Avisar de contenido inadecuado

Evolucionistas fanáticos expertos en falsicar fósiles.

{
}

fosil reptil.jpg (31892 bytes)

El engaño del Archaeopteryx

El archaeopteryx, supuesto antepasado de las aves modernas según los
evolucionistas, vivió hace aproximadamente 150 millones de años. La
teoría
defiende que algunos pequeños dinosaurios, como los Velociraptors o
Dromaeosaurios, evolucionaron adquiriendo alas y luego empezando a
volar.
Así, pues, se supone que el archaeopteryx es una forma de transición
que se
separó de sus antepasados dinosaurios y empezó a volar por primera
vez.

Sin embargo, los últimos estudios de fósiles de archaeopteryx revelan
que
esta explicación carece de fundamento científico. No es para nada una
forma
de transición, sino una especie extinta de ave con diferencias
insignificantes respecto a los pájaros modernos.

La tesis de que el archaeopteryx fuera una especie de "medio pájaro"
que no
podía volar fue popular en los círculos evolucionistas hasta no hace
mucho.
La ausencia de esternón en esta criatura se esgrimió como la evidencia
más
importante de que esta ave no podía volar bien (el esternón es un
hueso que
se encuentra debajo del tórax, al cual se unen los músculos necesarios
para
volar. Hoy en día, este hueso está presente en todos los pájaros
voladores y
no voladores, e incluso en los murciélagos, un mamífero volador que
pertenece a una familia muy distinta).

Sin embargo, en 1992 se encontró el séptimo fósil de archaeopteryx,
que
refutó este argumento. Este fósil descubierto recientemente mostró que
el
esternón que durante tanto tiempo se había supuesto inexistente,
existía al
fin y al cabo. La revista Nature describió este fósil de la manera
siguiente:

El recientemente descubierto séptimo espécimen de archaeopteryx
preserva un
esternón parcial, rectangular, la existencia del cual se sospechaba
pero
nunca se había documentado. Esto es una prueba de la presencia de
fuertes
músculos aptos para el vuelo, pero su capacidad para vuelos largos es
cuestionable.30

Este descubrimiento invalidaba el pilar principal de las afirmaciones
de que
el archaeopteryx fuera un medio pájaro que no podía volar bien.

Es más, la estructura de las plumas del ave se convirtió en una de las
pruebas más importantes para confirmar que el archaeopteryx era un ave
voladora en el sentido estricto. La estructura asimétrica del plumaje
del
archaeopteryx no se puede distinguir de la de los pájaros modernos, e
indica
que podía volar perfectamente. Tal y como explica el eminente
palenteólogo
Carl o. Dunbar, "por su plumaje, se debe clasificar [al archaeopteryx]
claramente como pájaro".31 El palenteólogo Robert Carroll profundiza
en el
tema:

La geometría de las plumas de vuelo del archaeopteryx es idéntica a la
de
los pájaros voladores modernos, mientras que los pájaros no voladores
tienen
plumaje simétrico. La manera en que las plumas están organizadas en el
ala
también es igual a la de los pájaros modernos (...). Según Van Tyne y
Berger, el tamaño relativo y la forma del ala del archaeopteryx son
similares a la de los pájaros que se mueven entre pequeños claros de
vegetación, como las gallináceas, palomas, perdices, pájaros
carpinteros y
la mayoría de pájaros paseriformes (...). Las plumas de vuelo han
existido
durante al menos 150 millones de años (...)32

Otro hecho que ha revelado la estructura de las plumas del
archaeopteryx es
su metabolismo de sangre caliente. Tal y como hemos discutido
anteriormente,
y aunque hay algunos evolucionistas que querrían que fuera lo
contrario, los
reptiles, y por tanto los dinosaurios, son animales de sangre fría: su
temperatura corporal fluctúa con la temperatura de su ambiente en
lugar de
estar regulada homeostáticamente. Una función muy importante de las
plumas
de los animales es mantener una temperatura corporal constante. El
hecho de
que el archaeopteryx tenga plumas muestra que se trataba de una
auténtica
ave de sangre caliente que necesitaba mantener su temperatura
corporal, al
contrario que los dinosaurios.

La anatomía del archaeopteryx y el error de los evolucionistas

Dos de los puntos más importantes en los que se basan los biólogos
evolucionistas al afirmar que el archaeopteryx es una forma de
transición
son las garras que tiene en las alas y sus dientes.

Es cierto que el archaeopteryx tenía garras en las alas y dientes en
la
boca, pero estos rasgos no implican que la criatura tuviera ningún
tipo de
relación con reptiles. Además, dos especies de ave existentes hoy en
día, el
touraco y el hoatzin, tienen garras que les permiten agarrarse a las
ramas.
Estas criaturas son aves sin características reptilianas. Por eso no
tiene
ninguna base afirmar que el archaeopteryx es una forma de transición
sólo
porque tenga garras en las alas.

Los dientes en el pico del archaeopteryx tampoco demuestran que sea
una
forma de transición. Los evolucionistas se equivocan al afirmar que
estos
dientes son rasgos reptilianos, ya que los dientes no son un rasgo
típico de
los reptiles. Hoy en día, algunos reptiles tienen dientes y otros no.
Es
más; el archaeopteryx no es la única ave con dientes. Es cierto que
hoy en
día no hay aves con dientes, pero si estudiamos el registro fósil
podemos
ver que tanto en el tiempo del archaeopteryx como posteriormente, y
hasta
tiempos bastante recientes, existió un grupo de aves que encajan en la
categoría de "aves con dientes".

El punto más importante es que la estructura de los dientes del
archaeopteryx y otras aves con dientes es completamente distinta de la
de
sus supuestos antepasados, los dinosaurios. Los conocidos ornitólogos
L. D.
Martin, J.D. Stewart y K.N. Whetstone observaron que el archaeopteryx
y
otras aves similares tienen dientes no serrados con bases estrechas y
raíces
expandidas. Sin embargo, los dientes de los dinosaurios terópodos,
supuestos
antepasados de estos pájaros, tenían dientes serrados con raíces
rectas 33.
Estos investigadores también compararon los huesos del tobillo del
archaeopteryx con los de sus supuestos antepasados dinosaurios y no
observaron ninguna similitud entre ellos.34

Los estudios de anatomistas como S. Tarsitano, M.K. Hecht y A.D.
Walter han
revelado que algunas de las semejanzas observadas por algunos
científicos,
incluido John Ostrom (autoridad de primer orden en este tema, y
defensor de
que los archaeopteryx evolucionaron a partir de los dinosaurios),
entre los
muslos del archaeopteryx y los dinosaurios eran, en realidad, errores
de
interpretación.35 Por ejemplo, A.D. Walter ha analizado la región
auricular
del archaeopteryx y ha descubierto que es muy parecida a la de las
aves
modernas.36

En su libro Icons of Evolution, el biólogo americano Jonathan Wells
destaca
que el archaeopteryx se había convertido en un "icono" de la teoría de
la
evolución, aunque las pruebas muestran claramente que esta criatura no
es el
antepasado primitivo de las aves. Según Wells, una de las indicaciones
de
ello es que los dinosaurios terópodos, los supuestos antepasados del
archaeopteryx, en realidad aparecieron más tarde que el ave. "Los
reptiles
bípedos que corrían por el suelo y tenían los rasgos que se podrían
esperar
de un antepasado del archaeopteryx aparecieron más tarde."37

Todos estos descubrimientos indican que el archaeopteryx no era un
eslabón
de transición sino un ave perteneciente a la categoría de "aves con
dientes".
Vincular esta criatura a los dinosaurios terópodos es completamente
inválido. En un artículo titulado "The Demise of the 'Birds Are
Dinosaurs'
Theory« (El final de la teoría de que "los pájaros son dinosaurios"),
el
biólogo americano Richard L. Deem escribe lo siguiente acerca del
archaeopteryx y la idea de la evolución dinosaurio-ave:

Los resultados de estudios recientes muestran que las manos de los
dinosaurios terópodos derivan de los dígitos I, II y III, mientras que
las
alas de los pájaros, aunque sean parecidas en lo que a estructura se
refiere, derivan de los dígitos II, III y IV (.) Hay otros problemas
con la
teoría de "los pájaros son dinosaurios". Las extremidades delanteras
de los
terópodos son mucho más pequeñas (en relación al tamaño del cuerpo)
que las
del archaeopteryx. La pequeña "proto-ala" del terópodo no es muy
convincente, especialmente si consideramos el peso de estos
dinosaurios, que
era bastante considerable. La vasta mayoría de los terópodos carecen
del
hueso semilunar en la muñeca y tienen un elevado número de otros
elementos
en ella que no tienen equivalente en los huesos del archaeopteryx.
Además,
en casi todos los terópodos el nervio V1 sale del cráneo por un lado
junto
con muchos otros nervios, mientras que en las aves sale por la parte
frontal
del cráneo a través de un agujero propio. También existe el pequeño
problema
de que la gran mayoría de los terópodos aparecieron después que el
archaeopteryx.38

Estos hechos indican una vez más que ni el archaeopteryx ni otras aves
antiguas parecidas fueron formas de transición. Los fósiles no indican
que
especies distintas de aves evolucionaran unas de otras. Al contrario,
el
registro fósil demuestra que las aves de hoy en día y algunas aves
antiguas
como el archaeopteryx convivieron en el mismo momento. Es cierto que
algunas
de estas especies se han extinguido, como el archaeopteryx y el
confuciusornis, pero el hecho de que sólo algunas de las especies que
existieron hayan podido sobrevivir hasta hoy no constituye por sí
mismo una
prueba de la teoría de la evolución.

Última prueba: El estudio del avestruz refuta la historia del
dinosaurio-pájaro

El último golpe contra la teoría de que "las aves evolucionaron a
partir de
dinosaurios" ha salido de un estudio sobre la embriología de los
avestruces.

Los doctores Alan Feduccia y Julie Nowicki de la Universidad de
Carolina del
Norte en Chapel Hill estudiaron una serie de huevos de avestruz vivos
y, de
nuevo, llegaron a la conclusión de que no puede haber un vínculo entre
aves
y dinosaurios. EurekAlert, un portal científico de la American
Association
for the Advancement of Science (Asociación Americana para el Adelanto
de la
Ciencia - AAAS), publica lo siguiente:

Los doctores Alan Feduccia y Julie Nowicki de la Universidad de
Carolina del
Norte en Chapel Hill (.) abrieron una serie de huevos de avestruz
vivos en
distintos grados de evolución y encontraron lo que consideran pruebas
de que
las aves no pueden ser descendientes de los dinosaurios (.)

"Cualquiera que fuera el antepasado de las aves, tuvo que tener cinco
dedos,
y no la mano de tres dedos de los dinosaurios terópodos", dijo
Feduccia.
"Los científicos están de acuerdo en que los dinosaurios desarrollaron
'manos' con los dedos uno, dos y tres (.). Nuestros estudios sobre los
embriones de avestruz, sin embargo, muestran sin lugar a dudas que las
aves
sólo desarrollan los dedos dos, tres y cuatro, correspondientes a los
dedos
índice, corazón y anular de los humanos; tenemos fotografías que lo
demuestran" declaró Feduccia, profesor y ex catedrático de biología en
la
UNC. "Esto crea un nuevo problema para los que insisten en que los
dinosaurios fueron antepasados de los pájaros modernos. Por ejemplo,
¿cómo
puede la mano de un ave, que tiene los dedos dos, tres y cuatro,
evolucionar
a partir de la mano de un dinosaurio que sólo tenía los dígitos uno,
dos y
tres? Sería casi imposible".39

En el mismo artículo, el Dr. Feduccia también hizo algunos comentarios
importantes acerca de la falta de validez y la poca profundidad de la
teoría
de »las aves evolucionaron a partir de dinosaurios«.

"Hay muchos problemas sin solución en esa teoría", dijo. "Aparte de lo
que
acabamos de comentar, existe un problema de tiempo, porque los
dinosaurios
que superficialmente se parecen más a los pájaros vivieron entre 25 y
80
millones de años después de la primera ave que conocemos, que tiene
150
millones de años".

"Si alguien mira con prismáticos el esqueleto de un pollo y el de un
dinosaurio le parecen similares, pero un examen detallado y atento
revela
muchas diferencias." "Los dinosaurios terópodos, por ejemplo, tenían
dientes
curvos y serrados, pero las primeras aves tienen dientes rectos no
serrados
parecidos a ganchos. También tenían sistemas diferentes de
implantación y
sustitución de dientes."40

Las pruebas revelan una vez más que la moda del "dinoave" no es más
que otro
"icono" del darwinismo: un mito que sólo se puede defender con una fe
dogmática en la teoría.

Los falsos fósiles dinoave de los evolucionistas

Con la caída de las ideas evolutivas acerca de fósiles como el
archaeopteryx, los evolucionistas se quedan sin ninguna idea acerca
del
origen de las aves. Por este motivo algunos evolucionistas han tenido
que
recurrir al método clásico de la falsificación. En los años 90 se
distribuyó
más de una vez el mensaje de que había sido hallado »un fósil medio
dinosaurio, medio pájaro«. Los medios de comunicación evolucionistas
mostraron fotos de estos supuestos "dinoaves", y se puso en marcha una
campaña internacional. Sin embargo, pronto empezó a salir a la luz que
la
campaña se basaba en la contradicción y la falsificación.

El primer héroe de la campaña fue un dinosaurio llamado
sinosauropteryx
descubierto el 1996 en la China. El fósil se presentó en todo el mundo
con
el título de »un dinosaurio emplumado« y logró copar algunos
titulares. Sin
embargo, análisis detallados llevados a cabo en los meses siguientes
revelaron que aquello que los evolucionistas habían llamado "plumas de
pájaro" en realidad no eran nada por el estilo.

Así trató el tema un artículo llamado »Desplumando al dinosaurio
emplumado« publicado en la revista Science:

Hace exactamente un año, los palenteólogos estaban muy excitados por
las
fotos de un supuesto "dinosaurio emplumado" que corrían por las salas
de la
reunión anual de la Sociedad de Palenteología de Vertebrados. El
sinosauropteryx de la cadena montañosa de Yixian en China apareció en
portada del diario The New York Times y algunos consideraron que
confirmaba
la teoría de los dinosaurios como origen de las aves. Pero en la
reunión de
palenteología que se celebró el mes pasado en Chicago el veredicto fue
un
poco distinto: según la media docena de palenteólogos occidentales que
han
visto los especimenes, las estructuras no son plumas modernas (.). El
palenteólogo Larry Martin de la Universidad de Kansas en Lawrence cree
que
estas estructuras son fibras subcutáneas deshilachadas - y que por
tanto no
tienen nada que ver con las aves.41

En 1999 estalló otra tormenta "dinoave". Un fósil descubierto en la
China se
presentó en todo el mundo como "prueba fundamental a favor de la
evolución".
La revista National Geographic, que organizaba esta campaña, creó y
publicó
dibujos imaginarios de un "dinosaurio emplumado" inspirados por el
fósil, y
estas imágenes aparecieron en los titulares de varios países. Esta
especie,
que supuestamente vivió hace 125 millones de años, recibió el nombre
científico de archaeoraptor liaoningensis.

Sin embargo, el fósil era falso y había sido construido con gran
habilidad a
partir de cinco especimenes distintos. Un grupo de investigadores,
entre los
cuales había tres palenteólogos, descubrieron la falsificación un año
después gracias a una tomografía computada por Rayos X. El dinoave
era, en
realidad, creación de un evolucionista chino. Unos aficionados chinos
habían
creado este dinoave uniendo 88 huesos con pega y cemento. Las
investigaciones parecen indicar que el archaeoraptor fue construido
con la
parte frontal del esqueleto de un ave antigua, y que su cuerpo y cola
estaban formados con huesos de cuatro especimenes distintos. Un
artículo
publicado en la revista científica Nature describe la falsificación
con
estas palabras:

El fósil del archaeoraptor se anunció como un "eslabón perdido" que
supuestamente era la mejor prueba, después del archaeopteryx, a favor
de la
teoría de que las aves evolucionaron a partir de ciertos tipos de
dinosaurios carnívoros. Pero se descubrió que el archaeoraptor era una
falsificación en la cual se combinaron los huesos de un pájaro
primitivo y
de un dinosaurio dromaeosaurido no volador (.). El archaeoraptor, que
en
teoría había sido descubierto en la formación del cretáceo antiguo
Jiufotang
en Liaoning (China), se sacó a escondidas de China y fue vendido en el
circuito comercial de los Estados Unidos (...). Concluimos que el
archaeoraptor representa dos o más especies y fue montado a partir de
por lo
menos dos especimenes distintos, y probablemente hasta cinco.42

Así, pues, ¿cómo es posible que National Geographic presentara a todo
el
mundo una falsificación así como "prueba fundamental a favor de la
evolución«? La respuesta a esta pregunta se encuentra en las fantasías
evolutivas de la revista. Como la revista National Geographic es
partidaria
ferviente del darwinismo, no tuvo ningún miramiento a la hora de
utilizar
cualquier herramienta de propaganda que pudiera servir como prueba a
favor
de la teoría de la evolución y acabó apuntándose a un segundo
"escándalo del
hombre de Piltdown".

Los científicos evolucionistas también aceptaron el fanatismo de
National
Geographic. El dr. Storrs L. Olson, jefe del famoso Departamento de
Ornitología del Smithsonian Institute en los EEUU, anunció que él ya
había
declarado previamente que este fósil era falso, pero que los
ejecutivos de
la revista le habían ignorado. En una carta a Meter Raven del National
Geographic, Olson escribe:

Antes de la publicación del artículo "Los dinosaurios se echan a
volar" en
el National Geographic de Julio de 1998, Lou Mazzatenta, fotógrafo del
artículo de Sloan, me invitó a la Sociedad National Geographic para
revisar
sus fotos de fósiles chinos y para comentar la interpretación que se
daba a
la historia. En aquel momento intenté explicar el hecho de que
existían
otros puntos de vista con importantes pruebas en su favor que eran
distintos
al que National Geographic se disponía a defender, pero vi claramente
que
National Geographic no tenía ningún interés en teorías que se alejaran
del
dogma imperante de que las aves evolucionaron a partir de los
dinosaurios.43

En una declaración a USA Today, Olson dijo que "el problema es que
hubo un
momento en que Geographic supo que el fósil era falso y no hizo
pública esta
información«.44 En otras palabras, dijo que National Geographic
mantuvo el
engaño aunque sabía que el fósil que presentaba como prueba de la
evolución
era una falsificación.

Debemos dejar claro que esta actitud de National Geographic no fue la
primera falsificación hecha en nombre de la teoría de la evolución.
Desde
que se propuso por primera vez han ocurrido muchos de estos
incidentes. El
biólogo alemán Ernst Haeckel hizo dibujos falsos de embriones para
apoyar a
Darwin. Los evolucionistas británicos montaron una mandíbula de
orangután en
una calavera humana y durante 40 años la exhibieron en el British
Museum
como "hombre de Piltdown, principal prueba de la evolución". Los
evolucionistas americanos presentaron un "hombre de Nebraska" a partir
de un
solo diente de cerdo. Dibujos falsos llamados»reconstrucciones«, que
en
realidad nunca han existido, y que representan »criaturas primitivas«
u »hombres mono«, han aparecido por todo el mundo.

Resumiendo, los evolucionistas recurrieron de nuevo al método que
habían
intentado por primera vez con la falsificación del hombre de Piltdown.
Ellos
mismos crearon la forma intermedia que no podían encontrar. Este
acontecimiento ha pasado a la historia como una muestra de lo engañoso
de la
propaganda internacional a favor de la teoría de la evolución y
demuestra
que los evolucionistas recurrirán a todo tipo de falsedades para
defender

lJJOJOJOJOJAJAJAJAJOJOJOJAJAJAJAJAAAA

{
}
{
}

Comentarios Evolucionistas fanáticos expertos en falsicar fósiles.

Cuando yo tenía 9 años, en 1960, fuí un día al río de mi pueblo (Villaflores, Chiapas. México) y en la ribera del mismo, ví un pájaro del tamaño de una paloma que acababa de morir, tirado, bocarriba en la arena. Me llamó mucho la atencion la extraña combinación de colores de su plumaje (era totalmente negro con la excepción de su pecho, de un amarillo fuerte); me acerqué a verlo y como estaba con el pico entreabierto observé que tenía dientes cónicos, perfectamente diferenciados del material de su pico; éstos estaban espaciados uno del otro y rodeaban totalmente el borde de sus picos superior e inferior; además tenía otra característica que lo hacía diferente a las demás aves: exactamente en el borde anterior de sus alas, en la articulación, sobresalía de entre las plumas una pequeña uña en forma de gancho (gancho que yo únicamente había observado en los murciélagos). Claro que para un niño de 9 años, esto no pasó de ser un hecho curioso y no le dí la importancia que ahora sé que tenía tal ave como una prueba indiscutible del origen reptiliano de las aves y de lo innegable de la evolución. Soy testigo de que en Chiapas es posible encontrar actualmente -si se busca- esta rareza. Espero que esta especie no sea parte de las que hoy tenemos que lamentar su desaparición. Espero no haber tenido el amargo privilegio de haber visto al último de su especie.
eduardo w. orozco g. eduardo w. orozco g. 28/03/2010 a las 10:57
i tenia garas?
angel angel 02/09/2010 a las 19:40
Mi estimado Ángel:
Me imagino que qusiste decir que si tenía garras en las patas, ¿o me equivoco?. pues no como las garras de un águila, que son fuertes y cortas comparadas con las de otras aves; sus dedos eran largos con las uñas encorvadas al final. Por cierto, la piel de las patas también eran de color negro.
Eduardo Wilfrido Eduardo Wilfrido 23/10/2010 a las 22:43
No hay fundamento para desglosar la evolucion,en primera, porque los fosiles de archeopterix son autenticos, en segunda, porque el desarrollo del ala en todas las especies de vertebrados voladores fluctua en cuanto a sus digitos,vastos ejemplos son sharovipterix,la diferenciacion del largo de la mano entre pterodactiloideos y ranforincoideos(y eso lo puede ver cualquiera) incluso la diferencia de prosedencia de digitos solo sugiere que hubo una intersecion de digitos en sus descendientes. Esto se puede refutar on muchos caracteres que en las aves habian desaparecido con anterioridad, como los dientes en ictiornis, las garras de los phorusrhacidos, y ademas esta el hecho de que hay un monton de ramificaciones de dinosaurios emplumados o con plumon alrededor de la rama que vincula al archeopterix, eso deja a la pregunta : si las aves no son dinosaurios ¿como rayos los dromeosauridos y ovirraptoridos tienen disposiciones de pluma identicas a las de las aves?
argyrolagus argyrolagus 01/06/2011 a las 05:40

Deja tu comentario Evolucionistas fanáticos expertos en falsicar fósiles.

Identifícate en OboLog, o crea tu blog gratis si aún no estás registrado.

Avatar Tu nombre