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El sacrificio de cristo quita el pecado.

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El mediador de un nuevo pacto

Hebreos 9.1-22

1  Ahora bien,  aun el primer pacto tenía ordenanzas de culto y un santuario terrenal.

2  Porque el tabernáculo (Ex. 26.1-30) estaba dispuesto así: en la primera parte,  llamada el Lugar Santo,  estaban el candelabro, (Ex. 25.31-40) la mesa y los panes de la proposición. (Ex. 25.23-30)

3  Tras el segundo velo estaba la parte del tabernáculo llamada el Lugar Santísimo, (Ex. 26.31-33)

4  el cual tenía un incensario de oro  (Ex. 30.1-6) y el arca del pacto cubierta de oro por todas partes, (Ex. 25.10-16) en la que estaba una urna de oro que contenía el maná, (Ex. 16.33) la vara de Aarón que reverdeció, (Num. 17.8-10) y las tablas del pacto; (Ex. 25.16; Dt. 10.3-5)

5  y sobre ella los querubines de gloria que cubrían el propiciatorio; (Ex. 25.18-22) de las cuales cosas no se puede ahora hablar en detalle.

6  Y así dispuestas estas cosas,  en la primera parte del tabernáculo entran los sacerdotes continuamente para cumplir los oficios del culto; (Num. 18.2-6)

7  pero en la segunda parte,  sólo el sumo sacerdote una vez al año,  no sin sangre,  la cual ofrece por sí mismo y por los pecados de ignorancia del pueblo; (Lv. 16.2-34)

8  dando el Espíritu Santo a entender con esto que aún no se había manifestado el camino al Lugar Santísimo,  entre tanto que la primera parte del tabernáculo estuviese en pie.

9  Lo cual es símbolo para el tiempo presente,  según el cual se presentan ofrendas y sacrificios que no pueden hacer perfecto,  en cuanto a la conciencia,  al que practica ese culto,

10  ya que consiste sólo de comidas y bebidas,  de diversas abluciones,  y ordenanzas acerca de la carne,  impuestas hasta el tiempo de reformar las cosas.

11  Pero estando ya presente Cristo,  sumo sacerdote de los bienes venideros,  por el más amplio y más perfecto tabernáculo,  no hecho de manos,  es decir,  no de esta creación,

12  y no por sangre de machos cabríos ni de becerros,  sino por su propia sangre,  entró una vez para siempre en el Lugar Santísimo,  habiendo obtenido eterna redención.

13  Porque si la sangre de los toros y de los machos cabríos, (Lv. 16.15-16) y las cenizas de la becerra  (Num. 19.9; 17-19) rociadas a los inmundos,  santifican para la purificación de la carne,

14  ¿cuánto más la sangre de Cristo,  el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios,  limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?

15  Así que,  por eso es mediador de un nuevo pacto, *(διαθήκη diathēkē La misma palabra griega significa tanto pacto como testamento.) para que interviniendo muerte para la remisión de las transgresiones que había bajo el primer pacto,  los llamados reciban la promesa de la herencia eterna.

16  Porque donde hay testamento, *(διαθήκη diathēkē La misma palabra griega significa tanto pacto como testamento.) es necesario que intervenga muerte del testador.

17  Porque el testamento con la muerte se confirma;  pues no es válido entre tanto que el testador vive.

18  De donde ni aun el primer pacto fue instituido sin sangre.

19  Porque habiendo anunciado Moisés todos los mandamientos de la ley a todo el pueblo,  tomó la sangre de los becerros y de los machos cabríos,  con agua,  lana escarlata e hisopo,  y roció el mismo libro y también a todo el pueblo,

20  diciendo: Esta es la sangre del pacto que Dios os ha mandado. (Ex. 24.6-8)

21  Y además de esto,  roció también con la sangre el tabernáculo y todos los vasos del ministerio. (Lv. 8.15)

22  Y casi todo es purificado,  según la ley,  con sangre;  y sin derramamiento de sangre no se hace remisión. (Lv. 17.11)

Hebreos 9.2 Ex. 26.1-30 1  Harás el tabernáculo de diez cortinas de lino torcido,  azul,  púrpura y carmesí;  y lo harás con querubines de obra primorosa. 2  La longitud de una cortina de veintiocho codos,  y la anchura de la misma cortina de cuatro codos;  todas las cortinas tendrán una misma medida. 3  Cinco cortinas estarán unidas una con la otra,  y las otras cinco cortinas unidas una con la otra. 4  Y harás lazadas de azul en la orilla de la última cortina de la primera unión;  lo mismo harás en la orilla de la cortina de la segunda unión. 5  Cincuenta lazadas harás en la primera cortina,  y cincuenta lazadas harás en la orilla de la cortina que está en la segunda unión;  las lazadas estarán contrapuestas la una a la otra. 6  Harás también cincuenta corchetes de oro,  con los cuales enlazarás las cortinas la una con la otra,  y se formará un tabernáculo. 7  Harás asimismo cortinas de pelo de cabra para una cubierta sobre el tabernáculo;  once cortinas harás. 8  La longitud de cada cortina será de treinta codos,  y la anchura de cada cortina de cuatro codos;  una misma medida tendrán las once cortinas. 9  Y unirás cinco cortinas aparte y las otras seis cortinas aparte;  y doblarás la sexta cortina en el frente del tabernáculo. 10  Y harás cincuenta lazadas en la orilla de la cortina,  al borde en la unión,  y cincuenta lazadas en la orilla de la cortina de la segunda unión. 11  Harás asimismo cincuenta corchetes de bronce,  los cuales meterás por las lazadas;  y enlazarás las uniones para que se haga una sola cubierta. 12  Y la parte que sobra en las cortinas de la tienda,  la mitad de la cortina que sobra,  colgará a espaldas del tabernáculo. 13  Y un codo   de un lado,  y otro codo del otro lado,  que sobra a lo largo de las cortinas de la tienda,  colgará sobre los lados del tabernáculo a un lado y al otro,  para cubrirlo. 14  Harás también a la tienda una cubierta de pieles de carneros teñidas de rojo,  y una cubierta de pieles de tejones encima. 15  Y harás para el tabernáculo tablas de madera de acacia,  que estén derechas. 16  La longitud de cada tabla será de diez codos,  y de codo y medio la anchura. 17  Dos espigas tendrá cada tabla,  para unirlas una con otra;  así harás todas las tablas del tabernáculo. 18  Harás,  pues,  las tablas del tabernáculo;  veinte tablas al lado del mediodía,  al sur. 19  Y harás cuarenta basas de plata debajo de las veinte tablas;  dos basas debajo de una tabla para sus dos espigas,  y dos basas debajo de otra tabla para sus dos espigas. 20  Y al otro lado del tabernáculo,  al lado del norte,  veinte tablas; 21  y sus cuarenta basas de plata;  dos basas debajo de una tabla,  y dos basas debajo de otra tabla. 22  Y para el lado posterior del tabernáculo,  al occidente,  harás seis tablas. 23  Harás además dos tablas para las esquinas del tabernáculo en los dos ángulos posteriores; 24  las cuales se unirán desde abajo,  y asimismo se juntarán por su alto con un gozne;  así será con las otras dos;  serán para las dos esquinas. 25  De suerte que serán ocho tablas,  con sus basas de plata,  dieciséis basas;  dos basas debajo de una tabla,  y dos basas debajo de otra tabla. 26  Harás también cinco barras de madera de acacia,  para las tablas de un lado del tabernáculo, 27  y cinco barras para las tablas del otro lado del tabernáculo,  y cinco barras para las tablas del lado posterior del tabernáculo,  al occidente. 28  Y la barra de en medio pasará por en medio de las tablas,  de un extremo al otro. 29  Y cubrirás de oro las tablas,  y harás sus anillos de oro para meter por ellos las barras;  también cubrirás de oro las barras. 30  Y alzarás el tabernáculo conforme al modelo que te fue mostrado en el monte.

Hebreos 9.2 Ex. 25.31-40 31  Harás además un candelero de oro puro;  labrado a martillo se hará el candelero;  su pie,  su caña,  sus copas,  sus manzanas y sus flores,  serán de lo mismo. 32  Y saldrán seis brazos de sus lados;  tres brazos del candelero a un lado,  y tres brazos al otro lado. 33  Tres copas en forma de flor de almendro en un brazo,  una manzana y una flor;  y tres copas en forma de flor de almendro en otro brazo,  una manzana y una flor;  así en los seis brazos que salen del candelero; 34  y en la caña central del candelero cuatro copas en forma de flor de almendro,  sus manzanas y sus flores. 35  Habrá una manzana debajo de dos brazos del mismo,  otra manzana debajo de otros dos brazos del mismo,  y otra manzana debajo de los otros dos brazos del mismo,  así para los seis brazos que salen del candelero. 36  Sus manzanas y sus brazos serán de una pieza,  todo ello una pieza labrada a martillo,  de oro puro. 37  Y le harás siete lamparillas,  las cuales encenderás para que alumbren hacia adelante. 38  También sus despabiladeras y sus platillos,  de oro puro. 39  De un talento de oro   fino lo harás,  con todos estos utensilios. 40  Mira y hazlos conforme al modelo que te ha sido mostrado en el monte.

Hebreos 9.2 Ex. 25.23-30 23  Harás asimismo una mesa de madera de acacia;  su longitud será de dos codos,    y de un codo su anchura,  y su altura de codo y medio. 24  Y la cubrirás de oro puro,  y le harás una cornisa de oro alrededor. 25  Le harás también una moldura alrededor,  de un palmo menor   de anchura,  y harás a la moldura una cornisa de oro alrededor. 26  Y le harás cuatro anillos de oro,  los cuales pondrás en las cuatro esquinas que corresponden a sus cuatro patas. 27  Los anillos estarán debajo de la moldura,  para lugares de las varas para llevar la mesa. 28  Harás las varas de madera de acacia,  y las cubrirás de oro,  y con ellas será llevada la mesa. 29  Harás también sus platos,  sus cucharas,  sus cubiertas y sus tazones,  con que se libará;  de oro fino los harás. 30  Y pondrás sobre la mesa el pan de la proposición delante de mí continuamente.

Hebreos 9.3 Ex. 26.31-33 31  También harás un velo de azul,  púrpura,  carmesí y lino torcido;  será hecho de obra primorosa,  con querubines; 32  y lo pondrás sobre cuatro columnas de madera de acacia cubiertas de oro;  sus capiteles de oro,  sobre basas de plata. 33  Y pondrás el velo debajo de los corchetes,  y meterás allí,  del velo adentro,  el arca del testimonio;  y aquel velo os hará separación entre el lugar santo y el santísimo.

Hebreos 9.4 Ex. 30.1-6 1  Harás asimismo un altar para quemar el incienso;  de madera de acacia lo harás. 2  Su longitud será de un codo,  y su anchura de un codo;  será cuadrado,  y su altura de dos codos;  y sus cuernos serán parte del mismo. 3  Y lo cubrirás de oro puro,  su cubierta,  sus paredes en derredor y sus cuernos;  y le harás en derredor una cornisa de oro. 4  Le harás también dos anillos de oro debajo de su cornisa,  a sus dos esquinas a ambos lados suyos,  para meter las varas con que será llevado. 5  Harás las varas de madera de acacia,  y las cubrirás de oro. 6  Y lo pondrás delante del velo que está junto al arca del testimonio,  delante del propiciatorio que está sobre el testimonio,  donde me encontraré contigo.

Hebreos 9.4 Ex. 25.10-16 10  Harán también un arca de madera de acacia,  cuya longitud será de dos codos   y medio,  su anchura de codo y medio,  y su altura de codo y medio. 11  Y la cubrirás de oro puro por dentro y por fuera,  y harás sobre ella una cornisa de oro alrededor. 12  Fundirás para ella cuatro anillos de oro,  que pondrás en sus cuatro esquinas;  dos anillos a un lado de ella,  y dos anillos al otro lado. 13  Harás unas varas de madera de acacia,  las cuales cubrirás de oro. 14  Y meterás las varas por los anillos a los lados del arca,  para llevar el arca con ellas. 15  Las varas quedarán en los anillos del arca;  no se quitarán de ella. 16  Y pondrás en el arca el testimonio que yo te daré.

Hebreos 9.4 Ex. 16.33 Y dijo Moisés a Aarón:  Toma una vasija y pon en ella un gomer   de maná,  y ponlo delante de Jehová,  para que sea guardado para vuestros descendientes.

Hebreos 9.4 Num. 17.8-10 8  Y aconteció que el día siguiente vino Moisés al tabernáculo del testimonio;  y he aquí que la vara de Aarón de la casa de Leví había reverdecido,  y echado flores,  y arrojado renuevos,  y producido almendras. 9  Entonces sacó Moisés todas las varas de delante de Jehová a todos los hijos de Israel;  y ellos lo vieron,  y tomaron cada uno su vara. 10  Y Jehová dijo a Moisés: Vuelve la vara de Aarón delante del testimonio,  para que se guarde por señal a los hijos rebeldes;  y harás cesar sus quejas de delante de mí,  para que no mueran.

Hebreos 9.4 Ex. 25.16 Y pondrás en el arca el testimonio que yo te daré; Dt. 10.3-5 3  E hice un arca de madera de acacia,  y labré dos tablas de piedra como las primeras,  y subí al monte con las dos tablas en mi mano. 4  Y escribió en las tablas conforme a la primera escritura,  los diez mandamientos que Jehová os había hablado en el monte de en medio del fuego,  el día de la asamblea;  y me las dio Jehová. 5  Y volví y descendí del monte,  y puse las tablas en el arca que había hecho;  y allí están,  como Jehová me mandó.

Hebreos 9.5 Ex. 25.18-22 18  Harás también dos querubines de oro;  labrados a martillo los harás en los dos extremos del propiciatorio. 19  Harás,  pues,  un querubín en un extremo,  y un querubín en el otro extremo;  de una pieza con el propiciatorio harás los querubines en sus dos extremos. 20  Y los querubines extenderán por encima las alas,  cubriendo con sus alas el propiciatorio;  sus rostros el uno enfrente del otro,  mirando al propiciatorio los rostros de los querubines. 21  Y pondrás el propiciatorio encima del arca,  y en el arca pondrás el testimonio que yo te daré. 22  Y de allí me declararé a ti,  y hablaré contigo de sobre el propiciatorio,  de entre los dos querubines que están sobre el arca del testimonio,  todo lo que yo te mandare para los hijos de Israel.

Hebreos 9.6 Num. 18.2-6 2  Y a tus hermanos también,  la tribu de Leví,  la tribu de tu padre,  haz que se acerquen a ti y se junten contigo,  y te servirán;  y tú y tus hijos contigo serviréis delante del tabernáculo del testimonio. 3  Y guardarán lo que tú ordenes,  y el cargo de todo el tabernáculo;  mas no se acercarán a los utensilios santos ni al altar,  para que no mueran ellos y vosotros. 4  Se juntarán,  pues,  contigo,  y tendrán el cargo del tabernáculo de reunión en todo el servicio del tabernáculo;  ningún extraño se ha de acercar a vosotros. 5  Y tendréis el cuidado del santuario,  y el cuidado del altar,  para que no venga más la ira sobre los hijos de Israel. 6  Porque he aquí,  yo he tomado a vuestros hermanos los levitas de entre los hijos de Israel,  dados a vosotros en don de Jehová,  para que sirvan en el ministerio del tabernáculo de reunión.

Hebreos 9.7.Lv. 16.2-34 2  Y Jehová dijo a Moisés:  Di a Aarón tu hermano,  que no en todo tiempo entre en el santuario detrás del velo,  delante del propiciatorio que está sobre el arca,  para que no muera;  porque yo apareceré en la nube sobre el propiciatorio. 3  Con esto entrará Aarón en el santuario: con un becerro para expiación,  y un carnero para holocausto. 4  Se vestirá la túnica santa de lino,  y sobre su cuerpo tendrá calzoncillos de lino,  y se ceñirá el cinto de lino,  y con la mitra de lino se cubrirá.  Son las santas vestiduras;  con ellas se ha de vestir después de lavar su cuerpo con agua. 5  Y de la congregación de los hijos de Israel tomará dos machos cabríos para expiación,  y un carnero para holocausto. 6  Y hará traer Aarón el becerro de la expiación que es suyo,  y hará la reconciliación por sí y por su casa. 7  Después tomará los dos machos cabríos y los presentará delante de Jehová,  a la puerta del tabernáculo de reunión. 8  Y echará suertes Aarón sobre los dos machos cabríos;  una suerte por Jehová,  y otra suerte por Azazel. 9  Y hará traer Aarón el macho cabrío sobre el cual cayere la suerte por Jehová,  y lo ofrecerá en expiación. 10  Más el macho cabrío sobre el cual cayere la suerte por Azazel,  lo presentará vivo delante de Jehová para hacer la reconciliación sobre él,  para enviarlo a Azazel al desierto. 11  Y hará traer Aarón el becerro que era para expiación suya,  y hará la reconciliación por sí y por su casa,  y degollará en expiación el becerro que es suyo. 12  Después tomará un incensario lleno de brasas de fuego del altar de delante de Jehová,  y sus puños llenos del perfume aromático molido,  y lo llevará detrás del velo. 13  Y pondrá el perfume sobre el fuego delante de Jehová,  y la nube del perfume cubrirá el propiciatorio que está sobre el testimonio,  para que no muera. 14  Tomará luego de la sangre del becerro,  y la rociará con su dedo hacia el propiciatorio al lado oriental;  hacia el propiciatorio esparcirá con su dedo siete veces de aquella sangre. 15  Después degollará el macho cabrío en expiación por el pecado del pueblo,  y llevará la sangre detrás del velo adentro,  y hará de la sangre como hizo con la sangre del becerro,  y la esparcirá sobre el propiciatorio y delante del propiciatorio. 16  Así purificará el santuario,  a causa de las impurezas de los hijos de Israel,  de sus rebeliones y de todos sus pecados;  de la misma manera hará también al tabernáculo de reunión,  el cual reside entre ellos en medio de sus impurezas. 17  Ningún hombre estará en el tabernáculo de reunión cuando él entre a hacer la expiación en el santuario,  hasta que él salga,  y haya hecho la expiación por sí,  por su casa y por toda la congregación de Israel. 18  Y saldrá al altar que está delante de Jehová,  y lo expiará,  y tomará de la sangre del becerro y de la sangre del macho cabrío,  y la pondrá sobre los cuernos del altar alrededor. 19  Y esparcirá sobre él de la sangre con su dedo siete veces,  y lo limpiará,  y lo santificará de las inmundicias de los hijos de Israel. 20  Cuando hubiere acabado de expiar el santuario y el tabernáculo de reunión y el altar,  hará traer el macho cabrío vivo; 21  y pondrá Aarón sus dos manos sobre la cabeza del macho cabrío vivo,  y confesará sobre él todas las iniquidades de los hijos de Israel,  todas sus rebeliones y todos sus pecados,  poniéndolos así sobre la cabeza del macho cabrío,  y lo enviará al desierto por mano de un hombre destinado para esto. 22  Y aquel macho cabrío llevará sobre sí todas las iniquidades de ellos a tierra inhabitada;  y dejará ir el macho cabrío por el desierto. 23  Después vendrá Aarón al tabernáculo de reunión,  y se quitará las vestiduras de lino que había vestido para entrar en el santuario,  y las pondrá allí. 24  Lavará luego su cuerpo con agua en el lugar del santuario,  y después de ponerse sus vestidos saldrá,  y hará su holocausto,  y el holocausto del pueblo,  y hará la expiación por sí y por el pueblo. 25  Y quemará en el altar la grosura del sacrificio por el pecado. 26  El que hubiere llevado el macho cabrío a Azazel,  lavará sus vestidos,  lavará también con agua su cuerpo,  y después entrará en el campamento. 27  Y sacarán fuera del campamento el becerro y el macho cabrío inmolados por el pecado,  cuya sangre fue llevada al santuario para hacer la expiación;  y quemarán en el fuego su piel,  su carne y su estiércol. 28  El que los quemare lavará sus vestidos,  lavará también su cuerpo con agua,  y después podrá entrar en el campamento. 29  Y esto tendréis por estatuto perpetuo: En el mes séptimo,  a los diez días del mes,  afligiréis vuestras almas,  y ninguna obra haréis,  ni el natural ni el extranjero que mora entre vosotros. 30  Porque en este día se hará expiación por vosotros,  y seréis limpios de todos vuestros pecados delante de Jehová. 31  Día de reposo es para vosotros,  y afligiréis vuestras almas;  es estatuto perpetuo. 32  Hará la expiación el sacerdote que fuere ungido y consagrado para ser sacerdote en lugar de su padre;  y se vestirá las vestiduras de lino,  las vestiduras sagradas. 33  Y hará la expiación por el santuario santo,  y el tabernáculo de reunión;  también hará expiación por el altar,  por los sacerdotes y por todo el pueblo de la congregación. 34  Y esto tendréis como estatuto perpetuo,  para hacer expiación una vez al año por todos los pecados de Israel.  Y Moisés lo hizo como Jehová le mandó.

Hebreos 9.13 Lv. 16.15-16 15  Después degollará el macho cabrío en expiación por el pecado del pueblo,  y llevará la sangre detrás del velo adentro,  y hará de la sangre como hizo con la sangre del becerro,  y la esparcirá sobre el propiciatorio y delante del propiciatorio. 16  Así purificará el santuario,  a causa de las impurezas de los hijos de Israel,  de sus rebeliones y de todos sus pecados;  de la misma manera hará también al tabernáculo de reunión,  el cual reside entre ellos en medio de sus impurezas.

Hebreos 9.13 Num. 19.9 Y un hombre limpio recogerá las cenizas de la vaca, y las pondrá fuera del campo en lugar limpio, y las guardará la congregación de los hijos de Israel para el agua de separación: es una expiación; 17-19  17  Y para el inmundo tomarán de la ceniza de la quemada vaca de la expiación, y echarán sobre ella agua viva en un vaso: 18  Y un hombre limpio tomará hisopo. y mojarálo en el agua, y rociará sobre la tienda, y sobre todos los muebles, y sobre las personas que allí estuvieren, y sobre aquel que hubiere tocado el hueso, ó el matado, ó el muerto, ó el sepulcro:  19  Y el limpio rociará sobre el inmundo al tercero y al séptimo día: y cuando lo habrá purificado al día séptimo, él lavará luego sus vestidos, y á sí mismo se lavará con agua, y será limpio á la tarde.

Hebreos 9.19-20 Ex. 24.6-8 6  Y Moisés tomó la mitad de la sangre, y púsola en tazones, y esparció la otra mitad de la sangre sobre el altar.  7  Y tomó el libro de la alianza, y leyó á oídos del pueblo, el cual dijo: Haremos todas las cosas que Jehová ha dicho, y obedeceremos.  8  Entonces Moisés tomó la sangre, y roció sobre el pueblo, y dijo: He aquí la sangre de la alianza que Jehová ha hecho con vosotros sobre todas estas cosas.

Hebreos 9.21 Lv. 8.15 Y degollólo; y Moisés tomó la sangre, y puso con su dedo sobre los cuernos del altar alrededor, y purificó el altar; y echó la demás sangre al pie del altar, y santificólo para reconciliar sobre él.

Hebreos 9.22 Lv. 17.11 Porque la vida de la carne en la sangre está: y yo os la he dado para expiar vuestras personas sobre el altar: por lo cual la misma sangre expiará la persona.

Texto Bíblico

Referencias

El sacrificio de Cristo quita el pecado

Hebreos 9.23-28

23  Fue,  pues,  necesario que las figuras de las cosas celestiales fuesen purificadas así;  pero las cosas celestiales mismas,  con mejores sacrificios que estos.

24  Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano,  figura del verdadero,  sino en el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Dios;

25  y no para ofrecerse muchas veces,  como entra el sumo sacerdote en el Lugar Santísimo cada año con sangre ajena.

26  De otra manera le hubiera sido necesario padecer muchas veces desde el principio del mundo;  pero ahora,  en la consumación de los siglos,  se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado.

27  Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez,  y después de esto el juicio,

28  así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos;  y aparecerá por segunda vez,  sin relación con el pecado,  para salvar a los que le esperan.

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