidad permitió a estos animales usar herramientas toscas y aun adoptar algún nivel de "cultura" similar a los mandriles, gorilas y chimpancés. Si bien el modelo de creación de RTB postula que los homínidos fueron creados por fiat divino, no eran seres espirituales hechos a su imagen. El modelo de RTB reserva esta condición exclusivamente a los humanos modernos.


El modelo trata a los homínidos como análogos pero distintos de los grandes simios. Debido a esto, el modelo de RTB predice que existirán similitudes anatómicas, fisiológicas, bioquímicas y genéticas entre los homínidos y los humanos modernos en distintos grados. Pero, como los homínidos no fueron hechos a la imagen de Dios, es de esperar que sean claramente distintos de los humanos modernos, especialmente en su capacidad cognitiva, comportamiento, "tecnología" y "cultura".


El modelo de creación de RTB encuentra que tiene sentido la última perspectiva del estilo de vida de H. erectus. Por otro lado, la alineación estrecha de H. erectus con los grandes simios y la separación cada vez mayor entre este homínido y el humano moderno deja una brecha incómoda de explicar para los modelos evolucionistas.


Para más información sobre la relación entre H. erectus y los humanos modernos, ver Who Was Adam?


Traducción: Alejandro Field
Artículo original: From Whence Do We Come? Part 2 (of 2)

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